¿Cómo saber si estás sobrehidratado?

Una sobrehidratación extrema manifiesta en hiponatremia puede incluso matarnos; estos son sus síntomas.

Aunque pareciera que el agua es inofensiva, todo en exceso es nocivo, y no es un cliché. Existe un estado llamado hiponatremia, que es una insuficiencia de sodio en el cuerpo y una de sus causas es, de hecho, tomar demasiada agua; extraño pero verdadero: tomar mucha agua puede matarte.

Recientemente un grupo de 16 expertos de 4 países elaboraron una guía que sirva, sobre todo a los atletas, para conocer si están sobrehidratados. Existen al menos 14 muertes documentadas desde 1981 de personas que han muerto por sobrehidratación. reveló Mitchell Rosner, especialista de la Universidad de Virginia.

Parte de esta guía indica cuáles son los síntomas de las personas que pueden sufrir de hiponatremia, y son los siguientes. Si has bebido demasiada agua y presentas los siguientes síntomas, lo mejor es que dejes de tomar el líquido inmediatamente y acudas a un doctor:

-Mente nublada

-Náusea

-Dolor de cabeza

-Convulsiones

-Confusión severa

-En el peor de los casos, coma.



“El libro de la madera”, un manual sensible para el amante de la leña

Literatura y naturaleza: el arte de contar la historia de la leña en Noruega.

A veces son personajes inspirados en la vida diaria, a veces son animales –como el caso de El viejo y el mar, Moby Dick o Lobo estepario. También hay escritores capturados con elementos del paisaje, un río, árboles, que se presentan en la vida y reviven nuestra comunicación con la naturaleza. La literatura da voz a lo inimaginable, especialmente a aquello que está a punto de perderla.

libro de la madera-Norwegian Wood

Algo así le ocurrió a Lars Mytting, un autor noruego que se adentró en el bosque de la escritura para hablar de la leña. En pleno siglo XXI este autor contemporáneo le rinde homenaje a la naturaleza y, como él dice, a su “laborioso acto de amor”, con su libro (El libro de la madera).

El libro de la madera bosques Noruega Lars Mytting

Leemos historias para vivir y revivir con otros tiempos y lugares lejanos y desconocidos o reconocibles y cercanos. Leer es íntimo y a la vez colectivo. A veces los pasamos por alto, pero aún en las tareas más rutinarias, leemos porque queremos entender, porque no queremos dejar de buscar, porque deseamos encontrar el camino a casa o porque queremos conquistar otros países.

Al leer ponemos otro ritmo a nuestras reflexiones y somos muchos personajes. También leer nos seduce por la empatía hacia héroes y heroínas, porque durante el tiempo que transcurre cada página también los lectores dejan de ser anónimos para convertirse en testigos de algo universal.

libro de la madera-Norwegian Wood

Mytting escogió hablar de leña y bosques en tiempos críticos de cambio climático. Nos deja una lección: revalorar el fuego, las cosas que hacen que una casa sea un hogar. Los mismos libros hacen más habitable y más hogareño los lugares que habitamos.

En detalles se reencuentra el sentido que une a la humanidad, como lo expresa el poeta, también noruego, cuando escribe versos sobre el aroma de la leña para decirnos que, “aún hay en el mundo algo digno de confianza.”

libro de la madera-Norwegian Wood

Naturaleza y libros, ¿no es eso lo que hace a la humanidad digna de confianza? En tiempos descubrimientos y aceleración y multitecnologías seguimos conviviendo con fauna y flora, seguimos siendo como unas células sociales agrupadas en torno a la fogata. Necesitamos de herramientas sofisticadas, pero también del hacha para mantenernos calientes. Las ciudades masivas también pueden hacernos sentir a la intemperie, también pueden ser inhóspitas, como antaño lo fueron las tundras, las selvas, los bosques.

Los libros también pueden ser una metáfora de hachas, nos acompañan para salir de la ignorancia, para encontrar las chispas de sabiduría.

 



Extraño pero verdadero: beber demasiada agua puede matarte

Contrario a la moda que aconseja beber ocho vasos de agua al día, la ciencia nos advierte que no es verdad: demasiada agua nos deja sin minerales y puede causar hiponatremia, que es potencialmente fatal.

La mayoría de las personas cree que el líquido H2O es sinónimo de salud física. Constituyendo el 66 por ciento del cuerpo humano, el agua corre por la sangre, habita las células y se almacena en los espacios de en medio. El agua escapa de nuestro cuerpo todo el tiempo a través de la orina, el sudor, le defecación y el aliento exhalado. Reemplazar estas pérdidas es imprescindible, pero la rehidratación puede ser sobrepasada. Exista tal cosa como la sobredosis de agua, y ha habido cientos de casos que lo demuestran.

La hiponatremia se traduce como “insuficiente sal en la sangre”. Cuantitativamente hablando, significa tener una concentración de sodio en la sangre menos a 135 milimoles por litro, o aproximadamente 0.4 onzas por galón. La concentración normal es alrededor de 135 y 145 milimoles por litro. Casos severos de hiponatremia pueden llevar a la intoxicación de agua y enfermedades cuyos síntomas incluyen el dolor de cabeza, la fatiga, las náuseas, vómito, micción frecuente y desorientación mental.

¿De dónde sacó la idea la gente de que beber enormes cantidades de agua es sano? Hace algunos años, Heinz Valtin, un especialista en riñones del Dartmouth Medical School, decidió determinar si el consejo común de beber ocho vasos de ocho onzas de agua al día podía sostenerse al escrutinio científico. Después de explorar la literatura médica al respecto, Valtin concluyó que ningún estudio científico respalda el hecho “ocho por ocho”, beber tanto o más podría “ser dañino tanto en precipitar la potencialmente peligrosa hiponatremia y la exposición a contaminantes, y también en hacer que muchas personas se sientan culpables de no beber suficiente”. Desde que publicó sus hallazgos en American Journal of Physiology—Regulatory, Integrative and Comparative Physiology en 2002, ninguna publicación seria a probado lo contrario.

little baby drinking water from the tap during bathingEn los humanos, los riñones controlan la cantidad de agua, sales y otros solubles que dejan el cuerpo. Cuando una persona bebe demasiada agua en un corto periodo de tiempo, los riñones no pueden deshacerse de ella suficientemente rápido y la sagre se satura de agua. El exceso de agua es entonces llevada a los lugares del cuerpo con mayor concentración de sales y minerales y ultimadamente entra a las células, que se hinchan como globos para acomodarlas.

Y mientras la mayoría de las células tienen suficiente espacio para inflarse, no es el caso de las neuronas. Las células cerebrales tienen prácticamente cero espacio para inflarse, es por ello que un edema cerebral, que puede ser causado por demasiada agua, es tan peligroso.

Sin embargo, cuando una persona se ejercita las cosas cambian, “debes balancear lo que estas bebiendo con lo que estás sudando”, aconseja Verbalis, y ello incluye las bebidas para el deporte, que también pueden causar hiponatremia. Y aunque no es fácil medir la sudoración, una persona puede determinar cuánta agua consumir siguiendo el consejo principal de Verbalis: “bebe cuando tengas sed. Ese el mejor indicador”, después de todo así funciona la naturaleza, baste observar a los animales y los niños.