Consejos para cosechar y secar tus hojas de té en casa

Una de las mejores maneras de mejorar los placeres de tu cotidianidad es tomando té; si es hecho con insumos de tu jardín, el beneficio psicológico es mayor.

La hora

Cosecha eligiendo un día seco la hojas que estén hasta arriba de la planta; entre las 9 y 10 de la mañana.

 

Cosechando el té

Elige las hojas  que estén en el top del arbusto o planta. Deberán estar maduras y verde brillante. Corta desde los tallos con unas tijeras. Cuando coseches flores lo mejor es hacerlo justo después de que se han abierto.

En el caso de las raíces, estas deben ser cosechadas en otoño o invierno, cuando las plantas están más inactivas. Dibuja un círculo al rededor de la planta; luego gentilmente remueve algo de las raíces; no coseches más de la mitad de la raíz, pues ello mataría la planta. La excepción es con el Diente de León, quien tiende a multiplicarse y ello hace que puedas extraerse su raíz en  su totalidad.

 

Secado de la planta

Deberás secar las hojas inmediatamente después de cosecharlas. Esparce las hojas, flores o raíces en una malla o en una bandeja para que así haya mucha circulación de aire. Asegúrate de que las hojas no queden demasiado juntas porque pueden enmohecerse. Las más largas o las que están en racimo pueden ser cortadas y atadas en ramos, cubiertas con una bolsa de papel, después cuélgalas boca abajo y seca. Colócalas en una alacena o cobertizo ventilado.

*También en Ecoosfera: Guía: cuándo y cómo cosechar hierbas para tu cocina

 



“Space Oddity” de David Bowie: el himno que nos llevó a la luna cumple 50 años

En julio de 1969 sonó por primera vez “Space Oddity” de David Bowie, lanzamiento que coincidió con la llegada del hombre a la luna.

A finales de la década de los 60, la música dio un giro con la explosión del space rock. La psicodelia que inundaba la radio de la época comenzó a tomar un rumbo espacial. La música no fue la única que se dejó llevar por los misterios del cosmos. En 1969 llegó al cine 2001: Odisea del espacio, la obra maestra de Stanley Kubrick. Ese mismo año llegaría otro clásico cuyo aniversario celebramos este mes: Space Oddity del gran David Bowie

Los primeros acordes y el Ground control to major Tom, entonado en la suave voz de Bowie, seguro seguirán provocando escalofríos por medio siglo más. No es para menos, pues la complejidad lírica y composicional de esta pieza es tan brillante como el momento en que llegó al mundo. Space Oddity fue el soundtrack de la misión Apollo 11, aquel fatídico viaje que culminó con la llegada del hombre a la luna. 

La emoción que generó esta pieza de Bowie tiene todo que ver con su belleza, pero también con el instante en que fue lanzada. Inspirada en la película de Kubrick, Space Oddity pasó a ser parte de un kaleidoscopio artístico que surgió en un momento de gran confusión. El idealismo de los primeros años de la década comenzaba a desvanecerse y la Guerra Fría ya figuraba en el mapa. Este momento clave en la historia humana tal vez explique la ambigüedad que inunda varias partes de la letra:

“La Tierra es azul / y no hay nada que yo pueda hacer”

¿Se trata de una canción festiva, o hay en ella un miedo oculto? Las tensiones, manifestaciones y protestas que hervían en el panorama internacional crearon un contexto muy particular. La posibilidad de llegar a la Luna surgía como un parangón de luz entre la violencia, pero al mismo tiempo, como una invitación a la oscuridad. Es quizá por eso que la épica historia que describe Bowie en Space Oddity no tiene un final feliz. Después de todo, el Major Tom se lanza al espacio para perderse y no regresar jamás. 

Bowie confirmó esta interpretación en una entrevista para el libro Strange Stars. A pesar de querer crear un “himno a la luna”, Space Oddity viene “de un lugar triste, deshumanizante”. Esta poderosa canción es tanto un himno a la valentía de la humanidad como el testimonio de una época de completa incertidumbre. Es por eso que, aun hoy, Space Oddity resuena en nuestros oídos con la misma fuerza que hace 50 años. 

Además, te dejamos una playlist para seguir recordando a David Bowie en toda su grandeza:

 

*Imagen destacada: Consequence of Sound

 



Guía: cuándo cosechar y cómo secar hierbas para tu cocina

Es todo un arte minucioso, exquisito y sencillo.

Foto: lagranepoca.com

Cada vez más personas cultivan en casa sus propias hierbas, sobre todo muchas medicinales y sazonadoras. Por lo mismo, información útil para sacarles el mejor provecho es de lo más bienvenida.

Hoy te presentamos una guía para que conozcas cómo cosechar tus hierbas y cómo secarlas y guardarlas para tus platillos o para el invierno.

Cosechar

El mejor momento para cortar tus hierbas es cuando estas tienen más aceite, que es justo cuando se ven más verdes y frondosas, y justo antes de que salgan las flores.

La mejor hora del día para cosecharlas es por la mañana, una vez que el rocío ha pasado.

Si vas a cosecharlas en otoño, lo mejor es hacerlo por las mañanas también y estar muy atento antes de que retoñen las flores; pues como los días son más cortos, este proceso suele acelerarse.

Cómo cortarlas

Córtalas con unas tijeras pero solo desde donde el tallo esté fresco. Corta también solo las hojas frescas.

Cómo secarlas

La manera clásica es hacerlo colgándolas del techo de tu cocina, lo que llena además la casa de fragancia deliciosa.

Puedes hacerlo también en cualquier cuarto que esté seco y templado.

Ponles encima papel si va a darles el sol directamente, pues degrada las cualidades nutricionales de las hierbas; hazle al papel agujeros para que penetre el aire.

Si las hierbas que estás secando son de las que tienen más agua como el cilantro, albahaca, perejil, tendrás que rotarlas o por algunas horas esparcirlas de vez en cuando en una mesa, por ejemplo. Recuerda que mientras el manojo esté más apretado más tardarán en cercarse.

En el horno

Otra manera de secarlas (lo preferible es hacerlo de la manera clásica), sobre todo si hay mucha humedad en tu casa, es usando un deshidratador de comida, o bien, el horno. Esparce las hierbas en servilletas usando la temperatura más baja posible; si la temperatura es más de 100 ºC, entonces el sabor disminuye. Deja la puerta del horno abierta; estarán secas en 3 horas o menos.

Cuándo están listas para secarse

Cuando las tocas y pueden quebrarse. Cuando están en un manojo colgando del techo toman meses para secarse. Cuando están esparcidas en superficies secas, generalmente unas semanas. En el horno estarán listas en unas tres horas.

Cómo y dónde guardarlas

Siempre guárdalas en contenedores de vidrio en espacios frescos y oscuros. Si el espacio es un problema, remueve las hojas de los tallos y almacénalas antes de que se despedacen por sí solas, aunque lo mejor es colgar el manojo, dejarlas enteras y solo desmoronarlas cuando estén listas; esto en opinión de la mayor parte de los cocineros…