Con tecnología, la tribu Ka’apor está defendiendo el Amazonas

Por su propia iniciativa y ayuda de organizaciones están instalando cámaras y sensores, llevando un registro permanente.

Cuando el Estado no actúa, la revolución parece provenir de la acción organizada de los ciudadanos, y muchos capítulos están comprobando esto.

En una región del Amazonas, en el estado de Maranhão, miembros de la tribu Ka’apor están protegiendo, por sí mismos, la zona de la deforestación ilegal. Hace dos años Greenpeace presentó una investigación en la que devela cómo el sector maderero está plagado de corrupción, y  cómo los criminales en los bosques amazónicos son ayudados por los documentos falsificados; y así la madera lavada se abre paso en los mercados mundiales.

Los Ka’apor habían ya lanzado una alarma de auxilio para cuidar la selva… Ahora esta tribu lleva ya meses cuidando, con ayuda de tecnología proporcionada por Greenpeace, esta zona: con cámaras y sensores de movimiento y temperatura para detectar la invasión de madereros ilegales. La tribu, así, está llevando un registro del movimiento y capturan datos concretos sobre la actividad forestal.

Según afirma Marina Lacorte, activista amazónica de Greenpeace Brasil. “Si el pueblo Ka’apor están protegiendo su territorio con sus propios recursos y poco apoyo tecnológico, ¿por qué el gobierno de Brasil no es capaz de hacer lo mismo?”, agrega.

 [Sinembargo]



Este es el último sobreviviente de una tribu amazónica (Video)

En 22 años no se había podido fotografiar a un habitante primitivo de esta selva.

La Amazonía sigue siendo un territorio indómito y repleto de misterios, pero cada vez sufre más invasiones. Su riqueza como selva no está sólo en su asombrosa biodiversidad –que ha sido la razón de que la invadan–, sino también en las narrativas –muchas de ellas ya perdidas­– de las grandes culturas que ahí se han asentado.

De estas tribus aún quedan ecos. Así lo demuestran las primeras imágenes captadas en 22 años de un hombre amazónico. De acuerdo con la fundación indígena Funai, que se encarga de monitorear y salvaguardar a los pueblos indígenas, el hombre debió de pertenecer a alguna comunidad que se presume extinta, debido al exterminio paulatino de sus miembros a manos de granjeros, leñadores y otros invasores de esta selva.

Según Funai, existen aún 113 tribus aisladas en el Amazonas brasileño.

Lamentablemente, cada vez son menos los habitantes originarios en el Amazonas. Las actividades productivas y de extracción han depredado esta selva –la deforestación se incrementó en un 88% desde el 2012– y han hecho desaparecer a sus habitantes –animales y humanos– a un ritmo acelerado.

Lo último demuestra que no existe selva lo suficientemente vasta o frondosa que el hombre no pueda invadir, llevando consigo el exterminio que caracteriza a estas invasiones, una situación alarmante que además hace destacar cómo la rapacidad que ha caracterizado a nuestra sociedad está llegando demasiado lejos, pues ha implicado la desaparición de tribus que todavía a principios del siglo XX se hallaban intactas.

Fiona Watson, directora de Survival international, expresó para The Guardian que encontrar a hombres como el del video tiene algo de irónico:

La ironía de esto es que estamos encontrando más tribus u hombres aislados de lo que pensamos. Pero también es preocupante que estamos mostrando al mundo dónde se esconden.

https://www.theguardian.com/world/2018/jul/19/footage-sole-survivor-amazon-tribe-emerges-brazil

No cabe duda de que, por ello, la cuestión está en cómo se puede resguardar a la selva amazónica, con la cooperación de todos los países que comparten su territorio y de la mano de las propias tribus que ahí habitan. De ello dependen culturas enteras, cientos de especies animales y el pulmón más importante del planeta, tres elementos que son más importantes que cualquier “tesoro” que pueda extraerse de este ecosistema.

También dependerá de que nosotros, como consumidores, cuidemos de no comprar ningún producto que contenga materiales extraídos del Amazonas, como puede ser madera o cuero. Estas y otras acciones son urgentes si queremos detener el exterminio en esta preciosa región latinoamericana.



Una sola generación podría desaparecer estos milenarios (y maravillosos) ecosistemas

Los humanos han quemado, talado, intoxicado y destruido los tesoros de la naturaleza más rápido de lo que el planeta ha podido recuperarse

El mundo cuenta con espectaculares maravillas naturales, que incluyen desde bosques majestuosos hasta océanos infinitos. Estos ecosistemas han sobrevivido millones de años, creando la coexistencia de abundantes hábitats y numerosas especias.

No obstante, estos millones de años de historia podrían desaparecer en tan sólo unas décadas. Las razones ya son bien conocidas: la avaricia, el abuso del consumo de los recursos naturales y un solo culpable: nosotros.

Los humanos han quemado, talado, intoxicado y destruido los tesoros de la naturaleza más rápido de lo que el planeta ha podido recuperarse. Y a pesar de que la capacidad de resiliencia de este astro ha llegado a sus límites, la humanidad continua consumiendo los recursos naturales a niveles alarmantes.

Las consecuencias son evidentes: el cambio climático, la deforestación, la explotación de suelos, el consumo ilegal, las guerras. Todo esto está acabando con las maravillas del mundo, con esos lugares y animales que embellecen al planeta Tierra. Y en caso de que no se haga algo al respecto, probablemente en unas décadas estos sitios pasarán a la posteridad:

El Parque Nacional Everglades

Se convirtió en Patrimonio de la Humanidad por parte de la UNESCO desde 2010. Sin embargo, la contaminación y el flujo reducido de agua han puesto en peligro este hábitat.

La selva del Amazonas 

Es la selva tropical más grande el mundo, contando con una increíble biodiversidad y más de 30 millones de personas, incluyendo 350 grupos indígenas.

Cuenca del Congo

Es la segunda selva más grande del mundo, atravesando Camerún, República Centroafricana, República Democrática del Congo, República del Congo, Guinea Ecuatorial y Gabón. Ha sufrido guerrillas, tráfico ilegal, industria y explotación del suelo de manera ilegal, etc. Esta área perdió 700 mil hectáreas de selva al año entre 2000 y 2010.

Monte Everest

El cambio climático ha provocado que 13% de los glaciares desaparezcan en los últimos 50 años. En consecuencia, avalanchas e inundaciones han amenazado al ecosistema dentro del cual se encuentra.

El Mar Muerto

A la altura del río Jordán, esta agua se utiliza para fines de agricultura y granjería. Ello produce abuso en la extracción de minerales que afectan al medio ambiente del Mar Muerto. Año con año, los niveles de este mar se reducen 90cm.