TOP: 5 sencillas maneras de usar la miel como producto de belleza natural

Existen múltiples maneras de usar la miel como producto de belleza natural, por lo que te compartimos algunas opciones para consentir a tu piel.

De acuerdo con numerosos archivos históricos, Cleopatra solía usar la miel como único método para enaltecer su belleza natural. Este hecho intrigó a numerosos científicos, por lo que se lanzaron a estudiar las propiedades de la miel.

La miel, especialmente la cruda y sin pasteurizar, es un producto natural increíblemente versátil: contiene una increíble cantidad de antioxidantes que ayudan a reducir los efectos de la edad, como, por ejemplo, las arrugas; es un excelente antibacterial que funge como un tratamiento efectivo contra el acné; brinda cuidados a la piel para reducir la irritación y heridas, dejando el área sorprendentemente suave y limpia.

Existen múltiples maneras de usar la miel como producto de belleza natural, por lo que te compartimos algunas opciones para consentir a tu piel:

  • Como máscara humificadora. Tu piel se sentirá limpia y suave después de usar una máscara de miel. Lo único que necesitas hacer es verter una cucharada de miel en tus manos para expandirlas por tu rostro. Deja reposar el líquido sobre tu piel durante 30 minutos. Después enjuaga con agua caliente. Otra opción es combinar una cucharadita de mantequilla, una cucharadita de miel y una yema de huevo; aplica la mezcla sobre la piel y deja reposar durante 20 minutos antes de enjuagar con agua caliente.
  • Como un limpiador facial con miel. La miel es un desmaquillante efectivo, en especial cuando se mezcla con aceite. Combina la miel con aceite de coco para crear una mezcla fácil de esparcir. Coloca la mezcla sobre tu piel –evitando el área ocular– para limpiar el maquillaje. Enjuaga con agua caliente.
  • Exfoliante de miel y almendras. Combina dos cucharaditas de almendras en polvo y dos cucharaditas de miel. Coloca la mezcla sobre tu piel haciendo un movimiento circular con tus dedos. Enjuaga con agua caliente.
  • Tratamiento capilar con miel. Existen dos alternativas. La primera puedes combinar una cucharada de miel y 1/4 de agua caliente. Colócalo en tu cabello después de enjabonarte el champú. Deja reposar durante una hora y después enjuaga. La segunda es combinar 1 1/2 cucharaditas de miel con cinco tazas de agua caliente. Colócalo en el cabello y déjalo. Seca y peina tu cabello como usualmente lo haces.
  • Baño de miel y leche como el de Cleopatra. Combina 1/4 taza de miel con dos tazas de leche y unas cuantas gotas de aceite esencial. En la tina, vierte la mezcla con agua caliente y… relájate en ella.


76% de la miel es falsa y tóxica para la salud, estudio confirma

En palabras del presidente de la Asociación Americana de Productores de Miel, Mark Jensen, “estas mieles fueron producidas de manera ilegal y se les ha quitado el polen para no poder rastrear su procedencia.”

Pese a que se ha promovido el uso de la miel para numerosos malestares, un estudio de la Universidad de Texas A&M demostró que el 76 por ciento de las mieles comercializadas son alteradas y ultrafinadas con el fin de eliminar las impurezas y el polen. Esto quiere decir que al convertir la miel en ultrafina, se eliminan también vitaminas, aminoácidos, minerales y propiedades tanto antibacterianas, antivirales como antifúngicas características de la miel. Es decir, la mayor parte de la mayor cantidad de miel que se vende está adulerada, por lo que no sólo pierde su calidad, también cuesta más caro.

En palabras del presidente de la Asociación Americana de Productores de Miel, Mark Jensen, “estas mieles fueron producidas de manera ilegal y se les ha quitado el polen para no poder rastrear su procedencia.”; por lo que en el mercado existe mayoritariamente mieles adulteradas, mezclas de miel con soluciones de glucosa y agua. Y es que la investigación de la Universidad de Texas A&M, lidereada por Vaughn Bryant, demostró que “una miel que no contenga en su composición no se puede considerar miel ya que pierde todas las propiedades nutritivas y saludables. Por esta razón se ha analizado la cantidad de polen para determinar la calidad de la miel sometida a examen.”

Según Bryant, en el caso de los pequeños comercios, el 76 por ciento de los productos no contienen polen; en los grandes almacenes, 77 por ciento; en farmacias y restaurantes de comida rápida, el 100 por ciento. De modo que la miel que se consume en estos sitios ha pasado por un proceso llamado “ultrafinado”, el cual consiste en calentar la miel a altas temperaturas, pasarla por filtros muy finos y adulterarla con agua para conseguir más cantidad para vender. A lo largo de estos filtros se queda el polen y con él, cada una de las propiedades nutritivas o curativas de la miel. En otras palabras, la miel pasa a ser un edulcorante.

Para distinguir si la miel es pura, es importante que:
 
– en el etiquetado no exista la palabra “glucosa”, “jarabe de glucosa” ni otro aditivo usado para estirar la miel y evitar que se soldifique;
– al poner una gota de miel sobre el pulgar, se mantiene ahí sin escurrir.
– si una cucharada de miel se cae al fondo de un vaso con agua, en vez de disolverse;
– se carameliza si se pone en un recipiente en el microondas, en lugar de convertirse en espuma llena de brubujas;

– se cristaliza o la masa se solidifica con el paso del tiempo, cuando la adulterada sigue siendo líquida como el primer día.

En caso que la miel esté alterada, se trata de un alimento tóxico para el consumo. De hecho, se sospecha que algunas de estas mieles ultrafinadas contienen antibióticos ilegales y están contaminados con metales pesados que pueden tener graves afectaciones para la salud. Por esta razón se recomienda consumir la miel que proviene de mercados locales de agricultores, en tiendas “naturistas” o cooperativas así como aquellas que están bajo la etiqueta de “productos orgánicos”.
 


Los milenarios consejos de belleza de las abuelas

Dos expertas en dermatología analizan los consejos de belleza de la piel de las abuelas, y seleccionan los casos en los que la ciencia avala la tradición.

El famoso sitio de noticias Huffingtonpost, intentó recientemente desmitificar los tradicionales consejos de las abuelas sobre belleza en la piel, por lo cual recurrió a dos expertas en la materia: la doctora Jessica Krant profesora en dermatología del “SUNY Downstate Medical Center” en Estados Unidos, y Deborah Burnes quien es escritora del libro “Look Great, Live Green”.

  • Los consejos de las abuelas aprobados por las expertas como verdaderos:Algunas frutas o verduras pueden ayudarte a desvanecer manchas. Si bien el nabo es famosamente conocido para provocar este tipo de efecto, no necesariamente es verdad. La piña y la papaya pueden ayudar a la regeneración de las células de la piel.
  • Usa bloqueador solar y no te toques la cara: es verdadera la importancia de usar bloqueador solar en la cara, cuello y manos diariamente según las expertas. En el tema de tocar la cara aseguran es un mito, tocar la cara puede causar irritación a menos que las manos estén sucias.
  • No depiles demasiado tus cejas: en este punto las expertas enfatizan la validez de esta afirmación. Cuando removemos un bello, este pierde fortaleza en su crecimiento. Si depilas tu ceja de más, puede que su crecimiento ya no sea el mismo, y el efecto de poca ceja en tu cara persistirá.
  • Lava tu cara dos veces al día: las expertas coinciden en que esto no es necesario. Aunque sí asienten en la necesidad de lavar nuestra cara con gentileza.
  • Toma mucha agua: verdadero, tomar mucha agua es benéfico para la hidratación de la piel.
  • Remueve el maquillaje antes de dormir: cierto, el maquillaje contiene algunos químicos que pueden tapar tus poros, sin embargo no representa para ellas una regla universal.

Milenariamente las abuelas han sido grandes aliadas de las mujeres en la estética casera. Debido al rol que ellas desempeñaban dentro del hogar, tenían contacto con plantas medicinales y alimentos de cultivo cuyas propiedades conocían. La medicina científica actualmente hace uso de insumos naturales cuyo efecto en nuestro organismo es regenerativo. Una aplicación que nuestras abuelas dominaban previamente de cierta forma, acercándonos a los atributos que nuestro entorno natural puede ofrecernos para el más femenino de los caprichos: la belleza.