Megaproyecto Paso de la Reina (las represas que buscan construirse en Oaxaca, México)

A lo largo del Río verde, localizado en el Nudo Mixteco, Oaxaca fueron anunciadas una serie de presas para generar energía eléctrica pero Aldo Rodríguez Verduzco nos muestra la foto más completa.

Según los datos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), la tasa media de crecimiento anual prevista para el consumo de energía es de 4.8% anual (CFE, 2008), el desarrollo turístico, los sectores residenciales y comerciales han sobrepasado las previsiones de energía que tenía la comisión, la cual necesita subsanar mediante la inversión a proyectos que generen la energía suficiente que satisfaga la demanda. Las presas hidroeléctricas resultan eficaces en cuanto a generación de energía, son proyectos de grandes magnitudes que llegan a superar los 500 millones de dólares, pero que resultan productivas al generar suficientes Mega Watts por hora (MWh) a bajo costo (Secretaría de Energía, 2009). Por lo anterior expuesto, la CFE realiza prospecciones en busca de construir nuevas centrales hidroeléctricas que ayuden a mejorar la producción de la energía para cubrir la demanda y en 2006, es cuando se anuncia la intención de crear un sistema de represas en Oaxaca, exactamente a lo largo del Río verde, localizado en el Nudo Mixteco.

La lucha de los pueblos en contra de la construcción de este sistema de usos múltiples comienza con la creación del Consejo de Pueblos Unidos por la defensa del río verde (COPUDEVER) en 2007, la cual se compone de representantes de los pueblos indígenas que se han manifestado y realizado bloqueos en sus respectivos municipios para evitar la construcción del megaproyecto.

El COPUDEVER está formado por habitantes de 20 localidades y de los municipios de Santiago Jamiltepec, Tataltepec de Valdés, Santiago Tetepec, Santa Cruz Zenzontepec, Santiago Ixtayutla y Villa de Tututepec de Melchor Ocampo. Estos son quienes se verían principalmente afectados por la construcción de las hidroeléctricas. La construcción de una presa, supone el acumulamiento de agua al bloquear el cauce de un río, inundando el área con el fin de controlar el cauce del río y generar energía. Desafortunadamente, hay pueblos que se encuentran en el área que se necesitará inundar, los cuales se verán afectados por la inundación y en algunos casos tendrán que desaparecer. El Consejo reclama de igual manera las afectaciones al río, entre ellas la pérdida de recursos naturales como la madera, la pérdida de bosques, el daño a la biodiversidad de la zona y a la fuente de alimentación de los pobladores, basada en la agricultura y pesca realizada en del río.

El Consejo ha manifestado la falta de comunicación por parte de las autoridades sobre el proyecto que se pretende erigir, violando los tratados internacionales que ha firmado los Estados Unidos Mexicanos en pro de la consulta a los pueblos indígenas. En México, los tratados internacionales se encuentran en el mismo nivel jerárquico que la propia constitución, por lo tanto, estos deben ser cumplidos cabalmente.

El artículo 6.1.a del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo que ha ratificado México señala: “Al aplicar las disposiciones del presente convenio, los gobiernos deberán consultar a los pueblos interesados, mediante procedimientos apropiados y en particular a través de sus instituciones representativas, cada vez que se prevean medidas legislativas o administrativas susceptibles de afectarlos directamente.” (Organización Internacional del Trabajo, 1989).

Por otro lado, el artículo 10 de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas señala: “Los pueblos indígenas no serán desplazados por la fuerza de sus tierras o territorios. No se procederá a ningún traslado sin el consentimiento libre, previo e informado de los pueblos indígenas interesados, ni sin un acuerdo previo sobre una indemnización justa y equitativa y, siempre que sea posible, la opción del regreso” (Organización de las Naciones Unidas, 2006).

Lamentablemente, en la práctica no se respetan estos tratados internacionales y se elige utilizar métodos desleales como la manipulación de información, la mentira, la calumnia y las amenazas constantes a los pobladores para presionar a la población indígena para aceptar los términos que imponen los propulsores del megaproyecto.

La Comisión Federal de Electricidad ha comunicado que se han realizado más de 380 reuniones informativas con comunidades indígenas de la zona, líderes locales, autoridades municipales y agrarias, organizaciones no gubernamentales y dependencias federales, sin embargo, el COPUDEVER ha manifestado la falsedad de las declaraciones de la CFE, declarando la invasión de territorios de los indígenas locales, amenazas constantes sobre la entrada del ejército a la zona para retirarlos y amenazas de demandas por parte de la CFE al ejido, todo esto, argumentan ellos, propiciado por políticos locales.

En cambio la Comisión Federal de Electricidad replica que los beneficios generados por la construcción de las hidroeléctricas serán importantes, destacando la derrama económica mayor a 200 millones de dólares en la región por los empleos creados al construir la presa, la capacidad de ampliar el volumen regulado de agua para ampliar hasta en 20 mil hectáreas el riego, la diversificación de nuevos destinos turísticos y el favorecimiento a la actividad pesquera en la zona y otras actividades productivas (El Piñero de la Cuenca, 2011).

El desarrollo de infraestructura que logre compensar la demanda de energía que necesita el país es necesaria, lamentablemente por la urgencia de esta se recurre en ocasiones a la evasión de leyes que impedirían el desarrollo de estos megaproyectos, que al final, afectarán a los sectores más vulnerables de la población.

Finalmente, el COPUDVER cumple en junio de 2015, 8 años de su creación y el emprendimiento de acciones para detener la construcción del sistema de hidroeléctricas mediante la organización, la distribución de la información a los habitantes y el acercamiento a asociaciones civiles en pro de la defensa de los derechos humanos, sin embargo, la CFE hasta la fecha no ha cancelado el proyecto y la información sobre la construcción del sistema de usos múltiples no ha sido transparente.

Para más información sobre la lucha de los pueblos se recomienda visitar el sitio oficial del COPUDEVER http://pasodelareina.org/

El autor exorta a visualizar el documental Aguasabajo: El proyecto de la Presa paso de la Reina. https://vimeo.com/7858126

 

Autor:Aldo Rodríguez Verduzco

Twitter del autor: @aldovdz

 

Referencias Bibliográficas. Comisión Federal de Electricidad. (2008). Programa de Obras e Inversiones del Sector Eléctrico 2008 – 2017. Recuperado en http://www.cfe.gob.mx/ConoceCFE/1_AcercadeCFE/Lists/POISE%20documentos/Attachments/5/POISE20082018.pdf

El Piñero de la Cuenca. (2011) Paso de la Reina: 10 Mil Empleos en 5 años. Recuperado de http://www.elpinerodelacuenca.com.mx/epc/index.php/oaxaca/7462-paso-de-la-reina-10-mil-empleos-durante-5-anos Organización Internacional del Trabajo. (1989).

Convenio 169. Recuperado de http://www.ilo.org/indigenous/Conventions/no169/lang–es/index.htm

Organización de las Naciones Unidas. (2006). Declaración de las naciones Unidas sobre los derechos de los Pueblos Indígenas. Recuperado dehttp://www.un.org/esa/socdev/unpfii/documents/DRIPS_es.pdf

PRODH Media. (2010). Aguasabajo: El Proyecto de la Presa Paso de la Reina.

Recuperado de https://vimeo.com/7858126

Secretaría de Energía. (2009). Energías Renovables para el Desarrollo Sustentable en México. Recuperado dehttp://www.energia.gob.mx/res/0/ER_para_Desarrollo_Sustentable_Mx_2009.pdf

 



La CDMX abrirá planta que transforma basura en energía: ¿qué implicaciones podría tener?

Transformar basura en energía, ¿es realmente sustentable?

Plantas de termovalorización es como se le llama al proceso mediante el cual se transforman los desechos en energía, mismos que de otra forma irían a parar a los rellenos sanitarios. El gobierno de la CDMX anunció su convenio con la empresa Veolia para construir en Bordo Poniente una de estas plantas; y no cualquiera, sino la más grande del mundo. Esta planta abastecerá de energía a las 12 estaciones del Metro con un costo de 2 mil 350 millones de pesos anuales durante 30 años.

Pero, aunque los rellenos sanitarios están lejos de ser una solución y han comprobado su nocividad, tampoco parecen serlo las plantas de termovalorización, cuya tecnología fue tachada por la Comisión Europea como limitada y como una opción poco favorable para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Sustentabilidad y energías renovables: temas fundamentales en la agenda de cualquier gran ciudad

El aprovechamiento de todo tipo de recursos, e incluso de desechos, se ha vuelto una práctica común en muchos países ante la catástrofe ambiental que enfrentamos a escala planetaria. Pero, cabe preguntarnos si estas acciones, que se llevan a cabo bajo el modelo económico neoliberal —el cual ha demostrado estar más preocupado por otras cosas que por el medio ambiente— serán realmente sustentables o no.

Basura-dependientes y sociedad de consumo

Una de las desventajas de este modelo de energía sustentable es que nos hace dependientes a una determinada producción de… basura. En Dinamarca y otros países nórdicos, estos convenios con empresas trasnacionales han implicado que se tenga que importar… sí: basura, lo cual sigue siendo visto como algo positivo, quizás porque han perdido de vista el problema de fondo y se han quedado sólo en la forma.

¿Por qué?

El problema va más allá de la sustentabilidad y nos conduce a un viejo concepto de la sociología: sociedad de consumo, que se define como “el conjunto de procesos socioculturales en que se realiza la apropiación y los usos de los productos o servicios”. Dicho término se puede aplicar a las consecuencias que la tecnología de producción del fordismo (producción en serie) ha ocasionado, pues la producción tan desmesurada de mercancias nos ha hecho ir de una crisis de sobreproducción a otra, lo que a su vez ha supuesto la profundización de la crisis ambiental.

Así, el reciclaje de basura parece ser una apología a la sociedad de consumo, o por lo menos una adaptación y normalización de algo que ha demostrado ser insustentable: nuestro nivel desaforado de consumo. Y quizás ese sea realmente el problema, el cual el gobierno de la CDMX está omitiendo, amarrándose —a ellos y a nosotros— a un convenio de 30 años que tal vez sea de por sí insustentable.

Además, no está comprobado el nivel de riesgo ambiental y a la salud que las plantas de termovalorización suponen. Se sabe, no obstante, que la quema de basura emite diversas sustancias a la atmosfera y que sus partículas afectan seriamente la salud. Frente estas cuestiones, ¿será que debió haber un debate más amplio e informado al respecto?

¿Cuál es la solución?

Quizás el proceso de aprovechamiento de la basura no sea del todo malo, tomando en cuenta que no nos podemos poner tan exigentes cuando el problema es tan grande; pero ciertamente no es una solución a largo plazo.

La cuestión está en pensar si es realmente necesario que cada mexicano genere más de medio kilo de basura al día, como asegura el INEGI, o si es posible reducir esta cifra con otras iniciativas que aboguen por una sociedad que genere la menor cantidad de basura posible. Sin duda es algo que puede pasar por nuestra mente cada vez que pedimos un atole y nos dan un vaso de unicel, o cuando usamos platos desechables por la pereza de lavar.

¿Es realmente necesario que individuos y empresas generemos tanta basura? 

*Imágenes: 1)Posta 2)Peter Nicholls 3) Renueva



Más de 300 conflictos ambientales han estallado en México en los últimos años

Los grandes megaproyectos que prometen desarrollo, contaminan los recursos naturales, y enriquecen a pocos.

Imagen: Greenpeace

Mientras la mayoría nos mantenemos alejados de la naturaleza con una vida cotidiana en las ciudades, las preocupaciones diarias nos alejan también de su cuidado. 

En la ciudad es preciso reflexionar sobre dónde vienen los productos que consumimos: cuando compramos una botella de agua en la tienda ¿sabías que podría ser de Coca-Cola y Nestlé explotando los mantos friáticos de tu país a costos 5000% menores de lo que la venden?

Cuando compras un teléfono ¿sabías que sus elementos podrían venir de mineras que desplazan comunidades, pagan pocos impuestos, y contaminan el agua?

Todo ello pareciera lejano aunque el equilibrio del planeta depende de esas decisiones de compra y de hacer consciente que en tu propio país, a pocos kilómetros, las marcas que compras podrían estar devastando ecosistemas y también sociedades.

Es una realidad, en México en los últimos años, según una investigación de la revista Contralínea, se han originado hasta 300 conflictos ambientales, la mayoría de ellos mineros. ¿Sabías que desde la administración de Felipe Calderón mineras extranjeras, en los últimos diez años, se han llevado 4 veces más oro que durante el periodo de conquista de México?

La gran mayoría de estos conflictos ambientales suceden en zonas de tierra comunal, donde las personas tienen pocos recursos y poder, por ello es muy sencillo para las grandes corporaciones conseguir las concesiones por parte del gobierno mexicano y despojarlos.

Al ser los afectados personas con poca influencia, pareciera que pocos se enteran de cómo megaproyectos enteros están alterando el equilibrio ecológico, rompiendo el tejido social de miles, originando violencia, y contaminando el entorno, pagando pocos impuestos y enriqueciéndose con los recursos colectivos.

El siguiente cuadro desglosa los sectores y los estados donde más conflictos ambientales se han activado en México en los últimos años. Hay que estar alertas, estos conflictos, por ser ambientales, en realidad son de todos. Si quieres conocer más de este tema puedes dar click a la página del Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales donde conocerás casos de toda la región.

 

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