La comunidad de Anenecuilco consigue parar la termoeléctrica de Huexca

Es tan grande el proyecto, que involucra la construcción de un gasoducto, un acueducto y dos termoeléctricas; afectando a más de 80 pueblos y su naturaleza.

Como sabrás, en México los conflictos ambientales son numerosos. Solo en el caso minero hay más de 36; en todos ellos, la mayor discrepancia viene de las comunidades que viven en las zonas, y que no solo son excluidos de los beneficios de estas, sino que sus tierras son expropiadas o compradas a precios injustos; además, sus recursos naturales son contaminados.

En el caso de la minería, la contaminación, aunque injustificada, es más previsible, pero los conflictos ambientales se agravan cuando llevan una supuesta bandera verde. Los casos son muchos, como el corredor eólico en el Istmo de Tehuantepec, en Oaxaca, criticado por expertos como dañino para el medio ambiente, o bien, las presas, estas mega construcciones con las que incluso llegan a inundarse pueblos enteros y se desvirtúan ríos milenarios.

En el caso de los estados de Morelos, Puebla y Tlaxcala, existe un mega proyecto llamado Proyecto Integral de Morelos (PIM), que involucra a 80 pueblos de los tres estados y que consiste en la construcción de dos centrales termoeléctricas de ciclo combinado de 620 megavatios (MW) cada una, ubicadas en la comunidad de Huexca, Morelos; un gasoducto de 160 kilómetros que transportará 9 mil 61 millones de litros de gas al día y cuyo trazo atraviesa a 60 pueblos de estos estados; y un acueducto que transportará 50 millones de litros de agua al día a través de 19 pueblos del municipio de Ayala, Morelos.

La imposición de este causó tal descontento social que generó el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y Agua, Morelos, Puebla y Tlaxcala (FPDT-MPT). Pero en los últimos años, las herramientas legales se han convertido en un arma de las comunidades. En Yucatán por ejemplo, lograron gracias a un amparo detener, al menos temporalmente, el cultivo de soya transgénica, y hace unos días más de 1000 indígenas consiguieron parar con un amparo un proyecto eólico en Juchitán. Ahora ejidatarios de Anenecuilco, en el municipio de Ayala, Morelos, han conseguido otro recurso legal que impide la extracción de agua del río Río Cuautla para enfriar las turbinas de las termoeléctricas en Huexca, como parte del PIM.

Antes el Juzgado Segundo de Distrito del Estado de Morelos había negado la suspensión pero el nuevo amparo conseguido revocó esta decisión. De esta manera, quedaría prácticamente cancelada la construcción del acueducto que llevaría 500 litros por segundo para enfriar las turbinas de la termoeléctrica.

“Como hemos visto, es necesario recurrir a las instancias superiores de justicia ya que algunos jueces parecen recibir linea de las grandes corporaciones y del gobierno corrupto y emiten resoluciones absurdas”, consideró la organización Frentes Unidos en Defensa de Tepoztlán.

Expertos han advertido que el proyecto es riesgoso pues cruza zonas sísmicas y volcanes.

 

Twitter de la autora: @anapauladelatd

Autor: Ana Paula de la Torre
Politóloga de carrera, colabora para diversas publicaciones digitales como Pijama Surf. Creadora del proyecto ciudadano yanostoca.com. Y pintora ocasional


Más de 300 conflictos ambientales han estallado en México en los últimos años

Los grandes megaproyectos que prometen desarrollo, contaminan los recursos naturales, y enriquecen a pocos.

Imagen: Greenpeace

Mientras la mayoría nos mantenemos alejados de la naturaleza con una vida cotidiana en las ciudades, las preocupaciones diarias nos alejan también de su cuidado. 

En la ciudad es preciso reflexionar sobre dónde vienen los productos que consumimos: cuando compramos una botella de agua en la tienda ¿sabías que podría ser de Coca-Cola y Nestlé explotando los mantos friáticos de tu país a costos 5000% menores de lo que la venden?

Cuando compras un teléfono ¿sabías que sus elementos podrían venir de mineras que desplazan comunidades, pagan pocos impuestos, y contaminan el agua?

Todo ello pareciera lejano aunque el equilibrio del planeta depende de esas decisiones de compra y de hacer consciente que en tu propio país, a pocos kilómetros, las marcas que compras podrían estar devastando ecosistemas y también sociedades.

Es una realidad, en México en los últimos años, según una investigación de la revista Contralínea, se han originado hasta 300 conflictos ambientales, la mayoría de ellos mineros. ¿Sabías que desde la administración de Felipe Calderón mineras extranjeras, en los últimos diez años, se han llevado 4 veces más oro que durante el periodo de conquista de México?

La gran mayoría de estos conflictos ambientales suceden en zonas de tierra comunal, donde las personas tienen pocos recursos y poder, por ello es muy sencillo para las grandes corporaciones conseguir las concesiones por parte del gobierno mexicano y despojarlos.

Al ser los afectados personas con poca influencia, pareciera que pocos se enteran de cómo megaproyectos enteros están alterando el equilibrio ecológico, rompiendo el tejido social de miles, originando violencia, y contaminando el entorno, pagando pocos impuestos y enriqueciéndose con los recursos colectivos.

El siguiente cuadro desglosa los sectores y los estados donde más conflictos ambientales se han activado en México en los últimos años. Hay que estar alertas, estos conflictos, por ser ambientales, en realidad son de todos. Si quieres conocer más de este tema puedes dar click a la página del Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales donde conocerás casos de toda la región.

 

conflictos ambientales méxico

 



La destrucción en Xochicuautla para construir una carretera por el polémico Grupo Higa en México (FOTOS)

Esta autopista de cuota viola la ley por parte de las mismas autoridades. Trastoca también Áreas Naturales Protegidas.

Foto:masde131

San Francisco Xochicuautla, en el Estado de México, es una comunidad otomí que ha sufrido atropellos a sus derechos como pueblo originario desde hace ocho años cuando comenzó a construirse la carretera de cuota Naucalpan-Toluca.

Cuando un proyecto pretende construirse o hacerse en tierras indígenas, el gobierno mexicano está obligado a hacer consultas públicas a estos pueblos según el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo del que México forma parte. Sin embargo, el gobierno no aplicó dicha consulta obligatoria.

El argumento para hacer la carretera es que esta detona el desarrollo económico a los pueblos por los que pasa y entre los sitios que conecta. Sin embargo, los otomíes de la zona, por ser una carretera de cuota, en general no podrán hacer uso de ella. Además, la carretera causará daños a varias áreas naturales protegidas y afectará a casi 300 especies de flora y fauna, algunas en peligro de extinción, y afectará también diversos mantos acuíferos.

La empresa que está construyendo la carretera es Autovan, una filial del Grupo Higa (asociado a casos de corrupción por una de las casas de la esposa del presidente de México, y grupo que encubrió más de 100 millones de dólares mediante empresas fantasmas en paraísos fiscales según los Panama Papers).

Lo más descarado en el caso es que el gobierno ha violado varios amparos concedidos a los otomís. Este 11 de abril irrumpieron en la comunidad cientos de policías estatales, seguidos de personal de la empresa Autovan, filial del grupo Higa. Se destruyeron un centro cultural y casas, además de que se han talado cientos de árboles.

*Si te suena, puedes sumarte a la campaña que apoya a los otomís en su lucha por salvar el bosque acá.

Algunas de las imágenes:

 

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Foto: frentedepueblosindigenas.org

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Foto:frentedepueblosindigenas.org

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Foto: i0.wp.com

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Foto:@droncita

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Foto:Alfonso Flores

Twitter del autor: @AnaPauladelaTD

 

Autor: Ana Paula de la Torre
Politóloga de carrera, colabora para diversas publicaciones digitales como Pijama Surf. Creadora del proyecto ciudadano yanostoca.com. Y pintora ocasional