Tribus comprueban que podríamos dormir menos estando más conectados con la naturaleza

Las 8 horas de sueño recomendadas globalmente quizá sean demasiadas, en comparación con el tiempo que duermen comunidades que aún viven como tribus.

Todo lo que vemos o parecemos es solamente un sueño dentro de un sueño

Edgar Allan Poe

 

El sueño es la necesidad quizá más poética. En esas horas de reposo, los niveles de actividad del organismo bajan más que nunca, y los estímulos externos afectan mínimamente a los sentidos. Estos últimos parecieran apagarse para activar la maquinaria de imágenes formadas en nuestro cerebro mientras ocurre esta no actividad.

Un buen sueño está ligado naturalmente a una buena calidad de vida, y su contraparte puede resultar en problemas físicos como obesidad, diabetes, depresión, alta presión sanguínea, etc. Por ello, millones de personas en el mundo se esfuerzan diariamente por alcanzar algo así como 8 horas de sueño, que recomiendan múltiples estándares en el mundo (aunque se reconoce que esta medida puede variar también según la persona).

Pero, ¿cuánto dormían nuestros ancestros? Ellos solían seguir más los ritmos naturales del día: levantarse al amanecer y acostarse al oscurecer. No existía la luz eléctrica ni, mucho menos, los dispositivos electrónicos que hoy absorben nuestra atención nocturna.

Para resolver esta interrogante, un grupo de científicos investigó a tres tribus actuales que aún viven bajo las condiciones prístinas de los primeros asentamientos humanos e, incluso, algunas son cazadoras.

A lo largo del estudio, publicado en la revista Current Biology, se analizaron los hábitos de sueño de los tsimané (chimán), cazadores y horticultores de Bolivia; los hadza, cazadores que viven cerca del Parque Nacional Serengueti de Tanzania; y los san, cazadores que habitan en el desierto del Kalahari en Namibia.

 

6 horas de sueño 

Los resultados apuntan a que en este trío de tribus los períodos de sueño son de un promedio de 6 horas, lo que en Occidente sería considerado como deficitario. Los resultados están basados en las necesidades de sueño de los adultos de las diversas tribus (todas expuestas a circunstancias geográficas y raciales distintas, pero con estilos de vida similares). La mayoría duermen unas 3 horas luego de que se ha puesto el sol, y despiertan al inicio del amanecer.



Las personas más inteligentes se duermen más tarde (pero las más felices se despiertan más temprano)

La psicología evolutiva cree que las personas inteligentes duermen menos, pero dormir mal puede provocar obesidad, diabetes y menor control emocional.

Todos los seres vivos presentan ciclos vitales que alternan entre los períodos de actividad y los de descanso. Los mamíferos humanos, naturalmente, no somos la excepción. Sin embargo, con el desarrollo tecnológico de nuestras sociedades, los hábitos diurnos y nocturnos, así como las actividades que desarrollamos tanto en el día como en la noche, han cambiado con respecto a las de nuestros ancestros.

aprender meditar movimiento facil

El psicólogo evolutivo Satoshi Kanazawa lleva muchos años estudiando la relación entre el sueño y la inteligencia. Él explica que los hábitos de actividad y descanso dependen del ritmo circadiano, el cual se regula en los núcleos supraquiasmáticos dentro del hipotálamo cerebral.

El doctor Kanazawa también señala que en cuanto a las épocas previas a la invención de la iluminación artificial, la evidencia antropológica muestra que había una mayor tendencia de los grupos humanos a levantarse al amanecer e irse a acostar poco después del atardecer. Las únicas actividades nocturnas de nuestros ancestros eran ciertos cultos religiosos y las relaciones sexuales.

dormirse tarde dormirse temprano inteligencia mas felices

A pesar de que existen indicios para creer que los ciclos circadianos están regulados por la genética, Kanazawa cree que nuestro moderno estilo de vida permite a cada persona “reprogramar” su propio ciclo de actividad de acuerdo a sus necesidades. Después de estudiar los hábitos de sueño de un grupo de participantes desde la infancia hasta la adultez, Kanazawa encontró que los niños más inteligentes tienden a convertirse en adultos noctámbulos.

Por ejemplo, dice Kanazawa, aquellos con un coeficiente intelectual (IQ) infantil menor a 75 (‘poco brillantes’) se van a la cama alrededor de las 23:41 en las noches de entre semana durante el principio de la adultez, mientras que aquellos con un IQ infantil mayor a 125 (‘muy brillantes’) se van a la cama alrededor de las 00:29.

La hipótesis es que las personas más inteligentes pueden lidiar mejor con actividades nuevas dentro de nuestro esquema evolutivo, aunque por el momento es difícil comprobarlo.

Sin embargo, mantener un estilo de vida con pocas horas de sueño puede ser perjudicial para el ánimo y la salud en general.

 

El sueño es la medicina universal

dormir-mal-como-no-despertarse-cansado

La doctora en psicología Dona Matthews nos recuerda que la inteligencia no lo es todo. Factores como la atención, la memoria, la regulación de emociones y la creatividad también se asocian a un buen esquema de sueño. El consenso dentro de la comunidad científica parece avalar esta premisa.

En los niños, una buena rutina de sueño está ligada a diversos beneficios físicos y sociales: un mejor desempeño académico, juicios más racionales (opuestos a juicios o acciones impulsivas provocados por falta de sueño), además de una mejora en el sistema inmunológico.

 

También en Ecoosfera: Esta es la mejor postura para dormir (tu cuerpo te lo agradecerá)

 

Durante el sueño, nuestra glándula pituitaria lleva a cabo muchas reparaciones mayores: promueve el crecimiento en los niños, el procesamiento de grasa y nos ayuda a aliviarnos más rápido de las enfermedades. El sueño también ejerce un efecto benéfico sobre el control del peso, pues el sistema neuroendocrino y la metabolización de la glucosa también ocurren en este período nocturno, por lo que la falta de sueño puede asociarse a obesidad y favorece el desarrollo de diabetes.

Una mejor salud física también está ligada a un mejor desempeño intelectual. Y si bien la inteligencia es un rasgo de carácter importante e incluso deseable, es más relevante la regulación de las emociones y un mejor control sobre ellas, todo lo cual se da mejor en individuos que gozan los beneficios del sueño reparador.

Así que ya lo sabes: las personas inteligentes tienen hábitos solitarios y nocturnos, pero las personas que duermen mejor generalmente son las más felices.



¿Podemos aprender mientras dormimos?

Se cree que las ondas lentas que se registran en el cerebro mientras dormimos, actúan como un eco en la data de la memoria que se retoma a la hora de despertar.

Dormir no sólo brinda un placer excesivo, sino también una diversa lista de beneficios para el cuerpo y la mente: renueva las células corporales, refuerza los procesos cognitivos como la memoria y el aprendizaje, regula las emociones y el estado de ánimo, e inclusive reduce el riesgo de contraer enfermedades graves.

De acuerdo con las últimas investigaciones del neurocientífico Jordan Lewis, dormir ayuda tanto a recuperar energía invertida en las actividades diurnas como a potencializar el aprendizaje y la memoria mientras se está en los brazos de Morfeo. Se cree que las ondas lentas que se registran en el cerebro mientras dormimos, actúan como un eco en la data de la memoria que se retoma a la hora de despertar.

En palabras de Lewis, las ondas lentas durante el sueño profundo forman una especie de consolidación de la memoria de corto y largo plazo:

Durante el sueño profundo, el cual suele suceder durante la primera mitad de la noche, las células del cerebro están altamente sincronizadas. Cuando se mide el sueño con electrodos pegados al cuero cabelludo, el sueño profundo aparece con oscilaciones de amplitudes largas y lentas.

Esto es un fenómeno ideal para el proceso del aprendizaje.

Por decirlo de algún modo, el cerebro desarrolló un mecanismo increíble que facilita numerosos procesos cognitivos, principalmente el del aprendizaje y la memoria. Así que si estás en época de exámenes académicos o entregas importantes en el trabajo, lo indispensable será dormir las horas con las que tu cuerpo pueda estar cómodo y sentirse vital.

 

También en Ecoosfera:

7 errores que están afectando tu sueño (Infográfico)

¿Qué tanto afecta a nuestro cuerpo la falta de sueño?

¿No puedes conciliar el sueño? Estos 5 consejos te pueden ayudar

¿Por qué hoy debes dormir las horas que necesitas?