Una dieta basada en la carne contamina más que un automóvil: estudio

La res, de hecho, parece generar un mayor impacto que los demás como seres vegetarianos y rumiantes; es decir, ese animal es menos eficiente con lo que consume.

Existen cuantiosas razones por las que una persona toma la decisión de adquirir un estilo de vida más ecológica e, inclusive, vegetariano (o vegano). A veces puede surgir por una motivación de salud; en otras, por una preocupación por el medio ambiente. De modo que, a la hora de adquirir este estilo de vida, debemos realizar investigaciones en fuentes confiables para tomar las decisiones correctas.

Entre las investigaciones más contundentes al respecto, y probablemente la que cuenta con la fuerza suficiente para cambiar nuestro estilo de vida, es el del profesor Gidon Eshel, del Bard College en Nueva York (EE.UU.). En este estudio se descubrió que la carne del ganado (principalmente, de las vacas) genera un mayor impacto negativo en el medio ambiente que la del pollo o del puerco, e inclusive que el uso de un automóvil.

Y es que, de acuerdo con The Guardian, una dieta con base en el consumo de carne de res produce el doble de emisiones de gas metano. De hecho, de acuerdo con un estudio realizado en la Universidad de Oxford, donde se analizaron las dietas de 30 000 carnívoros, 16 000 vegetarianos, 8 000 consumidores de pescado y 2 000 veganos, una dieta rica en carne (dígase, consumir alrededor de 100 gramos al día), resulta en 7.2 kg de emisiones de dióxido de carbono; mientras que, en contraste, una dieta con base en vegetales y pescado, generan sólo 3.8 kg de CO2 al día; y, finalmente, las dietas veganas sólo producen 2.9kg.

Para Eshel, la agricultura es una de las principales causas del calentamiento global, provocando el 15 por ciento de todas las emisiones de gas metano. Actualmente existen cantidades exuberantes de grano y agua para criar al ganado, cuando hay una creciente preocupación de que, para el 2050, haya 2 miles de millones de personas necesitando esa cantidad de alimento. En consecuencia, las personas cada comen menos carne de res con el fin de ayudar al medio ambiente, o preservar el stock de granos. Entonces, ¿cuáles son las consecuencias en el medio ambiente?

El equipo de Eshel analizó cuánta cantidad de tierra, agua y fertilizante de nitrógeno se necesitaba para criar a las reses en comparación de los pollos, puercos, huevos y producción diaria. La res, de hecho, parece generar un mayor impacto que los demás como seres vegetarianos y rumiantes; es decir, ese animal es menos eficiente con lo que consume: “Sólo un minuto de fracción del alimento consumido por la res se va directamente al flujo sanguíneo, perdiendo entonces gran parte de la energía.” En otras palabras, al alimentar al ganado con grano, en vez del pasto, exacerba su ineficiencia, provocando huellas que dañan al medio ambiente.

De acuerdo con el profesor de Tim Benton, de la Universidad de Leeds, la intervención más importante para reducir la huella de carbono es, más allá de abandonar los automóviles, comer menos carne roja: “En otro estudio reciente se explica que la intervención más fuerte para liberar las calorías que podría usarse para alimentar a personas, es dejar de alimentar al ganado con semillas y granos.” Pero, por supuesto, se trata de un tema muy controversial.

Se trata realmente de un mensaje importante, el cual se deberá prestar atención en caso que se desee mejorar la eficiencia de la producción y, así, reducir los impactos ambientales. Para el profesor Mark Sutton, del Centre for Ecology and Hydrology del Reino Unido, se trata realmente de que: “EE.UU. y Europa usan una cantidad excesiva de tierras en sistemas de ganado ineficientes; mientras que la tierra fértil es de alta calidad, se usa principalmente para alimentar animales y no humanos.”



Contaminación por CO2 alcanza cifra récord: el desolador informe de la ONU

La ONU declara urgente la toma de acciones. ¿Fracasamos como especie? No: todavía puedes hacer algo.

Justo antes de la Cumbre del Clima de Naciones Unidas (COP24), que tendrá lugar en Polonia del 2 al 14 de diciembre, el Programa para el Medio Ambiente de la ONU publicó una noticia alarmante: las emisiones de dióxido de carbono han registrado un aumento nunca antes visto a nivel mundial. Según la ONU:

las emisiones mundiales de CO2 aumentaron en 2017 después de 3 años de estancamiento.

En el último año, la emisión global de carbono se incrementó en un 1.2%. Parece un porcentaje pequeño, pero hay que pensar a largo plazo: si no se hace algo al respecto, una cifra así culminaría en un aumento irreversible de la temperatura global para el año 2030.

Este es el mayor incremento que se ha registrado en los 9 años que la ONU lleva evaluando el cambio climático. Los efectos de este fenómeno ya se reflejan en varios ámbitos de nuestras vidas: el aire contaminado de las ciudades deriva en enfermedades e incluso muertes prematuras.

¿Qué es lo que queda? Aminorar el daño en la medida de lo posible. 

La directora del Programa para el Medio Ambiente del organismo, Joyce Msuya, expresa:

El reporte científico es claro: a pesar de los ambiciosos planes de los gobiernos para frenar el cambio climático, es necesario que actúen más rápido y con mayor urgencia. 

La rápida expansión de la industria de los combustibles fósiles a nivel global ha llevado al planeta a esta crisis del cambio climático. Los niveles históricos de dióxido de carbono que se registraron este año se relacionan directamente con el crecimiento económico de los países involucrados, según la ONU.

Actualmente, sólo 57 países están desarrollando proyectos urgentes para detener estas emisiones. Entre ellos se encuentra Bruselas, que se comprometió a detener completamente el uso de combustibles fósiles para el año 2050. 

Se espera que más países tomen acciones para transformar el sector energético y abaratar los costos de las energías renovables. Como explica Jian Liu, científico en jefe del programa:

Si todos los subsidios de combustibles fósiles se reducen gradualmente, podríamos lograr una reducción del 10% en las emisiones de carbono para el 2030.

En este enlace puedes leer el reporte completo en español. 

Y acá está todo lo que puedes hacer para contribuir a detener este desalentador escenario.



¿Cómo y cuánto contaminan tus búsquedas en Google? Esta artista te lo muestra

No son sólo los teléfonos los que están matando al planeta, sino la propia red: Google es el mayor productor de CO2, después de Estados Unidos, China y la India.

La información también contamina. Cada búsqueda de Google tiene un costo para el planeta. Al procesar 3,500 millones de búsquedas por día, el sitio web más popular del mundo representa alrededor del 40% de la huella de carbono de Internet.

Aunque la noción más extendida es que Internet es una “nube”, en realidad depende de millones de servidores físicos en centros de datos de todo el mundo, que están conectados con miles de cables submarinos, conmutadores y enrutadores, todos los cuales requieren mucha energía para funcionar.

Google es el buscador más popular de Internet y esa idea motivó a la artista Joana Moll a averiguar cuánta energía consume realmente el gigante de las búsquedas. Su proyecto resultante, CO2GLE, es un intento de visualizar cuánto dióxido de carbono emite la compañía cada segundo.

En una entrevista con Quartz, Moll afirma:

Casi nadie recuerda que Internet está compuesto por infraestructuras físicas interconectadas que consumen recursos naturales. ¿Cómo puede un hecho tan evidente ser tan borroso en el imaginario social?

CO2GLE hace sus cálculos usando datos públicos del 2015: Primero, está el hecho de que la transmisión de 1GB de información toma un estimado de 13kWh, que es igual a 7,07 kilogramos de CO2. Dado que Google.com pesa 2 MB y procesa unas 47,000 solicitudes por segundo, la página emite 500 kilogramos de emisiones de CO2 por segundo. Eso es 300 toneladas de CO2 por minuto, cantidad mayor al peso de dos ballenas azules adultas.

Google contamina emisiones carbono Joana Mollpierre-chatel-innocenti-494652-unsplash

Google informó en el 2009 que emite 0,2 gramos de CO2 por búsqueda, mientras que los consultores ambientales Carbonfootprint dicen que esa cifra puede estar entre 1g y 10g de CO2 por consulta, dependiendo de qué dispositivo usas y el tiempo que pasas en la búsqueda. Estos datos contrastan con el informe ambiental que Google publicó en el 2017.

 

Google, las búsquedas y el impacto forestal

Google contamina emisiones carbono internet
Foto: Andrei Lacatusu

¿Cuántos árboles se necesitan para compensar 1 segundo de las búsquedas de Google? El segundo proyecto de visualización de Moll hace justamente eso: Defoooooooorest es una página web que muestra el impacto del CO2 en una línea de árboles que crece y crece hasta el infinito.

Por cada segundo que se gasta en Google, 23 árboles tienen que usar sus capacidades de absorción de CO2.

Los gigantes tecnológicos como Google y Apple tienen programas para reducir sus emisiones de carbono, pero es una tarea difícil y compleja. Apple anunció que ha movido el 100% de sus oficinas, tiendas minoristas y centros de datos en todo el mundo al 100% de energía renovable.

Sin embargo, no ha borrado su huella de carbono, ya que la fabricación, la distribución y el uso de productos electrónicos por parte de los clientes producen abundante dióxido de carbono. Por otro lado, Google anunció recientemente que ahora usa energía 100% renovable, pero al igual que Apple, está lejos de eliminar por completo las emisiones de carbono.

Google contamina emisiones carbono Joana MollGoogle_Mountain_View_California_-_panoramio

Mientras tanto, las empresas como Instagram, que recibió una calificación de sostenibilidad D, también producen CO2 con sus operaciones. Los servicios en la nube de Amazon sólo funcionan con un 50% de electricidad renovable. En el 2016, Facebook tuvo la misma huella de dióxido de carbono que 77,500 hogares estadounidenses y usó aproximadamente un 25% de energía renovable en todo el mundo. La compañía afirma que espera utilizar al menos un 50% de energía renovable en el 2018. Eso no es suficiente.