La concentración y la memoria de trabajo son fundamentales en el proceso de aprendizaje. Platón decía que conocer es recordar, y en este sentido las dos premisas anteriores resultan esenciales.

Un nuevo estudio, publicado por la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, señala que los niños que estudian en escuelas con más espacios verdes tienen un mejor desempeño en cuanto a concentración y memoria.

En dicha investigación se monitoreó el proceso cognitivo de más de 2,000 estudiantes de 36 escuelas públicas en Barcelona, de los grados de 2o a 4o, durante 1 año.

El motivo por el que las áreas verdes pueden mejorar el desempeño mental de los niños es, entre otras razones, y según la conclusión de estos investigadores, porque los protege de la contaminación circundante de los automóviles, por ejemplo; también, por la disminución del ruido y porque incentivan la actividad física.

Los responsables de las políticas deberían saber que “tener más áreas verdes alrededor de la escuela es mejor para el desarrollo cognitivo, y deberían asegurarse de que los niños puedan ver y jugar en áreas verdes”, dijo en un correo electrónico uno de los autores del estudio, Mark Nieuwenhuijsen, del Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental en Barcelona.

Cabe anotar que, anteriormente, en otras investigaciones ya se había comprobado que el contacto con la naturaleza ayuda en general a las personas a tener más felicidad y mejorar las tareas mentales.