Mira estas deliciosas fotografías de dunas del desierto de África

Esta sensual colección de formaciones de arena diluye la mirada en una especie de estético masaje visual.

Desde uno de los puntos de vista más simbióticos y sensuales posibles, Dunescape es una serie de fotografías abstractas que muestran las dunas de arena del desierto del Namib, en África.

El fotógrafo Shawn van Eeden, jugando con la danza de luz que ilumina la arena, captura el encanto y la esencia mística de las dunas de Namib, generando visuales geométricos conmovedores. Como si el acercamiento de la cámara captara alguna intimidad parecida a la de la piel humana, de paisajes y siluetas suaves, y una fluidez natural que acaso pudiéramos acariciar.

Cada rugosidad de la arena despide una brillante variación de luz y sombra que forma espectaculares patrones a lo largo de las dunas costeras. El vasto mar de arena se extiende hasta el horizonte hasta donde el ojo puede ver.











*Imágenes cortesía del autor.



Los tesoros naturales de Sudamérica preciosamente condensados en 5 minutos

El documentalista Vincent Urban presenta un video en pocos minutos captando lo más bello de la naturaleza Sudamericana.

“El viajar es mortal contra el prejuicio, la intolerancia, y la estrechez mental”
Mark Twain

Argentina, Chile, Bolivia, Uruguay, Paraguay y el sur de Brasil, forman parte del viaje que el realizador de documentales, , llevó a cabo a través de Sudamérica. Una de las premisas del recorrido fue apartarse de zonas urbanas, favoreciendo los entornos rurales y las bellezas naturales.

Recurriendo a una estimulante edición de video, que mediante cortes sutiles entremezcla distintos ecosistemas, bajo un ritmo caracterizado por una fluidez estética que remarca de manera armónica lo contrastante de los paisajes documentados, Urban agrupó en cinco minutos y por medio de hermosas imágenes lo más representativo de la riqueza natural del cono sur de América.

Atardeceres, cascadas, desiertos, cielos nocturnos, icebergs, mares, y montañas, son algunos de los elementos que forman parte de esta memorable videonarrativa. A lo largo de este recorrido se presentan exquisitas imágenes naturales, prescindiendo de diálogos, y reflejando la libertad que experimenta aquel que se decide a emprender un viaje.

Resulta además atractivo el tipo de edición, en el que mediante cortes sutiles se entremezclan escenas de distintos ecosistemas, en un ritmo caracterizado por una fluidez estética, a pesar de lo contrastante de los paisajes documentados.

Tras disfrutar de este breve documental, es fácil imaginar la adrenalina detonada por esa violenta danza de aire y agua que emerge de las cascadas de Iguazú, sumergirte en la estática sonora del desierto de Atacama, o purificarte en el blanco prístino de la Patagonia. Pero sobretodo, esta pieza constituye en sí una genuina invitación a abandonar la monotonía cotidiana para emprender un viaje inolvidable, una decisión que inevitablemente se traducirá en una experiencia esencialmente inspiradora.