¿Lego sin plástico? la empresa está gastando millones de dólares para deshacerse de este en sus juguetes

Para cumplir su meta, Lego está asociándose con universidades y organizaciones sin fines de lucro, invitando a otras compañías a unirse al centro de investigación (aún si la empresa no sea especialista en juguetería).

En este año, Greenpeace lanzó un video donde exponía el peligro ambiental que resultaba de la asociación entre la empresa Shell y Lego. Se trataba de una llamada de atención para defender el Ártico en 2015, ya que la marca petrolera pretendía perforar el piso ártico para obtener esta materia orgánica de hidrocarburos insolubles en agua. Fue entonces que, en consecuencia, Lego decidió finalizar su asociación Shell, y así comenzar a revolucionar su empresa en relación con el medio ambiente.

Desde 1949, la empresa danesa Lego se ha dedicado a manufacturar piezas coloridas de plástico en forma de ladrillos y otras minifiguras, las cuales se llegaron a convertir en castillos inquebrantables, ciudades magníficas y hecatombes marítimas. Sin embargo, el uso de este plástico, con base en aceite, para la fabricación de estos juguetes ha provocado una serie de afectaciones en el medio ambiente.

Alrededor de tres cuartas partes de la huella de carbono que produce Lego, proviene de la extracción y el refinamiento del uso del aceite en los juguetes. Roar Trangbaek, cabeza de la prensa de Lego Group, explica que, ante la situación de riesgo del medio ambiente, parecería lógico que la empresa tuviera que encontrar una manera de reducir su huella ambiental: “Si observamos la huella de CO2 como una compañía, la mayor parte de nuestro impacto proviene de actividades offscreen – básicamente lo que sucede antes de que recibamos cualquier material crudo en nuestra fábrica.”

De modo que la compañía empezó a indagar las principales causas de su huella ecológica. Y es que aunque Lego realizara otros proyectos ambientales, como invertir en una granja eólica para hacer uso de energía renovable en fábricas, la realidad es que no estaban generando ningún progreso sin analizar al plástico mismo.

De modo que se plantearon el objetivo de encontrar una alternativa sustentable para el 2030, y para lograrlo, “se necesita invertir una cantidad significativa de dinero”. Actualmente la empresa está asignando alrededor de 150 millones de dólares en un centro de nuevos materiales sustentables que abrirá en 2016, así como en otros 100 nuevos empleos dedicados específicamente a encontrar materiales nuevos para sus juegos y empaques. De modo que, “los ladrillos clásicos tengan la misma apariencia visual y táctil cuando la empresa haga el cambio; el material seguirá siendo plástico, pero de algo que no sea de aceite.”

En la búsqueda de este tipo de materiales, Lego visualizó el reciclaje de algunos plásticos con base biosustentable: “El año pasado reciclamos el equivalente de 70 millones de ladrillos Lego, pero eso lo podemos realizar con nuestras fábricas dado que nos aseguramos que el producto todavía esté en condición de prístino. Por ende no podemos comprometernos en la calidad ni en la seguridad del producto – es decir, no sabemos exactamente qué material estamos usando y qué contiene su interior. El reto con los materiales reciclados proveniente del exterior es que no sabemos sus ingredientes.”

Para cumplir su meta, Lego está asociándose con universidades y organizaciones sin fines de lucro, invitando a otras compañías a unirse al centro de investigación (aún si la empresa no sea especialista en juguetería): “Producimos 60 miles de millones de ladrillos Lego cada año, pero los ladrillos son pequeños, y el consumo total de plástico es pequeño. No podemos resolverlo solos. Esperamos poder inspirar a otros hacer lo mismo.”



El humano ha consumido más recursos naturales de lo permitido en el año

“Tendremos que explotar más de la Naturaleza de lo que nuestro planeta puede regenerarse en todo un año.”

Es 2 de Agosto del 2017 y los humanos han sobrepasado el consumo anual permitido de recursos naturales –de agua, tierra, aire limpio, entre otros– de la Tierra. A este día se le nombró Earth Overshoot Day –EOD–, por parte de grupos ambientalistas como WWF y Global Footprint Network. 

El EOD significa que ahora la humanidad sobrevivirá a crédito hasta el 31 de diciembre. Es decir que a partir de esta fecha, “tendremos que explotar más de la Naturaleza de lo que nuestro planeta puede regenerarse en todo un año.” 

Durante los primeros meses del 2017, “los humanos emitimos más carbón de lo que los océanos y los bosques son capaces de absorber en un año; hemos cazado más peces, deforestado más árboles, cultivado más y consumido más agua de lo que la Tierra es capaz de producir en el mismo periodo.” Por ello es indispensable crear un balance entre la huella global –lo que los humanos tomamos de la naturaleza– y la biocapacidad –la producción de recursos y absorción de nuestros desechos–.

 

Se dice que en la década de los 80, el EOD fue en Noviembre; en la década de los 90, en Octubre; a principios del nuevo milenio, en Septiembre; en el 2016, el 8 de agosto.

De acuerdo con los científicos de la Global Footprint Network, la comida incrementa hasta un 26 por ciento de la huella ecológica mundial; de modo que si se reduce a la mitad el desperdicio alimenticio así como el consumo de alimentos intensivos de proteína, y se aumenta la ingesta de frutas y verduras, la huella ecológica se verá mermada hasta un 16 por ciento. 

 



¿Cuántos recursos consumirás en toda tu vida?

En 65 años habrás comido más de 13 mil huevos.

Todos los días consumimos, ya sea alimentos, ropa, tecnología, papelería, agua o cualquier otro artículo que nos resulte necesario para sobrevivir. El planeta nos brinda todos estos elementos con la materia prima para transformarlos a nuestra utilidad.

Sin embargo, actualmente se consumen recursos naturales más rápido de lo que se pueden volver a generar y se desechan residuos más rápido de lo que pueden ser degradados. Se calcula que actualmente el medio ambiente tarda 18 meses en recuperarse de lo que los humanos gastan y desechan en un año.

Ser consciente de lo que se consume y desecha implica una serie de pequeñas decisiones día con día, ¿beber café en vaso de unicel?, ¿reutilizar o no el papel?, ¿qué envoltura utilizar para envolver un regalo?, etc.

A lo largo de toda una vida habremos consumido una gran lista de productos naturales y manufacturados, mismos que se traducen en enormes cantidades de residuos, por ejemplo, se calcula que en México existen 65,000,000 de teléfonos celulares y cada año se desechan 15,000,000 de los mismos.

Para hacernos una idea de cuánto consume una persona en toda su existencia, la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) hizo el cálculo promedio de una vida de 65 años.

Los resultados son los siguientes:

* 13,345 huevos

* 5,272 manzanas

* 400 cremas

* 5,800 pañales

* 4,280 barras de pan

* 15 cerdos

* 845 latas de alimentos

* 190 shampoos

* 78 cepillos de dientes

* 35 geles para el cabello

* 270 desodorantes

* 2,450 periódicos

* 16 teléfonos celulares

* 1,200 pollos

* 7,550 litros de leche

* 10,866 zanahorias

* 276 pastas de dientes

* 5.6 bronceadores

* 21 borregos

* 4 vacas

* 4,500 litros de cerveza

* 5,600 litros de refrescos de cola

* 4,000 rollos de papel higiénico

* 11,000 toallas sanitarias o tampones

* 10,000 barras de chocolate

A cada habitante del planeta nos corresponde un promedio de 1.8 hectáreas para satisfacer nuestras necesidades, el equivalente a 2.5 canchas de fútbol, sin embargo, actualmente cada persona consume 2.7 hectáreas, es decir, 3.6 canchas.

Sin duda, estas cifras nos hacen considerar integrar prácticas a favor del consumo responsable que pueden resultar muy sencillas como consumir productos locales, frutas de temporada y elegir productos ecoamigables. Con pequeñas acciones se pueden resultar grandes resultados. Y tú ¿cuánto consumes?

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Autor: Earthgonomic