Descubre lo que dice la etiqueta de Coca-Cola y lo que debería de decir en México

ContraPeso, una alianza de organizaciones en contra de la obesidad hacen este interesante ejercicio.

Desde hace más de un año nuevas medidas para aminorar la obesidad y disminuir el consumo de comida chatarra se han aplicado en México. Sin embargo, los nuevos impuestos y sobre todo el nuevo etiquetado de estos productos ha sido calificado por organizaciones sociales como engañoso. 

Lo anterior principalmente porque las medidas nutricionales de las etiquetas no se hacen sobre la totalidad del producto sino por ciertos gramos, lo que resulta truculento para los lectores; también (y es algo grave) porque la medida tope de consumo de azúcar usada por el gobierno de México es de 18 cucharadas de azudas cuando las recomendadas por la OMS son 10. De esta manera las autoridades maximizan los estándares y pareciera que los productos son menos calóricos, por ejemplo. 

La alianza Plataforma Estratégica contra la Obesidad y Sobrepeso (ContraPeso) ha analizado una etiqueta de Coca-Cola de las que ahora circulan en sus productos, y elaborado una ilustración de cómo debiera ser en realidad la información que muestra. 

Curiosamente los resultados son demoladoramente distintos. Con este argumento puede cuestionarse definitivamente a la Cofrepis ¿son o no engañosas las etiquetas de la comida chatarra en México?

 EtiquetadoCoca

 



A México le cuesta más la obesidad que el robo de combustibles: OMS

En México hay una crisis de obesidad y está costando caro, señala un representante de la OMS.

La obesidad le cuesta caro a México. De hecho, le cuesta 7,800 millones de dólares al año, como lo expresó hace unos días Cristian Morales Fuhrimann, representante de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en México. Tratar las complicaciones de esta enfermedad genera incluso más gastos que el robo de combustibles.

Este dato preocupa más allá del ámbito financiero, pues señala un fuerte problema de salud a nivel nacional. De acuerdo con datos del INEGI, las enfermedades cardiovasculares representan el 24% de todas las muertes en México, mientras que el cáncer y la diabetes ocupan el 12% y 14%, respectivamente. ¿Qué tienen en común estos padecimientos? Todos están ligados a la obesidad.

Según el representante de la OMS, México tiene un ambiente “obesogénico”. Esto quiere decir que nuestra sociedad incentiva muchos de los hábitos que derivan en obesidad. Para comprobarlo, basta con que mires a tu alrededor. Los pasillos del supermercado se atiborran de productos ultraprocesados y no hay esquina que no anuncie algún alimento sobrecargado de azúcar, sodio o grasa.

Por eso, no sorprende que México sea el mayor consumidor de refresco en todo el mundo, con un promedio de 163,000 litros al año. El resto de América Latina no se queda atrás: la OMS señaló un incremento del 38% en el consumo de alimentos procesados entre 2000 y 2013.

 

¿Cuál es la solución?

Pese a que la obesidad parece ir en aumento, es una condición que se puede prevenir. Esto no es tan complicado, pero sí requiere de una motivación individual fuerte, aunada al apoyo de nuestras instituciones. México libra actualmente una doble batalla: la de ser un país en vías de desarrollo que además debe invertir millones en tratar las enfermedades que la propia desigualdad provoca.

Así, en un mismo hogar mexicano pueden convivir tanto adultos con obesidad como niños con desnutrición. Es un panorama difícil, pero definitivamente hay soluciones. México es uno de los países que se comprometió junto con la ONU a reducir su tasa de obesidad para el año 2030. Hay aún muchas maneras de conseguirlo.

En el ámbito colectivo, es importante luchar por que las políticas públicas se enfoquen más en la prevención que en tratar las consecuencias finales de la obesidad. Algunas medidas, como aumentar el impuesto a los productos procesados, han tenido buenos resultados en México. La meta más importante a cumplir es que el dinero utilizado en tratar la obesidad se redirija, más bien, a incentivar un modo de vida sano en todos los niveles. 

Lo más sencillo para cada uno de nosotros es empezar por el plano individual, pero es importante no caer en un sentimiento de culpa. Aunque muchos mexicanos crecimos con hábitos poco saludables, el cambio siempre es posible. Limitar o eliminar el consumo de azúcares y harinas refinadas, aumentar el consumo de verduras y realizar actividad física por lo menos 30 minutos al día son grandes formas de cuidarse. 



Un nuevo sitio te dice, verdaderamente, qué es lo que comen tus hijos en México

Las etiquetas de los productos son muy confusas, por ello, esta iniciativa informa a los mexicanos de lo que verdaderamente comen.

Muchas organizaciones civiles han denunciado cómo en México la supuesta lucha VS la obesidad fue secuestrada por las corporaciones. La Cofrepis, el órgano que en teoría cuida a los ciudadanos de los riesgos sanitarios, ha aprobado un etiquetado confuso que exime los prácticos semáforos nutricionales recomendados en los estándares internacionales, por ejemplo. 

Por ello, distintas organizaciones que forman la Alianza por la Salud Alimentaria, han creado un sitio para que los mexicanos revisen los productos industrializados que encuentran comúnmente y conozcan qué es lo que realmente están ingiriendo ellos y sus hijos, sobre todo en lo relativo al combo perverso del azúcar, sodio y grasas. 

El portal está dividido por secciones: refrescos y jugos, yogurts y leches saborizadas, pastelillos, galletas, cereales azucarados, chocolate y productos con chocolate y frituras. 

Es una iniciativa, que aprovechando el internet, busca acercar una información que el propio gobierno ha boicoteado. Un contundente intento por esparcir una cultura nutricional más enterada y paliar un escenario preocupante: si continúa la tendencia actual, 1 de cada 3 niños sufrirá de diabetes en su vida. 

En el siguiente enlace puedes recorrer el portal:

¿Hoy qué comieron tus Hijos?