El nopal podría usarse para hacer bloqueador solar; descubren estudiantes mexicanos

Los jóvenes sintieron curiosidad por los elementos del nopal que permiten que soporte climas extremos y un sol intenso.

El nopal, esta cactácea mexicana rica en carbohidratos, vitaminas, proteínas y minerales, se ha convertido en los últimos años una gran sorpresa por el descubrimiento de sus propiedades. Sus residuos pueden usarse para hacer electricidad, puede fungir, gracias a su baba, como un purificador de agua; útil como un impermeabilizante para techos, tiene increíbles propiedades curativas, es ideal para reducir la obesidad y también puedes hacerte pintura casera a partir de él.

Recientemente un grupo de jóvenes mexicanos del Estudiantes del Centro Universitario México (CUM) encontró que los flavonoides [una serie de metabolitos secundarios de las plantas] extraídos del nopal poseen un efecto protector contra los rayos ultravioleta, lo que podría usarse como materia prima para desarrollar un bloqueador solar.

La idea surgió cuando los estudiantes investigaron la serie de componentes que hace que los nopales toleren y se reproduzcan en áreas tan áridas y soleadas. Los estudiantes encontraron terpeno, ácido ascórbico y, sobre todo, flavonoides que tienen propiedades antioxidantes y protegen a las células del daño oxidativo (radicales libres) relacionado con algunos padecimientos propios del envejecimiento.

“Los resultados obtenidos confirmaron un efecto protector contra la radiación ultravioleta y abre la posibilidad para elaboración de un bloqueador solar, porque el procedimientos mostró cuántas colonias de esos microorganismos expuestos se quemaron o murieron, y cuántas sobrevivieron” advierte Carlos Aquino Rivera, estudiante.



Consiguen encapsular las propiedades de numerosos alimentos científicos mexicanos

Con el mucílago del nopal es posible potenciar incluso las cualidades nutricionales de numerosos alimentos.

Foto: Agencia ID

Una vez más el protagonista es el nopal. Ahora con el mucílago de esta planta, el jugo viscoso que sale de ella, y que usualmente es usado como aditivo para pinturas, impermeabilizante, e incluso recientemente para purificar agua; científicos mexicanos han conseguido hacer con él microcápsulas con las que es posible mantener las propiedades de otros alimentos como el huevo, sábila e incluso fármacos y antioxidantes.

Este invento es por demás importante porque mantiene las propiedades nutricionales de los encapsulados, y lo hace de una manera mucho más económica que a partir de los espesantes de alto costo de la industria para encapsular.

Usamos el secado por aspersión que permita obtener un polvo de tamaño micrométrico a partir del mucílago del nopal y sábila el material a encapsular. Optimizamos este proceso y en las mejores condiciones donde no se perdían sus propiedades fisicoquímicas del polvo al rehidratarse, ya encapsulamos el antioxidante. Es como un balón y dentro de él, en su núcleo, agregamos una sustancia activa. Nosotros usamos el ácido gálico, un antioxidante natural”. declaró  Luis Medina Torres, académico de la UNAM y líder de la investigación.

Una de las promesas más emocionantes de este nuevo invento, es que podría usarse para encapsular probióticos; sobre todo ahora que más se comprueba la importancia del microbioma humano para la salud. El desarrollo de la microencapsulación de antioxidantes ya está patentada por la UNAM.

[La Jornada]



Un sistema de lavado de ropa sin agua es creado por estudiantes de la UNAM

Por ahora este método es capaz de limpiar manchas y eliminar microorganismos y malos olores.

Lavar la ropa a base de aerosoles podría sonar engorroso, pero es mucho menos de lo que piensas. Las mexicanas estudiantes Jessica Valeria Cruz Aguirre de la UNAM, y Paulina Mar Lucas, encargada de la parte de mercadotecnia del producto, han elaborado un sistema para lavar la ropa a base de dos aerosoles que con partículas orgánicas quitan el mal olor y las manchas; otro de ellos mata a los microorganismos y agrega suavizantes y perfumes a las prendas.

Cruz Aguirre ha descrito “que las bacterias utilizadas en ese proyecto se asocian generalmente a los metales, y que aunque no se les practicó modificación genética alguna, se les aclimató y obligó a alimentarse sólo de vino para que ellas solas se modificaran.” Según información de La Jornada.

Al vino luego se le agregó una mezcla de aceite de cocina que las bacterias comieron en el experimento. Ambas chicas consiguieron el segundo lugar en el América Latina del Henkel Innovation Challenge y la empresa mexicana Sinaqua financiará la investigación en los próximos años para patentar y comercializar el producto.