Estos son los estragos de las bebidas azucaradas en México (y los diputados les bajan impuestos)

El 70% de los azúcares añadidas consumidas vienen de las bebidas azucaradas.

En México 7 de cada 10 adultos tiene sobrepeso y 3 de cada 10 niños. Los niveles de diabetes e hipertensión son alarmantes, y aunque muchas persona apuntan a que se trata de un problema cultural, y algo hay de ello, también es curioso que la epidemia de obesidad en el país coincide con las tres décadas de apertura comercial (neoliberalismo) en que la disponibilidad de comida chatarra se hizo más factible que la de de alimentación saludable.

Como parte de una estrategia para paliar la epidemia de obesidad, hace año y medio fueron grabados más impuestos a las bebidas azucaradas, de tal manera, que las refresqueras fueron las principales a afectadas por este: 1 peso más por cada litro de refresco. Luego de un año de la aplicación del impuesto, resultó en la disminución del 6% en el consumo; por cierto la primera vez en años en que este disminuye en décadas.

Aún así, al parecer el poder de cabildeo de las refresqueras ha funcionado y el día de ayer los diputados del PAN y el PRI decidieron disminuir un 50% este impuesto… El hecho, además, resulta más sospechoso considerando que justo ahora los ingresos al Estado provenientes del petróleo han disminuidos drásticamente hasta un 50% por el declive de los precios.

Finalmente los legisladores cedieron a la industria, señala Alejandro Calvillo, de la organización El Poder del Consumidor.

Con esta disminución, que debe ser ratificada por el Senado, las empresas dejarían de pagar hasta 552 millones de pesos.

Acá los estragos causados por las bebidas azucaradas en México, según un infográfico de El Poder del Consumidor.

 

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¿Estamos matando a nuestro hígado?

Las bebidas azucaradas consideradas en los cuestionarios incluyeron: refrescos de cola con cafeína y descafeinadas, bebidas carbonatadas con azúcar, mezclas de frutas, limonadas y otras bebidas de frutas sin gas.

El  hábito del consumo diario de bebidas azucaradas puede aumentar el riesgo de sufrir hígado graso no alcohólico (HGNA), así lo han confirmado investigadores del Centro de Investigación Sobre Nutrición Humana y el Envejecimiento  Jean Mayer, de la  Universidad Tufts, en Estados Unidos. Durante tres décadas el Centro Jean Mayer ha estudiado la relación entre buena alimentación y buena salud en las poblaciones que envejecen. 

Los  investigadores analizaron cuestionarios dietéticos de  5908 participantes,  a los cuales se les realizó un examen del nivel de enzimas hepáticas, en  su mayoría hombres y mujeres de mediana edad caucásicos, inscritos en el  famoso estudio Framingham sobre la Salud Cardíaca, en su tercera generación. De estos fueron elegidos 2634 participantes que fueron sometidos a una Tomografía Computada para precisar el diagnóstico. Los resultados del estudio fueron publicados recientemente en la revista Hepatology.

Las bebidas azucaradas consideradas en los cuestionarios incluyeron: refrescos de  cola con cafeína y descafeinadas, bebidas carbonatadas con azúcar, mezclas  de frutas, limonadas y otras bebidas de frutas sin gas.

Los autores del estudio encontraron  una mayor prevalencia de HGNA ( 60% más elevada) entre las personas que informaron beber más de una  bebidas azucarada por día en comparación con las personas que no bebían bebidas azucaradas. Las relaciones entre el HGNA y el consumo bebidas endulzadas con azúcar persistieron después de que los autores tomaron en cuenta diversas variables como: edad, sexo, índice de masa corporal (IMC) y factores dietéticos y estilo de vida, como la ingesta de calorías, proteínas y fibra, y consumo de alcohol y  cigarrillo. Además, los investigadores señalaron que en general observaron una correlación directamente proporcional : a mayor consumo de este tipo de bebidas mayor riesgo de sufrir HGNA. Por el cotrario, después de la contabilización de estos factores los autores no encontraron asociación entre el consumo de los refrescos de  cola dietéticos y el HGNA.

“Nuestro estudio se suma a un creciente cuerpo de investigación que sugiere que el consumo de bebidas endulzadas con azúcar puede relacionarse con el HGNA y otras enfermedades crónicas como diabetes y enfermedad cardiovascular,” comentó el primer autor del estudio, Dr Jiantao Ma. “Pocos estudios observacionales, a la fecha, han examinado la relación entre el HGNA y el consumo bebidas endulzadas con azúcar” señalo  Ma y añadió que “Estudios prospectivos a largo plazo son necesarios para ayudar a determinar el papel potencial de bebidas azucaradas en el desarrollo del HGNA”.   Hacen falta más estudios sobre el tema señalaron los autores, pero es posible afirmar a la luz de la información disponible en la actualidad que el consumo de refrescos y bebidas azucaradas son una fuente de calorías huecas que se asocia con la obesidad.

Debemos insistir en resaltar esta correlación ante la insistencia en los medios científicos acerca del desconocimiento de la causa del HGNA. Y también debemos recordar que la investigación reciente ha señalado no sólo la asociación entre el HGNA y el  riesgo de sufrir cirrosis y cáncer de hígado, sino también la correlación entre dicha patología, la obesidad,  la diabetes y los infartos.  ¡Ah, y lo olvidaba: somos el país que más refrescos y bebidas azucaradas consume a nivel mundial!

El problema principal para la salud del hígado con estas bebidas, según ha sido descubierto recientemente, es el enorme aporte de fructosa. La fructosa se metaboliza principalmente en el hígado y debido a sus características genera fácilmente acumulación de grasas, oxidación,  inflamación y fibrosis en este órgano (también la glucosa presente en el azúcar contribuye a generar acumulo de grasas en el hígado). Hay que señalar que el consumo de las frutas en su estado natural o de jugos de frutas elaborados naturalmente en casa, no conlleva este riesgo. Es la fructosa purificada y consumida en grandes cantidades la que resulta perjudicial.

 

REFERENCIAS.

Ma, J; Fox, CS; Jacques, PF; Speliotes, EK; Hoffmann, U; Smith, CE; Saltzman, E; and McKeown, NM.,  Sugar-Sweetened Beverage, Diet Soda, and Fatty Liver Disease in the Framingham Study Cohorts. Journal of Hepatology, 2015, June 5.

Autor: Andres Sierra
Andrés Sierra es licenciado en Etnología. En 1983, por necesidades de cuidado de su propia salud, se acercó a las Medicinas Alternas. Desde entonces se ha dedicado al estudio, la práctica y la enseñanza de la Medicina Natural, con especial énfasis en el uso curativo de los alimentos. Ha participado en numerosos programas de radio, y ha impartido múltiples cursos y diplomados en la materia. Actualmente funge como subdirector académico de la Licenciatura en Medicinas Alternativas y Complementarias, impartida en la Escuela de Estudios Superiores en Medicinas Alternativas y Complementarias MASHACH en la ciudad de Puebla, y dirige el Centro Naturista “Naturalmar” en esa misma ciudad.