Únete a defender el maíz nativo en el marco del #DíaNacionaldelMaiz

El pasado 29 de septiembre se celebró este día; hoy más que nunca en los tribunales crece la lucha por defender el maíz nativo.

En estos momentos, la lucha por salvar al maíz endémico en México (59 especies), con el combate al maíz transgénico, vive un estado crucial. Se encuentra en tribunales una apelación que hicieron organizaciones sociales, luego de que un juez hace unas semanas diera su consentimiento para el cultivo de este tipo de maíz modificado (decisión que fue obstaculizada).

Todo esto se dio hace unas semanas luego de casi 2 años de que ciudadanos organizados lograron una medida precautoria, que, en contra de los intereses de algunas de las corporaciones quizá más oscuras y poderosas del mundo, las transgénicas,  varó por dos años la siembra de maíz transgénicos.

En este momento la lucha contra las corporaciones es más fuerte que nunca; de hecho, organizaciones han comprobado cómo el juez que justo liberó la siembra del maíz transgénico, y la cual los ciudadanos obstruyeron con una apelación, envió incompleto el expediente al omitir la información donde las compañías reconocen la existencia de flujo de genes entre regiones.

En el expediente inicialmente no enviado viene en donde las compañías reconocen la existencia de flujo de genes entre regiones. Eso qué quiere decir, que el maíz transgénico va llegar al maíz nativo, porque se reconoce que los genes van por distintas regiones del país. Ellos [las empresas] lo reconocieron en el juicio pero no estaba en el expediente de la medida precautoria y ahora el Magistrado ya ordeno al juez que le dé esta documentación”, explicó Sánchez Galindo.

*Si te suena, puedes firmar aquí la campaña encabezada por Francisco Toledo. También seguir aquí las acciones que se están haciendo mientras se resuelve la apelación interpuesta.

[SinEmbargo]

 Twitter de la autora: @anapauladelatd



Logran que siembra comercial de #MaízTransgénico sea detenida por completo hasta juicio definitivo

En lo que se resuelva el caso en tribunales federales, ninguna autoridad podrá otorgar permisos para el cultivo de maíz transgénico.

No ha sido sencillo, pero la persistencia de la sociedad civil en el tema de la protección del maíz nativo sigue teniendo buenos resultados. Enormes empresas transgénicas como Monsanto, Pioneer, Syngenta, Dupont y Dow han estado presionando por años para que las autoridades mexicanas permitan el cultivo comercial de maíz transgénico.

Primero el colectivo Sin Maíz no Hay País consiguió una medida precautoria que durante años varó el cultivo de maíz transgénico, ahora este tema está resolviéndose definitivamente en tribunales federales. Sin embargo, en agosto de 2014, un juez dejó sin validez la medida precautoria; inmediatamente el colectivo interpuso un amparo.

Hace unos días, el Segundo Tribunal Unitario en materias Civil y Administrativa encabezado por el magistrado federal, Benjamín Soto Sánchez notificó que, mientras se resuelva el juicio las autoridades deberán definitivamente de abstenerse de otorgar permisos a las empresas interesadas.

Este es considerado un triunfo más de la sociedad civil en contra del maíz transgénico y en un comunicado de prensa la Colectividad del Maíz apunta:

Los científicos y especialistas que firman y encabezan la demanda colectiva actúan sin conflicto de interés, puesto que no dependen ni tienen relación alguna con las empresas trasnacionales. Los científicos demandantes son Antonio Turrent Fernández, en agronomía; Víctor Manuel Toledo, en el área socio ambiental; en las materias de antropología, historia y cultura, Julio Glockner y Narciso Barrera Bassols; en ética y patrimonio gastronómico, Raúl Hernández Garciadiego; en el área de derechos humanos, Miguel Concha Malo, director del centro Fray Vitoria; y en el ámbito de patrimonio alimentario, Luciano Concheiro y Patricia Moguel.

 

 



Monsanto apuesta por cultivos de transgénicos en México

Estro traería numerosas consecuencias para el pueblo mexicano y su biodiversidad, principalmente para generaciones futuras que poseen el derecho humano de utilizar la diversidad de maíces nativos, en el entorno donde se desarrollaron.

Como un plan nacional de desarrollo, la próxima reforma agraria pretende incluir la siembra de semillas genéticamente modificadas. Como respuesta, Manuel Bravo, director de Monsanto Latinoamérica, tiene la esperanza que, una vez resueltos los problemas legales que enfrentan en tribunales, la compañía podrá realizar negocios de larga duración con el Gobierno federal.

“El Gobierno ha sido muy claro de lo importante de estas tecnologías en el campo”, recalcó Manuel Bravo, quien ha sostenido pláticas con Secretaría de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural –Sagarpa– acerca del uso de los productos transgénicos en los cultivos. “Por la abrumadora información científica que habla (a favor) de estas tecnologías estamos seguros de que se va a favorecer a los productores con la posibilidad de tener esta opción y competir cara a cara con los productores de otros países”.

Sin embargo, asociaciones e institutos activistas, como Greenpeace y Demanda Colectiva Maíz, han encontrado relaciones de los transgénicos y un impacto negativo en el medio ambiente, la salud de sus consumidores –o habitantes cercanos a los campos de cultivo– y el mercado nacional. Y pese a que Monsanto niega la veracidad de estos datos, actualmente esta empresa posee 27 permisos de maíz detenidos: unos para la etapa experimental, otros para la piloto y unos más para la comercial.

Más información: Descubre cómo apoyar la suspensión definitiva de la siembra del maíz transgénico en México

Actualmente Monsanto “exporta 10 millones de toneladas de grano al año, todo biotecnológico de Estados Unidos”, pues es “necesario darle la oportunidad a agricultores mexicanos de usarlas, en lugar de estarle pagando 50 000 millones de pesos al año a productores norteamericanos.” Mientras tanto, en México no sólo se está perdiendo la diversidad nacional de sus productos, también el el 73, 9 por ciento de la población considera que el consumo frecuente de alimentos genéticamente modificados puede ser dañino para la salud (INEGI).

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Los representantes de Monsanto, como Manuel Bravo y Jesús Madrazo Yris, vicepresidente global de asuntos corporativos de Monsanto, están confiados que en unos meses todo se resolverá a su favor, una vez que los oponentes a la biotecnología decidan entablar un diálogo abierto: “Hay declaraciones sobre el maíz transgénico y yo respeto mucho la opinión de estos líderes y estoy sensibilizado con su preocupación, pero creo que la mejor manera de resolver los problemas no es haciendo una declaración, sino teniendo una conversación sobre qué significan estas tecnologías para el agricultor y la sociedad, cuáles son los riesgos y cómo podemos trabajar juntos para enfrentarlos”. Por ello, Bravo e Yris, esperan que una vez que concluyan los litigios y se avance en la reforma al campo, se comiencen a destrabar los permisos. De hecho, en el Plan Nacional de Desarrollo elaborado por el Gobierno federal pretende “orientar la investigación y desarrollo tecnológico hacia la generación de innovaciones que aplicadas al sector agroalimentario eleven la productividad y competitividad”, por tanto darle importancia a los transgénicos desde el inicio de la gestión.

Estro traería numerosas consecuencias para el pueblo mexicano y su biodiversidad, principalmente para generaciones futuras que poseen el derecho humano de utilizar la diversidad de maíces nativos, en el entorno donde se desarrollaron –sin transgénicos–.

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[El País]