El Comisionado de las Areas Naturales Protegidas de México está despidiendo, masivamente, a expertos

Llenar una institución, creada para cuidar al medio ambiente, con personal afin a intereses distintos, es otra manera de boicotear a la natura.

En México existen al menos 177 Áreas Naturales Protegidas (unas 25 millones de hectáreas); una figura que está amenazada por muchos intereses corporativos. México, entre los 5 países más biodiversos del mundo, es un espacio cuya naturaleza privilegiada debiera resguardarse incluso como patrimonio mundial.

Sin embargo, la filosofía corporativista del Estado pareciera privilegiar los negocios antes que cualquier criterio más integral; son numerosos los ejemplos de conflictos ambientales en México, siempre inmersos en los intereses de algunas corporaciones contra las necesidades ambientales del sitio y de los locales.

A esta tendencia, en este sexenio de Enrique Peña Nieto, se ha sumado una amenaza que han denunciado expertos del rubro como el biólogo, y colaborador de este sitio, Fernando Córdova. Según reportes de La Jornada, Alejandro del Mazo, administrador de empresas de profesión (sin ninguna formación en medio ambiente, por cierto), ha despedido hasta 300 personas entre despidos de directores de reservas, guardaparques y administrativos de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).

Han salido los directores de las ANP de Puerto Morelos, Tulum (donde hay intereses inmobiliarios) y Sian Ka’an, está última de reconocimiento internacional en Quintana Roo. También quedaron fuera los de Lagunas de Montebello y la Frailescana en Chiapas, Mariposa Monarca en Michoacán, los Mármoles en Hidalgo, Ajos-Bavispe en Sonora, Sierra Gorda en Guanajuato, Janos en Chihuahua y los Tuxtlas en Veracruz. Señala la publicación.

Los expertos están siendo desplazados por personal afin a intereses meramente políticos o personales. Hasta hoy la Comisión ya suma mil 800 personas, de las cuales 50 por ciento son puestos eventuales; es decir pues, decididos por Alejandro del Mazo.

Se trata de una manera silenciosa y sutil de cooptar una institución que habría de velar por el medio ambiente. El tema ha despertado tal reacción que ha surgido una petición en línea para que del Mazo sea sustituido.

*Si te suena, puedes unirte a la petición aquí.

 

Twitter de la autora: @anapauladelatd

Autor: Ana Paula de la Torre
Politóloga de carrera, colabora para diversas publicaciones digitales como Pijama Surf. Creadora del proyecto ciudadano yanostoca.com. Y pintora ocasional


Casi todas las Áreas Naturales Protegidas del planeta están sometidas a actividades humanas dañinas: Estudio

Este estremecedor dato nos recuerda por qué necesitamos más guardianes de la naturaleza…

La cartografía de nuestro planeta se puede dividir en, por un lado, los pocos territorios prístinos que nos quedan y, por otro, todos aquellos que ya han sido modificados por asentamientos humanos o por la actividad productiva. Muchos de estos territorios ya han sido plenamente alterados, pese a que están resguardados bajo la figura de las Áreas Naturales Protegidas (ANP) de la ONU.

Las Áreas Naturales Protegidas son una evolución de la primera legislación sobre reservas naturales que emitiera la ONU en 1960, llamadas “parques nacionales”, y que debía servir para conservar ciertas zonas del planeta que aún permanecían con escasa o nula intervención humana. Pero, no obstante que la naturaleza y sus recursos son vitales para nosotros tanto como su preservación, estas áreas naturales protegidas no han sido suficiente para frenar el degenerado avance de la usurpación humana y salvaguardar el equilibrio de los ecosistemas.

areas naturales protegidas mexico
Manglar en Yucatán, México

En un estudio, publicado en la revista Science, se comprobó que actualmente 1/3 de las Áreas Naturales Protegidas del planeta están bajo una fuerte presión humana, debido a la construcción de autopistas, pozos petroleros e incluso ciudades.

El territorio de las Áreas Naturales Protegidas equivale a 2/3 de China.
Sólo el 10% está completamente libre de actividad humana
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El problema reside en que las reservas se están convirtiendo en nada más que promesas escritas en pedazos de papel. En la realidad, los gobiernos no financian la gestión de programas para cuidar la biodiversidad y proteger realmente estas zonas de la rapiña humana.

A veces, hacen todo lo contrario. Los Estados suelen facilitar la explotación de las Áreas Naturales Protegidas por parte de las multinacionales, porque los recursos que guardan son de gran valor. En lugar de invertir en las áreas naturales, quieren ganar de ellas.

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Hierve El Agua, Oaxaca, México

Eso es la llamada “economía verde“, que se sostiene de las ganancias que producen los minerales, las maderas, los cultivos, el turismo y hasta el aire, en forma de bonos de carbono que permiten a las multinacionales seguir contaminando en los países de América Latina. Por todo esto y más, las Áreas Naturales Protegidas están siendo usadas también para despojar a las comunidades indígenas originarias de estos territorios.

Por eso es que la usurpación de estas zonas está avanzando a pasos tan grandes, lo que nos pone a nosotros, como ciudadanos, en alerta para convertirnos en guardianes de nuestra riqueza natural.

 

¿Qué hacer ante la usurpación del territorio?

Comunidades locales que conservan el Área Natural Protegida del Cofre de Perote, en Veracruz, México.

Estamos ante un problema multidimensional que necesita soluciones claras. Además de ponernos en acción al informarnos, es necesario exigir al gobierno federal propuestas de proyectos para incentivar la participación de la población que habita en estos territorios, e incentivarla a cuidar su patrimonio. ¿Y esto cómo se hace? Permitiendo que estas comunidades obtengan un beneficio; por ejemplo, un Pago por Servicios Ambientales. Porque todo territorio debe tener derechos, como es el caso de la selva colombiana, para que gobernantes y ciudadanos se comprometan verdaderamente con la naturaleza.

En México, debemos elaborar propuestas amplias para proteger la riqueza natural colectivamente. No sólo obligar a los gobiernos a que lo hagan, sino actuar como verdaderos guardianes de los derechos de la naturaleza, empezando por conocer las reservas de nuestro país, que suman un total de 176 y representan más del 10% del territorio del país.

Es vital también cambiar nuestros propios hábitos y volverlos más sustentables, pues no podemos dejar la congruencia de lado. También podemos apoyar difundiendo esta situación y acercándonos a organizaciones locales y asociaciones civiles, para informarnos de primera mano. Porque cuando de recursos naturales se trata, los intereses que están de por medio son muchos, la vulnerabilidad también es mucha y el interés por defender nuestra tierra es muy poco.

Las Áreas Naturales Protegidas no son una fórmula mágica. Cuidar nuestro territorio, su riqueza y a sus pobladores originarios depende de nosotros.

 

* Imagen principal: Cyril Albrecht