Ciencia y drama: los alimentos que han sido demonizados en los últimos años

El azúcar, el aceite de oliva, la carne, los transgénicos: todos ellos condenados por la ciencia reciente, pero ¿qué hacer ante la información que nos depara a la desconfianza a todos los alimentos?

Foto: stellar-therapy.com

¿Has sentido que no queda más por comer? Los alimentos inmiscuidos en la cadena de la producción y agricultura industrial están inmersos en el uso de agroquímicos, conservadores, sabores artificiales, ¿Qué hacer?

“Primero fue el azúcar. Y el mundo abrazó la sacarina. Pero luego la sacarina se reveló dañina y apareció la estevia. El aceite de oliva, saludable por el tipo de grasas que posee, fue una vez demonizado hasta que el de girasol le sustituyó como enemigo mortal.” Así comienza un interesante artículo reciente de El País.

Este texto devela una premisa que muy pocos medios tocan. Y es que, es verdad, pareciera que hay tendencias según la información científica en boga. Tampoco es tan extraño, cada vez vamos a ir descubriendo lo que es mejor para el organismo; y la información irá tumbando algunos mitos por otros… lo nocivo es que quizá se siembre una desesperanza respecto a la alimentación en general.

Fernando Rivera, de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), nos comparte una noción básica: más allá de cada uno de los ingredientes, lo que importa más es la mixtura final que integra tu dieta. En el informe reciente de la OMS donde las carnes procesadas se catalogan como cancerígenas la recomendación es comer solamente dos veces por semana este producto, no necesariamente causar la  demonización por completo del mismo.

El equilibrio, como siempre, pareciera la mejor respuesta:

“No son tan importantes los alimentos concretos, que siempre deben ser de calidad y lo más frescos posibles, sino el patrón alimentario [la dieta]” apunta María Ballesteros, nutricionista y vocal de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN).

 

Twitter de la autora: @anapauladelatd



7 alimentos para combatir el cáncer que habrías de comenzar a consumir

Siempre es bueno que tengas a la mano la comida que combate a la enfermedad del siglo.

En general la comida natural, lejana al uso de insecticidas u hormonas, suele proveernos de los insumos más necesarios para llevar una vida sana. Sin embargo hoy estamos expuestos, por la industrialización sobre todo, a una serie de fenómenos antes imposibles: como las señales de los aparatos, los alimentos procesados, los químicos en forma de productos de belleza etc.

 

Es verdad, el cáncer ha sido una enfermedad que siempre ha existido, y de hecho cada vez son mayores los niveles de esperanza de vida, pero también es cierto que el cáncer está vinculado a un modo de vida, más que nunca, que nos acerca lo artificial y procesado.

Los siguientes alimentos y bebidas son especialmente buenos para combatir el cáncer. Asegúrate de tenerlos cerca y de aprenderlos en tu acervo cultural de nutrición.

 

Vino Tinto

Contiene polifenoles, los cuales son notorios por sus cualidades para combatir el cáncer. También su resveratrol es un ingrediente activo que inhibe la proliferación de células cancerosas y previene su aparición.

Té verde

 Especialmente beneficioso para combatir el cáncer de colon, recto, páncreas, hígado y lung. Las hojas del té verde contienen polyphenols y antioxidantes que previenen la división de células cancerosas, combate y previene el cáncer.

Jengibre

Provee de beneficios antiinflamatorios y contiene inodole, que ayuda a combatir el cáncer de seno y próstata.

Turmeric

Inhibe la producción de COX-2 una enzima que causa cáncer de colon y bowel.

Frijoles

Su alto contenido de fibra y omega 3 previene el crecimiento de cáncer antes de que comience a esparcirse.

Chocolate negro

Consume sobre todo el negro, que tiene propiedades antioxidantes mucho más potentes.

Brócoli

Beneficioso para combatir el cáncer de colon y vejiga. Contiene altas cantidades de fibra, las cuales eliminan las toxinas y los elementos dañinos en los intestinos. Su sufolrafaeno ayuda  a desintoxicar el hígado y a prevenir los tumores en el estómago.



Cómo averiguar si tu producto es orgánico en dos minutos

Existe un estándar de la industria, que aunque no está dirigido directamente a los consumidores, es un indicador que puede revelarte datos importantes.

Cuando vas a un mercado de trato directo con los granjeros locales es mucho más sencillo que te asegures de que tus productos son orgánicos. Pero si estás inmiscuido como la mayoría de nosotros en la vida citadina y quizá tu sitio de compra más accesible es el supermercado, entonces ello se complica.

La especialista en mercado verde, Melissa Breyer, ha desglosado para TreeHugger una fórmula de lo más sencilla para que descubras qué productos del supermercado son orgánicos.

La fórmula, además, puede funcionar en muchas partes del mundo, pues se trata de un estándar internacional que no depende de los gobiernos nacionales. En realidad este código que nos invita Breyer a revisar, no está dirigido a los consumidores, sino a la misma industria (lo que quizá lo hace más seguro. Existe una fórmula para enterarte si el producto que buscas es realmente orgánico y es la siguiente:

Debes ubicar el PLU (Price Look Up) que obedece a un sistema global estandarizado por la Federación Internacional para Productos Estandarizados (IFPS por sus siglas en inglés). Sus códigos son de 5 dígitos y ha sido empleado desde 1990.

Si la serie comienza con un 9, entonces es un indicador de que el producto es orgánico.