Guía de remedios y tratamientos naturales contra la disfunción eréctil

Antes de ir a tomar fármacos entérate de alternativas más sanas y sin efectos secundarios.

 Foto:entrehombres.net

Se cree que en el mundo al menos unos 150 millones de hombres padecen disfunción eréctil. Como habíamos apuntado en otros textos, este problema no se da solo por la edad, como suele creerse, mucho tiene qué ver también el estrés, y el 30% de los casos (una cifra altísima) está asociada directamente a este padecimiento contemporáneo.

Hoy hacemos una guía práctica para tratar la disfunción eréctil desde dos vertientes: los hábitos y los remedios naturales.

Hay qué recordar que los hábitos, aquello que hacemos sistemáticamente la mayoría del tiempo sin ser del todo conscientes de ello, o sí, determinan en gran parte, desde su aparente discreción, la calidad de vida que llevas… Con los siguientes consejos podrías prescindir de los fármacos y ahorrarte sus nefastos efectos secundarios. Haz al menos la prueba antes de que recurras a la medicina convencional…

Los hábitos

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Haz ejercicio

El ejercicio promueve el fluido de la sangre, el cuál es vital para que una erección sólida se consolide. Hacer ejercicio también incrementa el óxido nítrico en los vasos sanguíneos; es decir, hace justo el trabajo que hace el viagra. Un estudio de National Health and Nutrition Examination Survey encontró que de 692 pacientes con difusión el 43% mejoró su condición sexual solo a partir de ejercicio cotidiano.

Duerme lo suficiente (en horarios fijos de preferencia)

Un estudio publicado en 2011 en Brain Research, encontró la estrecha relación entre los niveles de testosterona y un buen sueño en los hombres. El análisis concluye que las bajas concentraciones de hormonas sexuales están asociadas con un déficit de buen descanso.

Dieta (recuerda el método del plato)

La obesidad y la diabetes están relacionadas estrechamente con la disfunción eréctil. Llevar una dieta balanceada es esencial para mantener tu peso y salud. Tu dieta debe ser rica en frutas, vegetales, granos, pescado y solo algunas porciones de carne roja algunos días por la semana.

Deja el cigarro

Uno de los motivos más comunes de la disfunción eréctil son las enfermedades vasculares, las cuales ocurren cuando el suministro de sangre al pene se dificulta por la obstrucción de las arterias. Fumar es una de las causas del estrechamiento de las arterias; impidiendo con ello el flujo propicio.

Consume poco alcohol

El alcohol desacelera el sistema nervioso central, mismo que es el encargado de liberar óxido nítrico, un químico esencial para mantener una erección.

 

Las alternativas naturales (también tenemos estas opciones)

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Rhodiola Rosea: esta hierba es muy conocida por mejorar el desempeño sexual de los hombres. Un estudio comprobó que de los 35 tratados con esta, la totalidad mejoraron su desempeño sexual al tomarla por 3 meses en cantidades entre 150 y 200 mg al día.

Gingseng Rojo: una dosis entre 600 y 900 mg tres veces al día es un gran aliciente según al menos siete estudios que han comprobado la eficacia de esta especie, incluso usado como un sustituto del viagra. 

Arginina: el flujo correcto de la sangre es muy importante para el acto sexual, y un aminoácido esencial para que lo primero ocurra es la arginina, que se encuentra en alimentos como la soja, el arroz integral, el pollo, las nueces y los lácteos. También es vendido como herbolario.

Dehidroepiandrosterona: esta hormona natural es producida por las glándulas suprarrenales,  y puede ser convertida por el organismo tanto en estrógeno como en testosterona. Puedes encontrarla en la soya y en la batata.

Acupuntura:aunque suele ser desestimada por la medicina convencional, un estudio de 1999 publicado por Nature muestra cómo hasta el 39% de los participantes mejoraron su calidad de erecciones con este método.



De la biodiversidad depende lo que comes (y de lo que comes depende la biodiversidad)

Una dialéctica de la naturaleza para comprender por qué defender la biodiversidad es urgente.

Todo esta interconectado: la vida se sustenta en los intercambios que día a día se realizan entre las 1,4 millones de especies vegetales y animales que poblamos la Tierra. Ya sea entre peces y aves, entre aves e insectos o entre insectos y flores… todos tenemos una relación de dependencia mutua, porque la naturaleza es un gran organismo vivo. Y eso es la biodiversidad.

De este delicado equilibrio depende una de las cuestiones clave de la vida:
la alimentación.

Mucho hemos oído de la “cadena trófica”, o “cadena alimenticia”, y normalmente la concebimos como un proceso que sucede en un ecosistema dado. No obstante, si pensamos a la naturaleza como un gran todo holístico, también podemos pensar que el planeta entero tiene su propia gran cadena trófica. Ésta cadena vendría siendo la biodiversidad total de planeta, de la cual depende también nuestra alimentación. Así que también depende de ello nuestra cultura, pues mucho de ella se sustenta en la variedad alimenticia.

La biodiversidad es clave para la agricultura y la producción de alimentos.
Por tanto, también lo es de nuestra cultura.

Si de la biodiversidad depende nuestra alimentación eso quiere decir que de nuestra alimentación también depende la biodiversidad. Sería muy arrogante pensar que nosotros estamos fuera de esta gran cadena trófica que une a todas las especies. No hay mejor ejemplo de ello que los cultivos de arroz. Porque los arrozales, según ha podido comprobar la FAO, son un microcosmos de vida. Ahí se han encontrado 700 especies de insectos y otros organismos.

Así que no somos sólo un mal para el planeta, siempre y cuando la agricultura como práctica no se entrometa con los ciclos de la naturaleza –algo que, lamentablemente, ocurre cada vez con más frecuencia–. Pero en la dialéctica que supone la biodiversidad, nosotros también somos necesarios. Si queremos conservar esta cadena trófica funcionando y seguir nutriéndonos como es necesario, defender la biodiversidad es un imperativo.

¿Qué está poniendo en riesgo a la biodiversidad?

El alto consumo de carne

Según la WWF, los cultivos para alimentar al ganado dañan el ecosistema. Esto ha ocasionado la extinción de más de 30 especies en el mundo. Es por ello que comer menos carne verdaderamente salva especies y ecosistemas. Por tanto, es una forma de proteger la biodiversidad y asegurar nuestra alimentación, que no debe basarse en la proteína animal.

La modificación genética

La tecnología genética pretende adueñarse de la naturaleza, e incluso de sus bases más profundas. Y por si eso no fuese suficiente motivo de indignación, hay que agregar que, a dicho crimen, se suma el hecho de que los transgénicos son una sentencia de muerte para cientos de cultivos. Entre ellos las 64 razas de maíz que hay en México, ya que el maíz modificado es capaz de matar y sustituir a las especies nativas para siempre.

Por eso es muy importante evadir a toda costa los transgénicos. Comprar orgánico es la mejor forma de hacerlo, y de paso le estaremos haciendo un bien a nuestro organismo.

El uso desmedido de pesticidas químicos

La ONU ha sido tajante: los pesticidas son catastróficos para el ambiente, para la salud humana y la sociedad. Éstos sólo han provocado colapsos en miles de cultivos alrededor del mundo, ya que matan indiscriminadamente a toda la población de insectos en los cultivos: incluso aquellos que son necesarios para la salud de las plantas y la tierra. Además, contaminan a los ecosistemas más allá de las granjas, desestabilizándolos por completo.

La poca variación en lo que comemos

Según la FAO, sólo 14 especies de mamíferos y aves componen el 90 por ciento del suministro de alimentos de origen animal que consumen las personas. Y apenas cuatro especies –el trigo, el maíz, el arroz y las patatas– proporcionan la mitad de la energía que obtenemos de las plantas. Estas prácticas, al no promover la diversidad genética, pueden provocar colapsos ambientales a mediano plazo, algunos de los cuales ya se han dejado sentir.

Por eso es importante variar lo más posible nuestra propia dieta y, sobre todo, incluir insectos en ella. Entre otras cosas, los insectos son el alimento del futuro por ser de gran ayuda para conservar la biodiversidad.

Un planeta biodiverso es un planeta donde todos los seres vivos podemos alimentarnos dignamente.

*Imágenes: 1) BiodiversidadLA; 2) Madras Courier; 3) Neil Palmer



5 Remedios naturales para la disfunción eréctil

Los hábitos y algunos aditivos cercanos podrán ayudarte con un problema más común de lo que piensas.

La disfunción eréctil, antes erróneamente llamada impotencia, es una realidad más que común y tratable. Cualquier alteración que afecte el flujo de la sangre, por ejemplo, puede ser un motivo para que exista la disfunción eréctil. 

Ahora que cada vez más este fenómeno deja la cancha del tabú para convertirse en un mal aceptado como común, muchas veces provocado por el estrés citadino (al cuál la mayoría estamos expuestos) se ha propagado mucha más información que puede ayudarte. 

A veces los remedios están más cerca de lo que parecen, pues nuestros hábitos determinan mucho la salud de la que se goza. Como ejemplo, en el caso de la longevidad, solo una cuarta parte depende esta de la información genética de cada uno, y lo demás de los hábitos y el contexto. Por ello, la solución a muchos males muchas veces está en la prevención (con los hábitos), o una vez que ya se sufre de una enfermedad, también puede mejorarse igualmente con la formación de hábitos. 

Te presentamos algunos remedios naturales para tratar la disfunción eréctil que te ayudarán altamente: 

Gingseng Rojo: una dosis entre 600 y 900 mg tres veces al día es más un gran aliciente según al menos siete estudios que han comprobado la eficacia de esta especie, incluso usado como un sustituto del viagra.  

Disfruta de una dieta mediterránea: las frutas, verduras, la pasta, aceite de oliva, vino, pimientos, legumbres, etc. La gama de la comida mediterránea es buena para los problemas cardiovasculares, y según algunos expertos hasta el 80% de los casos de disfunción eréctil están relacionados con problemas cardiovasculares, y la primera en realidad se trata de un síntoma. Asimismo, si fortaleces tu corazón, lo mas probable es que también fortalezcas tu sistema reproductivo.

Acupuntura: un estudio publicado en 2003 muestra como el 21% de los participantes incrementaron sustantivamente sus erecciones. En un estudio previo de 1997, hasta el 39% de los participantes tuvo incrementos.

Arginina: el flujo correcto de la sangre es muy importante para el acto sexual, y un aminoácido esencial para que lo primero ocurra es la arginina, que se encuentra en alimentos como la soja, el arroz integral, el pollo, las nueces y los lácteos. Sin embargo, también es vendido como herbolario. 

Meditar: el estrés no es muy buen consejero para el deseo sexual ni para la concentración. Meditar es muy importante para que le des un respiro a tu mente y con ello a todo tu organismo, recuerda que todo está unidos.