Las luciérnagas son, quizá, los insectos luminiscentes más conocidos. Según la latitud del planeta, suelen llegar más en verano o en invierno. En las partes más nórdicas lo hacen en las noches de verano, mientras que en los países más cercanos al ecuador, lo hacen en las noches de invierno.

Las luciérnagas aman la humedad, por ello viven en sitios cercanos a pantanos o en zonas boscosas. Su poética intermitencia lumínica es una danza hermosa en busca de pareja y, encontrarlas, es siempre una experiencia estética importante.

Hoy te compartimos algunos consejos para atraerlas a tu jardín:

  • Una fuente o un estanque: a las luciérnagas les gusta el agua. Suelen vivir en lugares donde hay estanques, arroyos, ríos, pantanos o incluso sitios donde hay poca agua, como charcos.
  • Deja el lodo: a las larvas les es muy útil para inmovilizar a sus presas.
  • Siembra flores: aunque hay más de 2 mil variedades de luciérnagas, diversificar el polen y néctar del que se alimentan es muy atinado.
  • Árboles, madera o leña cerca de una fuente de agua: en estos espacios les encanta colocar sus huevecillos.
  • Pasto crecido: lo prefieren así, para poder esconderse de sus depredadores.
  • Lugares altos: arbustos y árboles son deseables.
  • Poca luz en tu jardín: mientras menos luz artificial haya, más se acercarán.
  • Menos pesticidas: usa los menos pesticidas posibles.