Guía: cuándo cosechar y cómo secar hierbas para tu cocina

Es todo un arte minucioso, exquisito y sencillo.

Foto: lagranepoca.com

Cada vez más personas cultivan en casa sus propias hierbas, sobre todo muchas medicinales y sazonadoras. Por lo mismo, información útil para sacarles el mejor provecho es de lo más bienvenida.

Hoy te presentamos una guía para que conozcas cómo cosechar tus hierbas y cómo secarlas y guardarlas para tus platillos o para el invierno.

Cosechar

El mejor momento para cortar tus hierbas es cuando estas tienen más aceite, que es justo cuando se ven más verdes y frondosas, y justo antes de que salgan las flores.

La mejor hora del día para cosecharlas es por la mañana, una vez que el rocío ha pasado.

Si vas a cosecharlas en otoño, lo mejor es hacerlo por las mañanas también y estar muy atento antes de que retoñen las flores; pues como los días son más cortos, este proceso suele acelerarse.

Cómo cortarlas

Córtalas con unas tijeras pero solo desde donde el tallo esté fresco. Corta también solo las hojas frescas.

Cómo secarlas

La manera clásica es hacerlo colgándolas del techo de tu cocina, lo que llena además la casa de fragancia deliciosa.

Puedes hacerlo también en cualquier cuarto que esté seco y templado.

Ponles encima papel si va a darles el sol directamente, pues degrada las cualidades nutricionales de las hierbas; hazle al papel agujeros para que penetre el aire.

Si las hierbas que estás secando son de las que tienen más agua como el cilantro, albahaca, perejil, tendrás que rotarlas o por algunas horas esparcirlas de vez en cuando en una mesa, por ejemplo. Recuerda que mientras el manojo esté más apretado más tardarán en cercarse.

En el horno

Otra manera de secarlas (lo preferible es hacerlo de la manera clásica), sobre todo si hay mucha humedad en tu casa, es usando un deshidratador de comida, o bien, el horno. Esparce las hierbas en servilletas usando la temperatura más baja posible; si la temperatura es más de 100 ºC, entonces el sabor disminuye. Deja la puerta del horno abierta; estarán secas en 3 horas o menos.

Cuándo están listas para secarse

Cuando las tocas y pueden quebrarse. Cuando están en un manojo colgando del techo toman meses para secarse. Cuando están esparcidas en superficies secas, generalmente unas semanas. En el horno estarán listas en unas tres horas.

Cómo y dónde guardarlas

Siempre guárdalas en contenedores de vidrio en espacios frescos y oscuros. Si el espacio es un problema, remueve las hojas de los tallos y almacénalas antes de que se despedacen por sí solas, aunque lo mejor es colgar el manojo, dejarlas enteras y solo desmoronarlas cuando estén listas; esto en opinión de la mayor parte de los cocineros…



6 mitos sobre el cuidado de las plantas de interiores

Los cuidados de las plantas requieren más atención que tan sólo regarlas y ponerlas al sol… Y estos son algunos de los mitos que podrán afectar nuestros cuidados.

Mito 1. Las plantas de interiores necesitan la luz directa del sol.

Sólo algunas de las plantas de interiores se benefician de la luz solar. De hecho, la mayoría de las plantas de interiores tienden a tener manchas de quemaduras por recibir directamente los rayos solares. Hay plantas que necesitan mucha luz, eso no significa que necesiten estar bajo los rayos del sol. 

Mito 2. Las hojas amarillas o cafés significa que tienen exceso de agua. 

Estos síntomas pueden tener otras causas; tales como ausencia de agua, luz inadecuada, exceso de fertilizante, agua muy ácida o una tierra de baja calidad. 

Mito 3. Las plantas crecerán más grandes si se transplantan a lugares más grandes. 

Con frecuencia, las plantas que se transplantan ponen mucha de su energía en hacer crecer sus raíces, a expensas de las hojas y flores. Además, las plantas con macetas muy grandes tienden a sufrir de raíces podridas. 

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Mito 4. Las plantas enfermas se curarán con fertilizantes. 

Los fertilizantes no son medicina, sólo son nutrientes que facilitan el crecimiento vigoroso. No puedes forzar a las plantas a usar más nutrientes de los que realmente necesita. El exceso de nutrientes acumulados en la tierra tiende a quemar las raíces, causando la descoloración de las hojas. Las plantas enfermas absorben menos nutrientes que las plantas saludables. 

Mito 5. Las plantas de interiores necesitan grandes cantidades de humedad. 

La mayoría de las plantas de interiores tienen la capacidad de adaptarse a un medio ambiente seco. Aunque la mayoría de ellas –salvo las suculentas– provienen de hábitats naturales más húmedos, pueden sobrevivir con niveles bajos de humedad siempre y cuando reciban la humedad necesaria a través de sus raíces. 

Mito 6. Los pesticidas químicos son la única manera efectiva para eliminar pestes. 

No, existen maneras más saludables y efectivas para tratar pestes en las plantas. Dale click aquí para conocer estos remedios. 

 



Consejos para cosechar y secar tus hojas de té en casa

Una de las mejores maneras de mejorar los placeres de tu cotidianidad es tomando té; si es hecho con insumos de tu jardín, el beneficio psicológico es mayor.

La hora

Cosecha eligiendo un día seco la hojas que estén hasta arriba de la planta; entre las 9 y 10 de la mañana.

 

Cosechando el té

Elige las hojas  que estén en el top del arbusto o planta. Deberán estar maduras y verde brillante. Corta desde los tallos con unas tijeras. Cuando coseches flores lo mejor es hacerlo justo después de que se han abierto.

En el caso de las raíces, estas deben ser cosechadas en otoño o invierno, cuando las plantas están más inactivas. Dibuja un círculo al rededor de la planta; luego gentilmente remueve algo de las raíces; no coseches más de la mitad de la raíz, pues ello mataría la planta. La excepción es con el Diente de León, quien tiende a multiplicarse y ello hace que puedas extraerse su raíz en  su totalidad.

 

Secado de la planta

Deberás secar las hojas inmediatamente después de cosecharlas. Esparce las hojas, flores o raíces en una malla o en una bandeja para que así haya mucha circulación de aire. Asegúrate de que las hojas no queden demasiado juntas porque pueden enmohecerse. Las más largas o las que están en racimo pueden ser cortadas y atadas en ramos, cubiertas con una bolsa de papel, después cuélgalas boca abajo y seca. Colócalas en una alacena o cobertizo ventilado.

*También en Ecoosfera: Guía: cuándo y cómo cosechar hierbas para tu cocina