29 agrotóxicos prohibidos en otros países son permitidos en México (listado)

Desde hace 10 años, no ha sido modificado el catálogo de agronómicos permitidos en los cultivos.

Foto:agrindex.com

Honestamente, pareciera que México, sobre todo en los últimos 30 años, se convirtió en un país permisivo con las grandes corporaciones a expensas de todo criterio: medio ambiente, salud de los mexicanos, etc.

En aras del libre comercio, el país fue convirtiéndose en un paraíso de libertad para muchas empresas extranjeras. En pocas palabras, es como si la clase política de las últimas tres décadas nos hubiese subastado poco a poco. El problema es que las dimensiones de este fenómeno en ocasiones pueden llegar hasta niveles deleznables, como en el caso de los agrotóxicos.

En México, al menos 29 agrotóxicos prohibidos en otros países son permitidos; en algunos cultivos, sobre todo de maíz, cebolla, el chile, algodón, jitomate, manzana y pepino, llegan a emplearse hasta 15 de ellos. Estos luego llegan a tu estómago, y, naturalmente, están vinculados con enfermedades como el desarrollo de cáncer. 

También, el catálogo de agroquímicos permitidos en el país no ha sido actualizado desde hace más de 10 años. Mientras miles intentan comer más sano, en realidad las autoridades como la Cofepris no ha hecho su trabajo para defendernos de esta situación.

Anteriormente habíamos ya publicado una denuncia de Greenpeace por este tema. Te presentamos la lista de estos 29 agrotóxicos.

*Si te suena, únete a la campaña de Comida Sana, Tierra Sana, pero sobre todo, exige aquí a la Cofrepis que se haga una revisión de esta lista en pro de la salud colectiva.

 

Twitter de la autora: @anapauladelatd

Autor: Ana Paula de la Torre
Politóloga de carrera, colabora para diversas publicaciones digitales como Pijama Surf. Creadora del proyecto ciudadano yanostoca.com. Y pintora ocasional


¿Qué hay detrás de tus marcas favoritas?

Si crees que la valentía se limita a las películas de acción, te tenemos una noticia: elegir lo que comes es un acto de valor que realizas tres veces al día.

¿Cómo? Muy sencillo, como consumidores tenemos el poder de decidir qué llevamos a nuestra mesa y cómo nutrirnos. A veces se nos olvida la responsabilidad que tenemos de nuestra alimentación y dejamos que la publicidad y las marcas nos digan cómo hacerlo. Pero hoy tenemos un reto enorme como consumidores: recuperar nuestro poder de elección.

Los productos procesados que compramos en el supermercado tienen un origen dudoso, no sabemos cómo son producidos ni de dónde provienen los ingredientes para su elaboración porque las empresas que los elaboran no son transparentes con sus consumidores.

Las empresas de alimentos nos ofrecen comida para “hacernos la vida más fácil” e incluso han creado productos “más sanos” y nos los llevamos a la boca pensando en que  nos ofrecen los nutrientes necesarios para nuestro cuerpo. Hoy sabemos que esto no es así, la comida procesada está relacionada con los altos índices de obesidad  y sobrepeso a nivel mundial por sus altos contenidos de azúcar y grasas.

Si miramos más a fondo encontramos que los alimentos procesados también tienen un pasado oscuro que impacta al medio ambiente, y nosotros como consumidores somos cómplices involuntarios de estos daños cada vez que decidimos comprar alimentos que provienen de la agricultura industrial, que contamina recursos valiosos como el agua y el suelo, indispensables para tener comida sana en nuestra mesa. 

Además, esta forma de producción no solo pone en riesgo la biodiversidad, sino que amenaza la salud de los trabajadores del campo con el uso de agrotóxicos como el glifosato, catalogado recientemente por la Organización Mundial de la Salud como probable cancerígeno para el ser humano y que es utilizado sin ningún tipo de control en el campo mexicano.

Este panorama es alarmante para todos, y como consumidores tenemos en nuestras manos un papel clave en el rumbo de esta historia con cada elección de compra y pidiéndole a las empresas de alimentos que nos informen sobre la forma en la que elaboran sus productos. Juntos podemos transitar hacia una agricultura ecológica, que proteja al medio ambiente y a las personas.

Desde Greenpeace, te invitamos a ser parte de una comunidad a favor de la comida sana y a preguntarle a las 15 corporaciones más relevantes en el país sobre cómo producen y cuál es el origen de los ingredientes que utilizan, a través del sitio web: www.greenpeace.mx/comidasana.

Gobierno, empresas y consumidores, somos parte de un problema de alimentación que no permite el acceso a alimentos suficientes y de calidad, pero hoy más que nunca, también somos parte de la solución. 

 

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Twitter del autor: @PrensaGPMX @greenpeacemx 

Autor: Greenpeace Mx


En dos minutos un video te dice cómo hacer tu propio huerto urbano

Más sencillo de lo que puede pensarse; mira cómo puedes iniciar con el cultivo de parte de tu alimento.

Para huir de los alimentos industrializados (y con ello de la mayoría de los agroquímicos) tenemos varias opciones: consumir orgánicos, productos locales de comercio justo, y quizá la más terapéutica de todas: ir construyendo nuestro propio huerto urbano que nos permita alejarnos lo más posible de los insanos alimentos. 

Los huertos urbanos en los últimos años han crecido aceleradamente en el mundo; como una manera de alimentarnos más sanamente pero también de conocer las propiedades terapéuticas de tener contacto con la tierra: una práctica que se ha perdido y de la que quizá inconscientemente necesitamos. 

Como parte de una campaña de Greenpeace llamada Comida Sana Tierra Sana para que las empresas transparenten de qué están hechos sus productos y que las personas hagan más consciencia de los alimentos que llevan a su mesa, se ha elaborado este video práctico para conocer el cómo iniciar un huerto urbano en casa.