Sencillos consejos para practicar una belleza ecoamigable

Antes de eliminar todos los productos de belleza de tu hogar, primero realiza una investigación, con fuentes confiables.

Día a día, cuando nos miramos al espejo y empezamos a maquillarnos, ignoramos la manera en que esta pequeña acción puede repercutir en el bienestar tanto de nosotros como del planeta. Y es que la mayoría de los productos del cuidado de la piel o de belleza están hechos de ingredientes tóxicos que alteran al sistema corporal, aumentando el riesgo de contraer enfermedades como cáncer, infertilidad, desbalance hormonal, entre otros.

Si bien esta información es ya muy sabida, todavía falta por dar a conocer las alternativas y soluciones que promuevan el bienestar integral de planeta. Por ello, Ecoosfera, con el apoyo de Tree Hugger, le dedica unas cuantas palabras a estas soluciones:

Antes de eliminar todos los productos de belleza de tu hogar, primero realiza una investigación, con fuentes confiables, acerca de los productos que usas y por qué son nocivos para tu cuerpo, el agua con la que te lavas el producto en cuestión, por el ecosistema marino afectado por los químicos que llegan a través del agua con la que te lavas el producto, por los envases de plástico que no están siendo reciclados, etcétera. Inclusive, puedes investigar cuáles son los ingredientes tóxicos que afectan a tu cuerpo.

Elimina lo que no necesitas. Una vez que sepas qué es lo que es malo para ti, ve al baño y elimina todos los productos que no cuenten con los estándares verdes. Para hacerlo, procura reciclar contenedores lo más constante que puedas.

Minimiza el (ab)uso del producto. Piensa en lo que realmente necesitas y te gusta usar. De este modo no sólo ahorras dinero, también reduces el riesgo de absorber tóxicos a través de la piel y de contaminar al medio ambiente. Te sorprenderás de cuántos son los productos que no usas. Inclusive puedes utilizar productos con múltiples usos, como el aceite de coco para limpiar e hidratar la piel, como acondicionador del cabello, entre otros.

Usa tu creatividad. Varios productos de la cocina pueden reutilizarse como productos de belleza. Por ejemplo, los aceites (de olivo, de coco, de semillas de uva), el bicarbonato de sodio, el vinagre de manzana, sal de mar, azúcar mascabada, pimienta negra, yogurt, limones, aguacates, etcétera. Todos cuentan con beneficios naturales que, además de proteger y embellecer al cuerpo, cuidan al medio ambiente.

Acércate a otras fuentes para recibir tips, información, etcétera. Como por ejemplo:
The Green Beauty Guide de Julie Gabriel
Purely Primal Skincare Guide de Liz Wolfe
There’s Lead in Your Lipstick de  Gillian Deacon
All You Need Is Less de Madeleine Somerville
Natural Beauty Alchemy de Fifi M. Maacaron
Ecoholic Body de Adria Vasil

Environmental Working Group’s Skin Deep Cosmetics Database

Think Dirty app



¿Qué veneno llevas puesto hoy? Descubre qué químico tóxico predomina en tu cuerpo (TEST)

Cada día usamos decenas de productos en nuestro cuerpo… o lo que puede ser igual: decenas de químicos nocivos.

Los rituales cotidianos que exige la vida moderna son cientos. Tan sólo salir de casa implica que antes nos duchemos y untemos o rociemos distintos productos  de belleza en el cuerpo, ya sea para afeitarnos, peinarnos, maquillarnos, o tan sólo para desprender un aroma estimulante.

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Se trata de prácticas en realidad milenarias. Pero en la posmodernidad, donde todo parece girar en torno a la belleza, la perfección y la eterna juventud, los rituales se han exacerbado, y ahora forman parte de una importante industria de “productos de belleza”. En la elaboración de estos productos la química comenzó a jugar un papel crucial desde hace varias décadas, al grado de que los químicos han ido suplantando a todo ingrediente natural.

Ya te imaginarás que esto tiene implicaciones. Pero quizás no te imagines cuántas.

 

Haz este test para averiguarlo

 

Por supuesto, son sólo estadísticas. Pero, si te haces una prueba de orina con la intención de revelar la cantidad de estos y otros químicos en tu cuerpo, verás que no es sólo un juego. Muchos de estos químicos están presentes en otros productos, por ejemplo, en toda comida enlatada o envasada en plástico, materiales que contienen, por ejemplo, bisfenol, un químico que entre otras cosas puede alterar las hormonas negativamente.

Todos estos químicos puedes evitarlos teniendo cuidado con los productos de belleza que utilizas (que, sin duda, los hay orgánicos), así como cuidando lo que comes y bebes.

Esta es una cuestión de tal prioridad que en Estados Unidos existe un instituto, llamado Silent Spring Institute (en honor de la mujer que inauguró la llamada a la acción ambiental, Rachel Carson), que se dedica a brindar estudios a los habitantes de dicho país. También investigan los riesgos de los químicos que se usan en la industria, que debido a los lobbys empresariales y a la inmunidad que los gobiernos les dan, siguen utilizando químicos tóxicos como su principal ingrediente.

Pero a fin de cuentas, somos nosotros quienes decidimos cómo queremos vernos y a qué costo, así como también tenemos un abanico de opciones en lo que se refiere a alimentos y bebidas. Así que la próxima vez que te vayas a poner cualquier tipo de loción piénsalo dos veces, pues los productos de belleza convencionales esconden químicos realmente nocivos para ti.

 

 

*Referencia: Nicholas Kristof para ‘The New York Times’



¿Sabías que el verdadero peligro de los osos polares está en tu producto de belleza?

Estos microplásticos, en el proceso de desintegrarse, están compuestos de tejidos sintéticos derivados de productos de belleza o limpieza.

Desde hace algunos años se sabe que los osos polares están en peligro desde que la contaminación humana afectó inevitablemente su hábitat. Por ello, científicos han procurado analizar a profundidad su situación: ¿cuál es el factor central que afecta a esta población?, ¿cuáles son las alternativas para solucionar su extinción?, entre otras incógnitas.

Varios estudios señalan que la contaminación del plástico, el cambio climático y los químicos en los pesticidas son tres de los principales problemas que enfrenta la supervivencia de varias especies. Esto se debe a que estos tres elementos afectan, directa e indirectamente, su sistema endocrino y reproductivo. Por tanto, los osos polares se clasificaron como uno de los mamíferos más vulnerables (a un paso de decir “en peligro de extinción”) del planeta.

La Unión para la Conservación de la Naturaleza (IUCN, por sus siglas en inglés) explica que aunque el cambio climático sea uno de los principales focos rojos, existen otros factores que contribuyen a la disminución significativa de los osos polares.

María Jesús Obregón, autora de la investigación, afirma que la salud del oso polar está siendo atacada por todos lados, entre los cuales se encuentra la exposición a contaminantes ambientales que flotan en el agua en forma de micropedazos de plástico. Estos microplásticos, en el proceso de desintegrarse, están compuestos de tejidos sintéticos derivados de productos de belleza o limpieza. Se tratan de tóxicos con altos niveles de tóxicos que alteran el estilo de vida de los osos polares. Las consecuencias son evidentes: inanición, estrés, exposición a tóxicos, enfermedades y problemas derivados al cambio climático.

La investigación está en sus inicios, sin embargo los investigadores esperan obtener herramientas que ayuden a proveer más información para conservar a esta especie indispensable en la cadena alimenticia.