Artista recicla hojas de otoño y las convierte en sorprendentes lienzos

El arte que realiza Joanna Wirażka, quien encuentra inspiración en las calles de Nueva York y Londres para crear coloridas piezas en lienzos poco comunes.

Otoño es una época especial. Durante este periodo inicia el ocaso de un periodo de madurez mientras que la naturaleza pasa sus días regenerándose. Se trata realmente de un lapso en el que la caída de las hojas permiten realizar un periodo de introspección… Y qué mejor manera de hacerlo que a través de la expresión del arte.

Esta estación del año es ideal para coincidir con la técnica empoderada de una danza, la pasión desbordante de un actor en una obra de teatro, la contundencia lírica de un libro y la explosión pigmentada de una pintura. En especial si se realizan con elementos de la naturaleza –o quizá específicamente, sobre ellos.

Como, por ejemplo, el arte que realiza Joanna Wirażka, quien encuentra inspiración en las calles de Nueva York y Londres para crear coloridas piezas en lienzos poco comunes. En cada hoja otoñal, Wirażka dibuja paisajes que acentúan la belleza del mundo.

 



Increíbles altares geométricos de verduras (cortesía de un artista anónimo)

Algunos artistas primero dibujan y luego hacen “naturalezas muertas”; para otros, la inspiración llega en un rojo jitomate.

Este artista atiende un puesto de verduras en Wisconsin. Los cebollinos, rábanos, brócolis y pimientos coloridos y con texturas fantásticas hacen diseños originales que cambian todos los días. Su autor ha preferido mantener su privacidad y hacerse llamar “Brad” para la difusión del talento que pone en práctica en su negocio.

Inicialmente, los trabajos artísticos de Brad sólo se hacían sobre pedido; ahora, confeccionarlos para la tienda, confiesa el autor, “es uno de los mejores momentos del día”.

La gente que pasa en frente, aunque no vaya a comprar su mercancía, sonríe nada más de ver de reojo el diseño de coles, espárragos, perejil y cebollas adornando los muros, la vitrina y las mesas del negocio.

Al principio eran el goce personal de los vecinos, pero cuando supo que ya había fotos en línea de sus diseños y algunas personas estaban copiando la idea, Brad prefirió abrir una cuenta en Instagram para compartir lo que crea y lo que lo inspira.

Después de incursionar con la naturaleza viva Brad ha decidido comenzar a dibujar y a pintar acuarelas, disciplinas tradicionales de artista, pero no abandona a su primera musa: ¡la hortaliza colorida!