¿Seremos la generación que de la vuelta a nuestra civilización de aquí al 2030?

¿Qué rol elegimos jugar en nuestra comunidad para cambiar la historia de nuestro planeta? ¿seremos la generación que de la vuelta a nuestra civilización?

Hace 15 años ,189 países se reunían para firmar los Objetivos del Milenio (ODM), que apuntaban hacia al desarrollo y construcción de una sociedad diferente, con foco en la erradicación de la pobreza, la promoción del bienestar entre los ciudadanos y la protección del medio ambiente.

A finales del mes de septiembre las y los líderes del mundo se reunirán en la la Cumbre de las Naciones Unidas ,en Nueva York ,para aprobar de manera oficial la agenda que dará continuidad a los ODM a través de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)

La nueva agenda de Desarrollo Sostenible surge después de más de 2 años y medio de negociaciones intergubernamentales, mecanismos de consultas temáticas y la participación sin precedentes de la ciudadana. Una persona por cada 1000 en el mundo fue consultada a través de  la plataforma MyWorld2015.

Una agenda ambiciosa fue plasmada el pasado mes de agosto, en el documento “Transformando nuestro mundo: la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible”, donde se logró diseñar el plan de acción para las personas, el planeta, la prosperidad, la paz y el trabajo conjunto.

Los Estados miembros (193 países), acordaron trabajar bajo la luz de una agenda universal, transformadora e integral, bajo tres principios básicos: terminar con la pobreza extrema, luchar contra la desigualdad y la injusticia y poner soluciones al cambio climático.

Es importante resaltar que en esta nueva agenda compuesta por 17 objetivos y 169 metas, están incluidos de manera independiente la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres, así como el impulso de sociedades pacíficas, justas e inclusivas , escritas en su mayoría con sensibilidad de género, por primera vez.

Cabe señalar que al analizar el documento de manera estricta, se queda corto al plasmar las llamadas metas. Éstas debieran contener resultados numéricos y plazos, y en su mayoría no son expresados en su totalidad.

Expertos aseguran que “los ODS contienen 169 artículos, pero en realidad, hay menos de 30 metas genuinas. Con toda honestidad, los ODS son una mezcla de ideales y generalidades, salpicados con algunas metas concretas.

El nuevo programa de desarrollo sostenible se basa en el éxito de los ODM que ayudaron a más de 700 millones de personas salir de la pobreza. Por lo que en el centro de la agenda se destaca la erradicación de la pobreza, pero hoy en día integrando las dimensiones del desarrollo sostenible (Económicas-sociales y ambientales).

Por ello alguno, a quien ha cuestionado de manera dura el sueño o ideal de erradicar la pobreza al 2030.

El The Economist, expresa que el modelo planteado ha sido diseñado de manera débil y que eso podría generar expectativas entre los países emergentes (recibir más financiamientos) y dejarlos con una utopía que no se podría cumplir en los términos de la financiación para el desarrollo.

Poner fin a la pobreza de casi 1 mil millones de personas que viven en no más de $ 1,25 al día, requiere atención en las causas, a las raíces, focalizar los esfuerzos solo en atender la desigualdad y la injusticia, no son suficientes. Se necesita profundidad en el diseño de los objetivos y metas, que contemplen mejorar la gobernanza, fomentar la transparencia entre otros, para así reducir la desigualdad sucesivamente. Pero sobre todo alinear muchas de las tendencias mundiales que apuntan al lado contrario.

Para 2030, los gobiernos de todo el mundo tendrán que hacer frente a factores críticos cruciales, por ejemplo, el crecimiento demográfico global, que provocará una enorme tensión en torno del suministro de alimento y agua. Para entonces, casi dos tercios de la población mundial residirá en ciudades, y se espera que el mundo en desarrollo asuma de 75% a 80% de los costos de las adaptaciones requeridas.

Hoy nuestro planeta es my diferente a hace 15 años, es más evidente las consecuencias de nuestras ausencias en las decisiones. Es diferente también por que una parte de  la sociedad civil cambio, la sociedad de hoy en día cuestiona, debate participa, se involucra. Hemos aprendido a interactuar en este ambiente complejo, hemos ganados espacios de diálogos públicos, a través de múltiples medios digitales o físicos.

Los ODS son un llamado a pensar acerca del desarrollo de una manera diferente. Re-significar el desarrollo y sus implicaciones. Pensar en cooperar en lugar de competir, dar nuevas escalas a los valores y hábitos de consumo. Es imperante impulsar y exigir dicha agenda como una plan de inversión en el desarrollo sostenible y no como una agenda en acciones de caridad.

Identificar las oportunidades de mejora de los ODS, nos compromete a exigir su implementación, medición, pero sobre todo ejercitar nuestro músculo de ciudadanía participativa, que demanda pero actúa.

En la Red Ambiental Mexicana, buscamos actores arriesgados y disruptivos que propongan soluciones creativas a problemas sociales, a través de la innovación social, el seguimiento a la agenda pública que hemos cabildeado en los últimos meses y sobre todo la participación de los y los  ciudadanos en la construcción de un México Sostenible.

Sí la sostenibilidad es el fin y el desarrollo sostenible el medio, ¿qué ruta estamos construyendo para alcanzar dicho fin?¿qué rol elegimos jugar en nuestra comunidad para cambiar la historia de nuestro planeta? ¿seremos la generación que de la vuelta a nuestra civilización?

Sí quieres conocer más y participar de estos ODS sigue la conversación en las redes sociales con los hashtags #GlobalGoals #Action2015 #Acción2015 #2030Now #en2015Actuamos y en México #Acción2015 , #ActúaMéxico .

¿Y tú ya trazaste tu ruta?, compártela en @RedAmbientalMx y Red Ambiental Mexicana en Facebook.

 

 

Autora: Montserrat Salazar Gamboa de la organización Telar Social México que forma parte de la Red Ambiental Mexicana. 

__________________________

1.http://www.un.org/sustainabledevelopment/es/objetivos-y-metas-de-desarrollo-sostenible/

2.elpais.com · by Jan V andemoortele · September 8, 2015

3.http://www.economist.com/news/leaders/21647286-proposed-sustainable-development-goals-would-be-worse-useless-169-commandments

4.https://accion2015mx.wordpress.com/

 

 

 

 

 

 



Crónica de un conversatorio sobre megaproyectos en México hacia la sostenibilidad 2030

Un México Sostenible en donde de la suma de visiones, la integración de objetivos y metas comunes, trascienden lo inmediato, permitiéndonos decidir el país que queremos para las próximas décadas

Todo parece indicar que no habrá un alto al “progreso” hasta que toquemos pared como civilización, en ese sentido llega a la mente el comentario de Noam Chomsky* donde explica cómo, a diferencia de la extinción de los dinosaurios producida por un meteorito, nosotros somos nuestro propio meteorito y la extinción ha comenzado desde hace tiempo.

¿Qué puede hacer la sociedad civil frente a los megaproyectos?, ¿qué rol juegan las poblaciones y dónde está el poder de decisión?, ¿es posible lograr alguna convención mínima entre esquemas de desarrollo?, ¿cuál es la diferencia entre megaproyecto y proyecto?, ¿seguimos apostando y subsidiando modelos de desarrollo caducos?, ¿qué tanto sabemos del tema?

Este breve registro es un intento por plasmar el crisol de opiniones escuchadas el pasado jueves 4 de febrero en las instalaciones de la Escuela Bancaria Comercial en el Conversatorio Sostenibiladad 2030 visiones y retos de los Megaproyectos en México, organizado por la plataforma SostenibilidadMx (http://www.sostenibilidadmx.org/), apoyado por la Red Ambiental Mexicana, que da inicio a sus acciones que tienen como objetivo fortalcer las agendas públicas desde la sociedad civil. Durante el evento estuvieron presentes, ponentes de organizaciones, think tanks y un organismo gubernamental: Centro Mexicana de Derecho Ambiental, Centro de Colaboración Cívica, Unidad Nacional de Asociaciones de Ingenieros (UNAI) Fundar, World Wild Fund, Centro Prodh, Bo.Vo. Asesores Integrales y CONABIO.

Desde nuestras miradas, el tema de los megaproyectos como fenómenos que transforman por completo un territorio ya sea urbano o rural, resulta un reflejo de la atrocidad de nuestros tiempos y creo que no faltan razones para creer en ello. Basta poner la lupa en cualquier punto del territorio mexicano para encontrar desastres ecológicos causa del esquizofrénico contraste entre las leyes y la realidad.

mega_proyectos_sustentables_del_sexenio_coca_cocla_bimbo_nissan_bieeco

De acuerdo con los especialistas nos enfrentamos a un escenario donde los megaproyectos emergen bajo marcos legales de hace veinte años para satisfacer necesidades que ya no existen, mientras son presentados como necesidades cuando en realidad fomentan la desigualdad. De ahí el llamado a que las luchas no estén aisladas frente a la legalización de lo ilegal de la Reforma Energética que nos condena a la servidumbre legal.

Al respecto, el Centro Mexicano de Derechos Ambiental, A.C. (CEMDA), habló del caso de la carretera Huejuquilla-Bolaños en la sierra huichola, que atravesó territorios sagrados y fue dejada a medias después de un amparo agrario por violar leyes ambientales interpuesto por la comunidad de Santa Catarina Cuexcomatitlán o Tuapurie.2 Por otra parte, el Centro Pro Derechos Humanos, A.C; fue una muestra de acciones desde las comunidades y sociedad civil que apuestan por las decisiones tomadas desde la información y el consenso, el Buen Vivir y la defensa de los derechos humanos, sobre el mero crecimiento económico para hacer frente a la imposición de los megaproyectos, tal es el caso de Magdalena, Teitipac, pueblo oaxaqueño en lucha contra la minería.3

O bien, en la urgente defensa de líderes comunitarios como Idelfonso Zamora a quién defender el medio ambiente le ha costado su libertad y la vida de uno de sus hijos. Ildefonso Zamora, es un líder indígena tlahuica y protector de los bosques mexicanos, encarcelado injustamente acusado de un delito que no cometió, en venganza por su combate a la tala clandestina en el Estado de México. 4

Sin embargo, también dentro del conversatorio encontramos enfoques de personas con experiencia directa en el trabajo de mediación entre empresas y comunidades. Y hablaban de una mirada a los megaproyectos como una oportunidad para que los pueblos tomen sus propias decisiones (sean buenas o malas), a la vez de ser una alternativa al desarrollo que permita mitigar las condiciones de pobreza y desigualdad que detonan la migración de los jóvenes o su inserción en el narcotráfico, ¿estamos hablando de una oportunidad hacia agendas de convivencia entre visiones de desarrollo?

La problemática es sumamente compleja y nos deja, vale decirlo nuevamente, con más preguntas que respuestas: ¿es posible crear otros modelos de desarrollo social y territorial?, ¿es el emprendimiento social una vía de solución?, ¿existen megaproyectos sustentables?, ¿podemos actuar desde esquemas de gobernanza que integren las diferentes visiones de desarrollo? Sin duda necesitamos más espacios de encuentro y diálogo como este conversatorio para conectar nuestras acciones.

Parque_Eolico_EEUU_Credito_Steve_Wilson

SostenibilidadMx, impulsada por Telar Social México y Reforestamos México, integrantes de la Red Ambiental Mexicana #RAM, nos facilitan una alternativa que pone en práctica nuevas vías de colaboración, gestión de conocimientos, co-creación y trabajo en red entre las y los ciudadanos. a fin de robustecer la participación y representación ciudadana en la integración de la sostenibilidad en el Plan Nacional de Desarrollo 2024, como estrategia la 2050.

Esta nueva plataforma híbrida 3.0 de inteligencia colaborativa, nos invita vislumbrar un México Sostenible, donde de la suma de visiones, la integración de objetivos y metas comunes, trascienden lo inmediato, permitiéndonos decidir el país que queremos para las próximas décadas, ante los desafíos sociales, políticos, económicos y ambientales regionales y globales del Siglo XXI.

Ser conscientes del gran desafío y su problematización hoy en día ya no es suficiente. El desarrollo de sociedades sostenibles, no puede pensarse, sin la gestión de un modelo sistémico, un pensamiento holístico y un sentido de cooperación.

Te invitamos a dialogar,colaborar e incidir a través de www.sostenibilidadmx.org o través de sus redes sociales y el hashtag #SostenibilidadMx.

Monserrat Salazar Gamboa y David Ordaz Bulos

Autor: Red Ambiental Mexicana


Las ciencias de la sostenibilidad y las políticas públicas (un nuevo escenario)

Las CS están en camino de convertirse en una herramienta imprescindible para los gobiernos. Sus éxitos y fracasos estarán influenciados por el (des)acoplamiento con las PP y los tomadores de decisiones.

Las Ciencias de la Sostenibilidad (CS) y las Políticas Públicas (PP) son dos caras de una misma moneda. Ambas disciplinas están enfocadas en resolver problemas. Las CS los definen como problemas “perversos” y las PP se limitan a definirlos como problemas públicos. El problema de los valores es otra característica que comparten, siendo fundamental admitir que los tomadores de decisiones tendrán siempre una carga valorativa que influirá en su elección. Comprender las dos disciplinas en conjunto ayudará a generar decisiones mejor fundamentadas y – muy posiblemente – con mayor probabilidad de éxito.

Las CS se definen como el cuerpo de investigaciones transdisciplinarias que aborda las interacciones entre los sistemas naturales y sociales, buscando la reducción sustancial de la pobreza y la conservación de los ecosistemas (Kates et al., 2011). A diferencia de las ciencias exactas y positivistas, sus criterios se basan en el realismo crítico, el cual propone que nada es absoluto. El conocimiento es falible, corregible y tiene sesgos culturales. Por lo tanto, no existe una mejor solución o una formulación definitiva de un problema. La finalidad de las CS es proporcionar una gama de soluciones que sean factibles y que consideren los stakeholders clave de los sistemas socio-ecológicos.

A su vez, las PP son un proceso integrador de decisiones, acciones, acuerdos e instrumentos, ejecutado por autoridades públicas encaminado a solucionar una situación definida como problemática. La política pública hace parte de un sistema, el cual se pretende modificar o mantener (Velásquez, 2009). La mejor política pública muy pocas veces será la que esté basada en una propuesta técnica, por el contrario se considera que la mejor política pública será aquella que este legitimizada entre los diversos actores que serán impactados por sus resultados (Arellano y Blanco, 2013). Un enfoque que actualmente predomina en la estructuración de PP es el económico, ya que los gobiernos siempre trabajan con recursos limitados. No obstante, este enfoque ha sido criticado por no considerar los problemas de manera holística (Sour, 2009). Además del enfoque económico, se tienen que considerar el organizativo, el político y el legal (Aguilar, 2006).

Los conflictos que actualmente apremian a la humanidad son de una naturaleza compleja. Por tal motivo se requiere mayor información para poder formular una solución – o por lo menos un paliativo – que pueda ser efectivo. Las CS se convierten en una vía para conocer las distintas dimensiones de un problema. Considerando el ciclo de políticas públicas propuesto por Eugene Bardach (1998) las CS se insertarían en los primeros tres pasos: Conceptualización del problema, obtención de información y construcción de alternativas. Para que las CS tengan un mayor impacto es imprescindible que la construcción de alternativas contemple los enfoques que están utilizando los policy makers para la instrumentación de las soluciones. De lo contrario, las propuestas no podrán ser aterrizadas porque no se cuentan con las condiciones necesarias para ello.

El economista Otto Neurath escribió hace tiempo la “metáfora del marinero” la cual es útil para describir el quehacer de las personas dedicadas a las CS y a las PP: como marineros que en alta mar tienen que cambiar las formas de su embarcación para hacer frente a los destrozos de la tempestad. Para transformar la quilla tendrán que usar maderos a la deriva o tal vez tablas de la vieja estructura. No podrán, sin embargo, llevar la nave a puerto para reconstruirla de nuevo. Y mientras trabajan tendrán que permanecer sobre la vieja estructura y luchar contra el temporal, las olas desbocadas y los vientos desatados.  

Ambas (SC y PP) trabajan constantemente con recursos limitados (tecnológicos, humanos, temporales, económicos e institucionales). Por tal motivo tienen que hacer uso de los recursos disponibles en el momento (maderos a la deriva) para poder sortear las olas desbocadas y los vientos desatados (problemas emergentes). En este sentido “llegar a puerto” se vuelve un anhelo inalcanzable ya que una de las características de los problemas perversos es que las soluciones a los mismos generan otros problemas.

En conclusión, las CS están en camino de convertirse en una herramienta imprescindible para los gobiernos. Sus éxitos y fracasos estarán influenciados por el (des)acoplamiento con las PP y los tomadores de decisiones.

¡La suerte está echada!

 

Twitter del autor: @Erick_ARS

Erick Alberto Rodríguez estudia la maestría en el Laboratorio Nacional de Ciencias de la Sostenibilidad en la UNAM

Una colaboración de la Red Ambiental Mexicana.

 

Bibliografía

Aguilar Villanueva, Luis F. (2006), Gobernanza y Gestión Pública, FCE. 500pp.

Arellano, D. y Blanco, F. (2013). Políticas Públicas y Democracia. Cuadernos de Divulgación de la Cultura Democrática, No. 30. México: Instituto Federal Electoral. íntegro, 63 pp.

Kates R.W. 2011.What kind of a science is sustainability science?. Proceedings of the National Academy of Sciences, 108(49):19449-19450.

Laswell, Harold D. (1994) “La orientación hacia las políticas”, en: Luis F. Aguilar Villanueva (comp. Y ed.) op. Cit, pp. 79-103.

Sour, Laura (2009). “El enfoque económico en el estudio de las políticas públicas”, en Mauricio Merino et al., Enfoques de políticas públicas, México, CIDE, pp. 133-156.

Velásquez, Raúl. (2009) Hacia una nueva definición del concepto “política pública”. En Revista Desafíos, Bogotá, Colombia (20) 149-187.

Bardach, Eugene (1998). Los ocho pasos de las políticas públicas. CIDE. México, 254pp.

Autor: Red Ambiental Mexicana