Nunca habías visto a Islandia, alucinante, de esta manera y desde el cielo (FOTOS)

Y a pesar que estos horizontes son accesibles, realmente permanecen virtualmente intocables por la civilización humana.

La belleza de Islandia habita entre la predominancia de los cuatro elementos básicos –tierra, fuego, aire y agua –, la frescura de la naturaleza y la sabiduría ancestral de su cultura. Y es que, al encontrarse entre el aislamiento y la fuerza extrema de la naturaleza, este país ha crecido en términos de la supervivencia y la fortaleza en medio de los volcanes activos, los valles ampliamente verdes, glaciares majestuosos, playas de arenas negras y ríos rugientes a lo largo de los paisajes.

Y a pesar que estos horizontes son accesibles, realmente permanecen virtualmente intocables por la civilización humana. La pureza de esta naturaleza permite trascender al respeto y al cuidado del planeta, permitiéndonos revelar los verdaderos lujos de la psique humana en conexión con los ancestros nativos.

Con este objetivo, Jakub Polomski, fotógrafo polaco, decidió inmortalizar los paisajes islandeses mientras volaba en un drone. Los resultados evidenciaron la belleza única de la tierra, del respeto a la naturaleza.

 

 



Sublimación de la abstracción: tomas aéreas de la exquisita topografía de Islandia

Ver desde otra perspectiva este territorio nórdico es, de alguna forma, redescubrirlo.

Islandia es un paraíso de insospechada geografía. En su territorio se yuxtaponen el hielo y la nieve: las formaciones volcánicas, los ríos glaciales e incluso algunas calurosas playas de negras arenas.

Ver toda esta riqueza simultáneamente, coexistiendo en un mismo espacio geográfico, se vuelve una experiencia multisensorial. Pero, ¿cómo contemplar toda esta diversidad en un solo plano?

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El fotógrafo Stas Bartnikas, apasionado de las tomas aéreas, nos permite hacerlo con la libertad de un ave. En el trabajo de este artista, la abstracción se vuelve una sublimación, y el territorio de Islandia –un país fotogénico, como él mismo lo define– puede ser explorado de una nueva y original manera, a partir de lo que Bartnikas llama “aero-arte”.

Contrario a sus contemporáneos –que usan drones para sobrevolar el territorio–, Bartnikas prefiere hacer sus capturas a la antigua: volando en pequeños aviones y helicópteros. Esto le permite ver con sus propios ojos los patrones, formas y colores de aquellos paisajes que de otra forma serían inaccesibles.

En el caso de Islandia, tener una vista de pájaro es sin duda un privilegio para los sentidos. Porque mucho de este territorio permanece prístino, apenas trastocado por la civilización. Y así lo demuestran contundentemente las fotografías de Stas Bartnikas, que nos permiten redescubrir este territorio nórdico.

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Los tesoros naturales de Sudamérica preciosamente condensados en 5 minutos

El documentalista Vincent Urban presenta un video en pocos minutos captando lo más bello de la naturaleza Sudamericana.

“El viajar es mortal contra el prejuicio, la intolerancia, y la estrechez mental”
Mark Twain

Argentina, Chile, Bolivia, Uruguay, Paraguay y el sur de Brasil, forman parte del viaje que el realizador de documentales, , llevó a cabo a través de Sudamérica. Una de las premisas del recorrido fue apartarse de zonas urbanas, favoreciendo los entornos rurales y las bellezas naturales.

Recurriendo a una estimulante edición de video, que mediante cortes sutiles entremezcla distintos ecosistemas, bajo un ritmo caracterizado por una fluidez estética que remarca de manera armónica lo contrastante de los paisajes documentados, Urban agrupó en cinco minutos y por medio de hermosas imágenes lo más representativo de la riqueza natural del cono sur de América.

Atardeceres, cascadas, desiertos, cielos nocturnos, icebergs, mares, y montañas, son algunos de los elementos que forman parte de esta memorable videonarrativa. A lo largo de este recorrido se presentan exquisitas imágenes naturales, prescindiendo de diálogos, y reflejando la libertad que experimenta aquel que se decide a emprender un viaje.

Resulta además atractivo el tipo de edición, en el que mediante cortes sutiles se entremezclan escenas de distintos ecosistemas, en un ritmo caracterizado por una fluidez estética, a pesar de lo contrastante de los paisajes documentados.

Tras disfrutar de este breve documental, es fácil imaginar la adrenalina detonada por esa violenta danza de aire y agua que emerge de las cascadas de Iguazú, sumergirte en la estática sonora del desierto de Atacama, o purificarte en el blanco prístino de la Patagonia. Pero sobretodo, esta pieza constituye en sí una genuina invitación a abandonar la monotonía cotidiana para emprender un viaje inolvidable, una decisión que inevitablemente se traducirá en una experiencia esencialmente inspiradora.