Comunidades de la montaña de Guerrero rechazan la minería por estas razones

La minería se ha convertido en uno de los principales riesgos ambientales en el país en las últimas décadas.

La extensión territorial de la Costa Chica y Montaña es de 700 mil hectáreas, y la tercera parte de esta extensión está concesionada a distintas mineras en el estado de Guerrero, México. Hoy en este país existen 70 mega proyectos de este tipo; de los cuales 25 operan a cielo abierto.

Las promesas de las minerías para las comunidades, como el empleo y el desarrollo regional han quedado en el papel, pues las afectaciones ambientales son altas y los salarios son mínimos; a los habitantes de estas zonas nunca les llegan los beneficios prometidos.

Por lo anterior los conflictos ambientales mineros en México son muchos, y en el estado de Guerrero se acumulan numerosos de ellos. Recientemente, representantes agrarios de la Montaña Alta y Costa Chica Guerrero han realizado asambleas para exigir la cancelación de dichas concesiones en estas zonas; un documento será entregado al presidente de la República.

Para muchos puede ser ilusorio el esfuerzo que están haciendo los indígenas como los me’phaa, na savi y nauas, sin embargo, existen casos como Wirikuta, que por parte de luchas comunitarias de los Wixárikas, lograron proteger su territorio al menos temporalmente.

El Consejo Regional de Autoridades Agrarias por la Defensa del Territorio y en Contra de la Minería y de la Reserva de la Biosfera en la Montaña y Costa Chica insistió en que los pueblos deben ser consultados respecto a las concesiones mineras apegándose al Artículo 169 de Organización Internacional de Trabajo (OIT), y señalaron que sus decisiones están basadas no sólo en este convenio, sino en la Ley 701 del Estado de Guerrero y en la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas de las Naciones Unidas. Dice su comunicado de prensa.

Las comunidades también denunciaron las estrategias “legaloides” del gobierno federal pues el Registro Agragio Nacional (RAN) solo ha aceptado 3 de sus actas, el resto, las rechazó por supuestos defectos de forma y fondo. En el manifiesto también rechazan el parcelamiento de sus tierras para poder ponerse en venta a particulares y dejar de ser de uso común.



Más de 300 conflictos ambientales han estallado en México en los últimos años

Los grandes megaproyectos que prometen desarrollo, contaminan los recursos naturales, y enriquecen a pocos.

Imagen: Greenpeace

Mientras la mayoría nos mantenemos alejados de la naturaleza con una vida cotidiana en las ciudades, las preocupaciones diarias nos alejan también de su cuidado. 

En la ciudad es preciso reflexionar sobre dónde vienen los productos que consumimos: cuando compramos una botella de agua en la tienda ¿sabías que podría ser de Coca-Cola y Nestlé explotando los mantos friáticos de tu país a costos 5000% menores de lo que la venden?

Cuando compras un teléfono ¿sabías que sus elementos podrían venir de mineras que desplazan comunidades, pagan pocos impuestos, y contaminan el agua?

Todo ello pareciera lejano aunque el equilibrio del planeta depende de esas decisiones de compra y de hacer consciente que en tu propio país, a pocos kilómetros, las marcas que compras podrían estar devastando ecosistemas y también sociedades.

Es una realidad, en México en los últimos años, según una investigación de la revista Contralínea, se han originado hasta 300 conflictos ambientales, la mayoría de ellos mineros. ¿Sabías que desde la administración de Felipe Calderón mineras extranjeras, en los últimos diez años, se han llevado 4 veces más oro que durante el periodo de conquista de México?

La gran mayoría de estos conflictos ambientales suceden en zonas de tierra comunal, donde las personas tienen pocos recursos y poder, por ello es muy sencillo para las grandes corporaciones conseguir las concesiones por parte del gobierno mexicano y despojarlos.

Al ser los afectados personas con poca influencia, pareciera que pocos se enteran de cómo megaproyectos enteros están alterando el equilibrio ecológico, rompiendo el tejido social de miles, originando violencia, y contaminando el entorno, pagando pocos impuestos y enriqueciéndose con los recursos colectivos.

El siguiente cuadro desglosa los sectores y los estados donde más conflictos ambientales se han activado en México en los últimos años. Hay que estar alertas, estos conflictos, por ser ambientales, en realidad son de todos. Si quieres conocer más de este tema puedes dar click a la página del Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales donde conocerás casos de toda la región.

 

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