Organizaciones se unen para defender a Tulum y Holbox, México

El Programa de Ordenamiento Ecológico Local (POEL) fue modificado para permitir desarrollos dañinos para el ambiente.

Tulum, esta megadiversa zona maya esta formada en 60% por Selva Mediana Subperennifolia y en la zonas costeras de manglares y zonas inundables fundamentales para la salud de las regiones prioritarias y sus áreas naturales protegidas. Posee también un sistema de cuevas y ríos subterráneos reconocido como el más grande del mundo en su tipo con con más de 1,300 Km explorados; la única fuente de agua dulce de la zona, además.

Como es de esperarse, los megaproyectos que buscan aprovechar la rentabilida turística del lugar son numerosos; ello aunado a la corrupción de las autoridades en los distintos niveles que caracteriza a México, han generado décadas de explotación que ha devastado cientos de ecosistemas.

Uno de los atractivos más peleados de la zona ha sido la isla de Holbox, de un increíble paisaje; por ahora los proyectos que más la aquejan están temporalmente varados gracias a la lucha férrea de sus habitantes pero la isa está constantemente amenazada de ser explotada.

En estos días, organizaciones sociales como el Centro Mexicano de Derecho Ambiental A.C. están denunciando el que una nueva amenaza sobre Tulúm y Holbox está presente, pues curiosamente, el Modelo de Ordenamiento del Programa de Ordenamiento Ecológico Local (POEL) fue cambiado sin consenso, incluyendo algunos puntos que vulneran el equilibrio ecológico en el sitio.

Son los siguientes:

1. La desincorporación de 2 mil 221 hectáreas (ha) de la Unidad de Gestión Ambiental (UGA) “Fractura de Holbox”, la cual tiene asignada la política de “protección” y fue reasignada a una UGA con política de “aprovechamiento sustentable”, lo cual pone en riesgo la calidad del sistema kárstico y la disponibilidad de agua potable no sólo de Tulum, sino de toda la Rivera Maya y Cancún.

2. Se omitió incluir una tabla de porcentaje modificación máximo permitido para cada UGA con la finalidad de dar certidumbre a todos los propietarios apegados al principio de equidad, respecto de en qué áreas se debe conservar y en cuáles es posible realizar actividades de aprovechamiento.

3.Se promueve el desmonte y construcción en zonas inundables lo que implica el relleno, desecación y alteración de los humedales, lo cual puede constituir un delito penal[1].

4. Finalmente, cabe señalar que se aumentaron las densidades de cuartos por hectárea sin consulta del Comité[2].

CEMDA puso, desde luego, una queja ante la Secretaría de Medio Ambiente del estado de Quintana Roo (SEMA), pero, curiosamente, una vez más, fue rechazada sin justificación técnica ni legal. Ahora organizaciones como OMCA A.C., Razonatura y el mismo CEMDA están pidiendo a la Semarnat que intervenga para reparar estas violaciones.

Si te suena, puedes ayudarlos mencionando en redes sociales a la Semarnat para que defienda a Tulum de las modificaciones a su Ordenamiento del Programa de Ordenamiento Ecológico Local (POEL). Aquí su Twitter y Facebook.

 

Twitter de la autora: @anapauladelatd



Detrás del desarrollo sustentable de la isla Holbox

La población local, académicos y diversas ONG ambientales reconocen que la biodiversidad de la isla está en riesgo debido a la modernización sustentable que le asecha.

Autora: Pacheco González María Fernanda

La isla Holbox, forma parte del Área de Protección de Flora y Fauna Yum Balam (APFFYB), ubicada en el extremo norte del estado de Quintana Roo, decretada el 6 de junio de 1994 (CONANP, 2016). Es uno de los lugares en México con una gran belleza escénica, debido a la basta cantidad de biodiversidad que se alberga dentro de este territorio. Este sitio ha llamado la atención en los últimos años de muchos inversionistas nacionales y extranjeros, ya que representa una mina de oro verde para megaproyectos turísticos, los cuales pretenden ser amigables con el medio ambiente. Las principales actividades turísticas que se realizan en Holbox son; nado con el tiburón ballena, snorkel, pesca deportiva, bioluminiscencia, entre otras. Al ubicarnos dentro de un Área Natural Protegida (ANP) se deben de tomar ciertas medidas para la conservación de los ecosistemas marinos y terrestres, es por ello que es necesario ordenar el turismo, ya que como lo menciona López (2016) las actividades acuáticas recreativas son una de las principales amenazas para los recursos naturales.

Una de las cosas más relevantes del sitio es que han pasado 22 años desde su decreto y aún no cuenta con un programa de manejo, el cual se entiende como un instrumento rector de planeación, donde se regula la zonificación y estrategias de conservación que se llevaran a cabo dentro del ANP (Brañes, 2000). Esto preocupa a la población local, académicos y diversas ONG ambientales, ya que reconocen que la biodiversidad de la isla está en riesgo debido a la modernización sustentable que le asecha.

salvemos holbox

Desde los años 90´s México ha optado por el desarrollo sustentable, impulsado por presiones y financiamientos internacionales, el cual llega como una estrategia para incrementar la creación de empleos potenciando el desarrollo económico y social, lo cual pretende favorecer a las clases medias y bajas del país, preservando el medio ambiente y buscando resarcir la degradación ambiental (Palafox, 2016; González y Vázquez, 2016). Debido a ello, las ANP resultan ser el lugar idóneo para promover proyectos sustentables, integrando el ecoturismo como parte de la economía mexicana, fomentando actividades recreativas en contacto directo con la naturaleza, generando el compromiso de cuidado y respeto hacia la biodiversidad (CONANP, 2016; González y Vázquez, 2016). Esto genero expansión turística dentro del estado de Quintana Roo (y otros más), lo cual coincide con que alrededor del 25 % de la superficie de este estado se encuentra bajo alguna modalidad de protección, existiendo 17 ANP a nivel federal (López, 2016).

Dada esta información previa, es pertinente reflexionar. Si, el turismo sustentable que se desarrolla dentro de las ANP, promete desarrollo económico y social además del cuidado del medio ambiente, ¿Por qué aún existe degradación de ecosistemas, pobreza y marginación dentro de las ANP?, en el caso particular de este trabajo, ¿Por qué se ha desatado movilización social dentro de APFFYB? O ¿Por qué existen campañas que refieren a la pronta protección al medio ambiente, como el caso de Salvemos Holbox?

salvemos holbox
www.sinembargo.mx

Bajo este contexto, las ANP ya no son solo, un territorio protegido el cual se debe conservar, sino, se convierten en territorios conflictivos, ya que se encuentran en disputa por diferentes actores, así la demanda que genera el ecoturismo dentro de las ANP, provoca que estas adquieran un sentido económico muy tentativo, convirtiéndose en mercancía. Todos quieren aprovechar ese recurso y muchas veces las comunidades originarias no son las beneficiadas por la “sustentabilidad”, lo que provoca crisis ecológica y política por la apropiación del uso y usufructo de los recursos naturales y culturales (Palafox, 2016).

Estudios desarrollados dentro de otras ANP muestran que en ocasiones el ecoturismo o turismo sustentable es impuesto a través de distintas políticas al interior de algunas comunidades, forzándolas a abandonar sus prácticas productivas, sustituyéndolas por prácticas turísticas (González y Vázquez, 2016). Incluso la construcción del espacio turístico implica un despojo de los recursos naturales para las comunidades rurales, desplazándolos de los lugares de vivienda o impidiéndoles el paso a determinados caminos o paso hacia las costas (Cañada, 2016) lo que provoca debilitamiento del tejido social (Cañada, 2016) y paralelamente, existe una afectación hacia los ecosistemas, como la destrucción de manglar y humedales, contaminación del agua, generación de residuos sólidos, por referir algunos en las zonas costeras (López, 2016).

Fuente: Animal Político

Entonces, las practicas del desarrollo sustentable no aseguran un reparto equitativo de los bienes, pues bien, actores poderosos dominan a la clase pobre a través de factores que permean las políticas destinadas a la preservación de la naturaleza (Palafox, 2016). En este sentido, los empleos creados por el turismo para las comunidades donde se desarrolla, “son habitualmente precarios y ocupan los niveles más bajos de la escala laboral” Palafox, 2016. Tal y como ocurre en el caso de Holbox, en donde los pobladores originarios son limpiadores, camareros, recepcionistas, con salarios bajos. Los cuales se han visto sometidos por el rápido crecimiento turístico que se ha desarrollado en la isla, en los últimos 20 años. Dentro de este periodo se observa a su vez un incremento de venta de ejidos y descontento de la población local, ya que las prácticas turísticas han salido de sus manos, llegando a actores externos, los cuales han aprovechado el recurso de la población, llevándose la mayor parte del beneficio,  generando ruptura ecológica y social.

Por un lado, el desarrollo del ecoturismo suponía una fortuna para los pobladores de Holbox, pero llego para arrasar con el capital social y natural que este presentaba. Se ha propuesto por algunos autores, los métodos de gobernanza ambiental, los cuales suponen nuevos procesos de participación en donde se presentan los intereses de todos los actores, los cuales evitaran problemas en las relaciones sociales que existen entorno a la producción, consumo y distribución de los recursos naturales, evitando que permeen las políticas destinadas a la preservación de la naturaleza.

En este sentido, se han realizado modificaciones en la política de conservación para incorporar opiniones, intereses y proyectos de los actores sociales locales, a través de mecanismos participativos (Martínez y Espejel, 2015; Barriga 2007) el desarrollo de una política de institución social, y que estos se involucren en los rubros de gestión, generando dentro de la visión de la sustentabilidad un enfoque participativo para los procesos de construcción como gestión.

Por ello se promueve la necesidad de estudios que evalúen las relaciones sociales dentro del APFFYB con relación de las políticas públicas que impulsan el desarrollo de megaproyectos ecoturísticos ya que para cumplir el objetivo de conservación es necesario el trabajo con la población local, siendo las comunidades actores indispensables (García-Frapolli, 2015).

En conclusión, podemos detenernos a pensar en un posible escenario, que muestre a un Holbox, en donde los manglares se conviertan en pequeños hoteles o palafitos, donde las calles en lugar de ser de arena sean de concreto, en donde la paz que genera estar a la orilla del mar se vea consumida por ruido de antros, bares y una gran masa de personas. Se ve un Holbox, un área natural protegida, cancunizada. Pasará de ser, de un área con gran belleza escénica a un sitio urbano, un lugar de paz y tranquilidad social a un sitio con robos e inseguridades. Esto, puede ser una realidad, si los proyectos “sustentables” no son regulados, no solo por instituciones de gobierno, sino por la comunidad que allí habita desde hace muchos años.

Si bien una de las propuestas para comenzar un cambio ante este escenario, es promover los métodos de gobernanza ambiental, hay que pensar en que complicaciones tendría, el intentar empatar intereses de todos los actores que se involucran sobre el aprovechamiento de un territorio y generar respuestas, pero sobre todo comenzar a tomar acción como un equipo interdisciplinario, antes de que el ecoturismo termine con lo que tanto promueve.



La campaña de firmas para salvar 580 ha de manglares y selva en Cozumel

Al sur de esta hermosa isla, un complejo podría alterar el equilibrio ecológico de la zona de manera irreversible.

En los últimos años la ciencia ha descubierto con mayor fuerza el enorme y poderoso papel de los manglares. Además de poéticos y misteriosos, con sus multi aves y los reptiles que pueden habitarlos como los cocodrilos; su diversidad biológica es muy importante y son como barreras que protegen a los habitantes y al ecosistema mismo de los huracanes, por ejemplo. Son esenciales en la conservación del equilibrio de las costas.

En México, en Cozumel, la isla más grande del Caribe y uno de los espacios más paradisíacos de la Tierra, pobladores han lanzado una campaña para conseguir presión colectiva en contra de la construcción de Aerogolf, un proyecto de 600 hectáreas al sur de la isla para la construcción de hoteles, mansiones, casas habitacionales, condominios, helipuerto, centros comerciales, lagunas artificiales, campo de golf, un muelle de 83.8 mts., entre otros servicios.

Para ello, serían deforestadas 583.8 hectáreas de selva y manglar, advierte una nueva campaña en change.org que ha sido ya firmada por más de 5 mil personas. La misma advierte también que en esta zona existen mantos acuíferos que serían inevitablemente contaminados con la construcción.

En México antes han funcionado numerosas campañas ecologócias. Es sorprendente como  a las autoridades, finalmente, una población organizada en causas específicas sí puede influirle, como muestra en estos ejemplos contundentes.

En la zona (Caribe) hasta ahora, ha sido también varado un megaproyecto en la paradisiaca isla de Hol box gracias a la organización de sus habitantes.

Para revisar la petición para frenar el cambio de uso de suelo que permita la construcción de Aerogolf en Cozumel, puedes hacerlo acá. Esta va dirigida al Presidente Municipal de Cozumel, Freddy Efrén Marrufo, así como a los representantes de Semarnat, Profepa y Conagua en Quintana Roo.

 

Twitter de la autora: @anapauladelatd