Una científica mexicana convierte las ventanas en paneles solares

La investigadora tomó como referencia el plástico SBS, que permite el paso de oxígeno por ambos lados de vidrio y ver a través del mismo, incluso si hay mucha humedad en el cuarto no se forman gotas.

Muy pronto tus ventanas podrían producir electricidad o calor. En México la investigadora Sandra Casillas del Instituto Tecnológico de la Laguna (ITL) ha hecho un diseño de celdas Tandem acopladas como ventanas, capaces de captar hasta 8 volts por m2 de energía luminosa y cargar aparatos eléctricos.

Casillas combinó cobre y zinc para crear una de las ventanas y aumentar la efectividad para captar energía. En la segunda combinó Selenio y Telurio. Para que la ventana funcione solo es necesario conectar los dos hilos de cobre con los que cuenta para hacer uso de la energía. Por ser celdas tándem el metro cuadrado tiene un costo de 350 pesos, económico en comparación con las celdas solares.

“Lo que hicimos fue colocar nanopartículas de diferentes materiales y pusimos entre el cristal y la celda un túnel de magnesio que hace que la ventana no se caliente”.

El proyecto acaba de recibir financiamiento del Fondo para la Investigación Científica y Tecnológica (FonCyT), que ahora se invierte en realizar las últimas pruebas de laboratorio y obtener las patentes.

La Jornada



Científico mexicano propone a la NASA proyecto de “huertos espaciales”

Porque el futuro, en el espacio y en la Tierra, reside en que cultivemos nuestros propios alimentos.

Los científicos mexicanos han estado a la orden del día en muy diversos campos de la innovación, y muchos de sus proyectos tienen en común el uso de elementos naturales. Ahí tenemos, por ejemplo, la reciente creación de anticonceptivos a base de una planta común, así como la experimentación con el nopal en un sinfín de inventos.

Ahora, un mexicano vislumbra la posibilidad
de crear huertos en el espacio exterior.

Ernesto Olvera es un investigador del Tecnológico Nacional de México que presentó recientemente a la NASA un proyecto de cultivo de plantas. Así se inaugura la posibilidad de crear huertos espaciales, los cuales ayudarán a cultivar alimentos –tales como lechuga y espinaca– durante las misiones espaciales. Esto no es nada fácil, pues el espacio ofrece condiciones disímiles para el cultivo en comparación a las de la Tierra. Estas condiciones, por supuesto, no son ni mucho menos las idóneas para la producción de plantas con potencial nutritivo.

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No obstante, Olvera cree que estas barreras al cultivo espacial pueden superarse. ¿Cómo? Mediante el uso preciso de la luz artificial, la cual ha estudiado a profundidad durante 2 años en el Laboratorio de Iluminación Artificial.

De avanzar en este proyecto, que por ahora sólo fue presentado a un grupo de investigadores encargados de la producción de plantas en el espacio –a cargo de Gioia Massa–, es posible que se puedan cultivar suficientes alimentos como para saciar casi todas las necesidades nutrimentales de los astronautas. El amaranto sería uno de esos alimentos factibles de ser cultivados en el espacio y la NASA ya sabe, gracias al astronauta mexicano Rodolfo Neri Vela, cuántos beneficios tiene esta proteína vegetal para la dieta espacial.

Habrá que seguir al tanto de este portentoso proyecto, mismo que promete revolucionar la manera en la que los astronautas se alimentan en el espacio –así como la forma en la que se relacionan con sus alimentos durante sus viajes estelares–. Quizá así nos demuestren que el futuro, sea en el espacio o en la Tierra, está en que cultivemos nuestros propios alimentos.

Y si los astronautas llegan a tener huertos espaciales, ¿qué nos impediría a nosotros tener huertos urbanos?



Como la creatividad, la orientación sexual se encuentra en el cerebro: científica mexicana

La Dra. Herminia Pasantes explica el papel de la neurociencia en el proceso creativo y la orientación sexual.

Nuestro cerebro define lo que somos, soñamos e imaginamos. Es el centro de procesos tan cotidianos como decidir qué comer, o de maquinaciones tan complejas como la creación de una obra de arte. Sabemos que este órgano aún guarda muchos secretos: ¿Cómo podemos ser más inteligentes? ¿La inteligencia te hace más feliz? ¿Todos los seres humanos somos capaces de tener grandes ideas? 

La científica Herminia Pasantes Ordónez ha dedicado gran parte de su carrera a responder estas preguntas. La emérita de la Universidad Nacional Autónoma de México es una de las expertas en neurociencia más reconocidas a nivel mundial.

Su participación reciente en el ciclo de conferencias Una mirada al cerebro, llevado a cabo en la Ciudad de México, dio como fruto observaciones sumamente interesantes sobre el grado en que las redes neuronales de nuestro cerebro nos determinan.

 

Orientación sexual 

Desde hace tiempo se sabe que la homosexualidad no es una enfermedad (aunque la homofobia sí), pero las investigaciones de Pasantes revelan que la orientación sexual tampoco es una característica ambiental. En una entrevista con La Jornada, ella declaró estar convencida de que la orientación sexual se define desde el desarrollo embrionario.

Los homosexuales nacen, no se hacen, y los estudios del cerebro nos están ayudando a comprender qué es lo que pasa durante el desarrollo de este órgano. 

Durante la gestación, el cerebro está expuesto a las hormonas de la madre, por lo que es primariamente femenino. Si el embrión se convertirá en una mujer, se queda como está; si será varón, se verá expuesto a grandes cantidades de testosterona.

Una vez que estos químicos llegan al cerebro, se vuelven susceptibles de muchas transformaciones. Es en este punto donde Pasantes cree que se determina la orientación sexual de las personas, entre la semana 13 y 18 de gestación. En la adolescencia, ésta se reafirma.  

 

Creatividad

La creatividad no es tanto un asunto metafísico como neuronal. Es un mito que sólo un hemisferio del cerebro es capaz de pensar de esta manera: las reacciones que la provocan se esparcen por todo nuestro cerebro. ¿El resultado? Todos podemos ser creativos. 

De acuerdo con Pasantes, hay una red subyacente de neuronas que impulsa el pensamiento creativo; estas neuronas han sido observadas con métodos de resonancia magnética. Las conexiones tienden a activarse en las situaciones donde la mente está en un estado de reposo. Al respecto, en la misma entrevista, Pasantes comenta: 

Podría ser cierto que estando sentado a Isaac Newton se le ocurrió la ley de la gravedad, quizá todo eso comience a tener sentido porque se está detectando que esa conectividad es la que se activa durante la creación.

Quizá a eso se debe que se nos ocurran las mejores ideas en la regadera, y que muchos creadores recomienden dedicarse a labores relajantes para acabar con el bloqueo creativo

Siempre es un orgullo contar con estas grandes mentes en nuestro país; sin embargo, es cierto que no siempre reciben el apoyo que merecen. La doctora Herminia Pasantes hace un llamado a las autoridades universitarias del país a que apoyen más a los científicos nacionales.

¿Qué podemos hacer nosotros? Difundir el trabajo de nuestros investigadores y darle visibilidad a quienes se dedican a avanzar el conocimiento colectivo y hacer hallazgos que mejoran nuestras vidas.