Enférmate menos: 6 alimentos que fortalecen tu sistema inmunológico

La prevención desde tu alimentación es esencial para evadir las enfermedades.

Dicen que la mejor medicina es la prevención, y quizá la mejor prevención está en tus alimentos. Escoger tu dieta no solo por sus sabores sino por sus propiedades y efectos nutritivos es necesario para prevenir futuras contrariedades. 

En el cuerpo humano el sistema inmunológico es el responsable de generar anticuerpos para cuidar a tu cuerpo de las enfermedades; este a su vez  se compone de órganos, tejidos, proteínas y células especiales.

Te presentamos una lista de alimentos que mejorarán tu sistema inmune: 

 

Legumbres:

Tienen hierro y zinc, que ayudan a reforzar el sistema inmunológico, y también están repletos de Vitamina B6 que te ayudará a generar glóbulos blancos, también llamados linfocitos, para combatir las infecciones.

 

Yogurth:

Es un probiótico natural que ayuda a generar las bacterias benéficas para tu cuerpo. Según un estudio de la Universidad de Viena, las personas que ingieren probióticos tienen 33% menos días enfermos. 

 

Ajo:

Contiene alicina, que combate las infecciones y bacterias dañinas. Sus efectos son muy buenos para prevenir resfriados, por ejemplo.

 

Té negro:  

Un estudio de Harvard publicado por la revista prevention muestra cómo las personas que bebieron hasta 5 tazas de té negro por dos semanas mejoraron el desempeño de su sistema inmune.

 

Zanahorias y calabazas: pertenecen a la familia beta- caroteno que incrementan las células que combaten las infecciones.



¿Y si el sistema inmunológico controlara nuestra conducta?

Es como si la constante lucha entre patógenos y el sistema inmune tuviera la fuerza para dictar nuestra personalidad.

La unión entre mente y cuerpo no es una idea tan descabellada, principalmente desde que los últimos estudios han demostrado que inclusive el microbioma es capaz de influencia el estado de ánimo –y por tanto, la conducta– o que la mente tiene el poder de producir o curar enfermedades psicosomáticas.

Sin embargo, el mundo científico y médico aún se encuentra renuente a creer, del todo, en este fenómeno que numerosas personas han identificado desde sus propias experiencias. Quizá por esta razón se han dedicado a realizar con mayor frecuencia estudios al respecto. Como lo fue el equipo de investigación de la Universidad de Virginia School of Medicine, en EE.UU., quien encontró que al suprimir una molécula del sistema inmunológico en ratones, cambian tanto la conducta  como la interacción social de los animales. 

¿Es posible que el sistema inmunológico pueda jugar un rol importante en condiciones como el autismo o la esquizofrenia?  Esta fue una pregunta base de los investigadores de este estudio, quienes encontraron una respuesta afirmativa. Bastaría, según ellos, cambiar la manera en que el sistema inmune reacciona ante ciertos patógenos para cambiar la conducta antisocial. 

Jonathan Kipnis, líder de la investigación, explica que aunque suene loco, quizá sólo se necesite “controlar” la molécula  interferón gamma en el sistema inmune para que la personalidad sea “normal”. Es como si la constante lucha entre patógenos y el sistema inmune tuviera la fuerza para dictar nuestra personalidad.

mindfulness

Interferón gamma comienza a activarse cuando el cuerpo entra en contacto con un patógeno, como un virus o una bacteria, provocando una respuesta adaptativa para combatir el germen que está impactando negativamente. Esto se logra gracias a que los vasos meníngeos crean un puente directo entre el cerebro y el sistema linfático –y así con el sistema inmunológico–: “Se pensaba que el cerebro y el sistema inmunológico trabajaban de manera independiente, y que cualquier actividad inmune en el cerebro era un signo de alguna patología. Pero ahora, que se sabe que interactúan cercanamente, podemos creer que algunos rasgos comportamentales puedan evolucionar por la reacción del sistema inmunológico ante los patógenos.”

 Esto podría ayudar a comprender los factores biológicos de la depresión, autismo y esquizofrenia: 

La relación entre las personas y los patógenos, sugieren los investigadores, podría afectar el desarrollo de nuestra conducta social, considerando que las interacciones sociales son necesarias para la supervivencia de la especie y necesitamos desarrollar maneras para que nuestro sistema inmunológico nos proteja de enfermedades que acompañan estas interacciones. 

 Para llegar a esta conclusión, los investigadores suprimieron el interferón gama en ratones, moscas, ratas y pez-cebra. En todas las especies hubo evidencia que esta molécula era esencial para la interacción social normal. Encontraron que al bloquear la molécula en los ratones, causaban una sobreactivación cerebral y, en consecuencia, un menor deseo de interactuar con otros. Pero al restaurar la molécula, también regresaba el cerebro a sus actividades sociales regulares, lo cual demostró la inevitable relación entre el sistema inmunológico y la conducta –al menos en ratones–. 

Kipnis concluyó que las moléculas inmunes están realmente definiendo el funcionamiento cerebral; pero quizá, la siguiente pregunta sea el impacto del sistema inmunológico en el desarrollo y funcionamiento del cerebro: “Pienso que los aspectos filosóficos en este trabajo son interesantes, pero también que el sistema inmunológico puede tener implicaciones clínicas.”



Fortalece tu sistema inmunológico con este elixir de cúrcuma

Esta bebida mejorará tu calidad de vida con un solo vaso, de manera sencilla y accesible cada día.

La cúrcuma, esta planta oriunda de la India, ha sido empleada en esta cultura desde hace unos tres mil años. Es quizá uno de los componentes en la gastronomía de este inmenso país más significativa. Sus propiedades colorantes son también milenarias, sobre todo para los textiles, y sus cualidades curativas son conocidas y tratadas ampliamente por la medicina ayurvédica. 

Entre las propiedades medicinales de la cúrcuma están sus beneficios para el tratamiento del cáncer, artritis y diabetes. Puede usarse para hacer múltiples “tés” y la siguiente preparación es un fortalecedor del sistema inmunológico, lo que evidentemente, prevendrá enfermedades en tu cuerpo y mejorará tus defensas: 

*Este elixir además está cargado de vitaminas y minerales 

¿Cómo funciona?

La combinación entre cúrcuma y jengibre es un desinflamatorio, elimina las toxinas y mejora del sistema digestivo. La miel ayudará a fortalecer tu sistema inmune con sus minerales; la pimienta mejorará tu metabolismo. El agua de coco ayuda a que absorbas mejor las propiedades de la bebida 

Ingredientes. Un par de piezas de cúrcuma, un par de piezas de jengibre, agua de coco, miel, pimienta roja y limón. 

Método: primero licúa las piezas jengibre y cúrcuma con agua. Vacía el resultado en una jarra y agrégale un poco de agua de coco. Luego añádele tres cucharadas de miel y una cucharada de pimienta roja. 

Este capítulo de FitLife TV te lo explica a detalle: