Descubre por qué amamos tanto a las mascotas

Hay una teoría que sugiere que una mascota, tal como un perro, es un símbolo de la riqueza (financiera o emocional) del dueño.

Incontables investigaciones científicas han demostrado que la presencia de las mascotas en el hogar trae múltiples beneficios para la salud tanto física como emocional. Inclusive nuestros antepasados solían compartir su vida con animales como una muestra de la maternidad, una indicación de las cualidades de cuidado y empatía que una futura madre podía brindar.

Sin embargo, ¿por qué deseamos que estos animales se conviertan en nuestros compañeros de vida?

Hay una teoría que sugiere que una mascota, tal como un perro, es un símbolo de la riqueza (financiera o emocional) del dueño; ya que el cuidado implica que se goza de recursos extras para brindar atenciones a otros seres además de uno mismo.

Asimismo, James Serpell, profesor de Animal Ethics & Welfare de la Universidad de Pennsylvania, explica que además de la historia y la cultura, existe otro factor determinante en el deseo de las mascotas y se trata del instinto humano, “el cual solía usarse como un signo honesto de la habilidad de cuidar animales.” Por tanto, el cuidado animal cuenta con beneficios evolutivos, donde el ser humano está en una constante búsqueda de relaciones interpersonales; ya que “los humanos que no cuentan con un apoyo social son más vulnerables a enfermarse o  a contraer una infección.”

Serpell considera que la noción de una mascota puede sostenerse por el simple hecho de que las personas tienen este tipo de relaciones con los animales desde la antigüedad. Se trata de una atracción innata a los animales tiernos.

Sin embargo, esta teoría no se adecúa a las prácticas de algunas sociedades donde no acostumbran tener mascotas o que tratan cruentemente a los animales. Por esta razón, Harold Herzog, profesor de Psicología de la Western Carolina University en EE.UU., explica que estas diferencias muestras que las mascotas son meramente culturales:

Mantenemos a las mascotas porque otras personas lo hacen, porque es ‘socialmente contagioso’ […] Tenemos estas predisposiciones generales de sentirnos atraídos a cosas animadas – tenemos predisposiciones a encontrar a los cachorros y a los gatitos tiernos, pero un cachorro que sólo es tierno en EE.UU. puede ser considerado como comida en Corea del Sur, ¿entonces qué pasa ahí?

Para Herzog las mascotas entran en un ciclo de popularidad, donde, por ejemplo, un perro puede llegar a la cima y luego, casi inmediatamente, caer, y volver a subir en otro ciclo: “Por ejemplo, el bulldog inglés está pasando por un resurgimiento en popularidad, mientras que los perros sin arrugas ya no son tan populares. También ha habido un aumento en perros que fueron rescatados de albergues. Estas tendencias son similares a las tendencias de los ciclos de la moda.”

Cualquiera de ambas teorías explican que, sea una heredabilidad cultural o evolutiva, las mascotas son simplemente seres que merecen cuidados y cariños como cualquier otro ser. Por simplemente existir.



México abandona a sus mascotas: el 70% están en la calle

La mayoría de las mascotas mexicanas no tienen hogar.

En México, casi todas las mascotas se encuentran en la calle. Esta es una noticia grave para un país donde el número de habitantes casi iguala al de perros y gatos. Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), hay 23 millones de mascotas en México. Estos animales podrían repartirse en los hogares de los 24.4 millones de mexicanos, pero no es así. El 70% de los perros y gatos se encuentran abandonados.

Eso significa que sólo 5.4 millones de las mascotas mexicanas tienen hogar; el resto son callejeras. Así, México se ha convertido en el país con más abandono de animales en toda América Latina. Si se añade que 60,000 de estos animales fallecen al año debido al maltrato, queda claro que tenemos un grave problema en este aspecto.

Estas cifras figuran en un comunicado del Senado mexicano que exhorta a tomar medidas ante la problemática. Se piensa que la gran tasa de abandonos se asocia con que la esterilización aún no es una práctica generalizada. Pero no es la única razón: la falta de conciencia sobre las necesidades de los perros y gatos también entra en juego. 

En entrevista con la Agencia EFE, la asociación civil Defensoría Animal declaró que el número de mascotas abandonadas aumenta durante las festividades. ¿La razón? Los perros y gatos son vistos como un regalo estético. Una vez que los cachorros crecen, la gente tiende a retractarse del compromiso que implica cuidarlos, obviando que cuidar una mascota implica adquirir una responsabilidad. 

Una posible solución se halla en preferir la adopción a la compra de mascotas. Sin embargo, se requiere un cambio más profundo. La decisión de tener una mascota debe ser tomada con seriedad. Antes de adoptar un perro o un gato, es recomendable considerar si mantenerlo está dentro de nuestras posibilidades económicas y si contamos con el tiempo suficiente para darle una buena vida. Esa es la manera de quebrar con el ciclo de maltrato y abandono que tiene a nuestras mascotas en las calles. 



¿Sabes cómo los perros logran regresar a casa después de estar perdidos?

De acuerdo con los especialistas, los perros regresan a su dueño tras kilómetros de haberse perdido, pues la conexión entre ambos miembros es realmente poderoso

Se han sabido de increíbles historias donde las mascotas encuentran su camino a casa. Pareciera que 50 kilómetros –o más– no son suficientes para poner en práctica su increíble sentido del olfato o, quizá, su aprendizaje y llegar, victoriosos, al hogar en donde los esperan ilusionadamente.

Por un lado, las perros en la mayoría de los casos, han desarrollado su sentido del olfato al grado de seguir una línea directa del olor o rastro de un individuo hasta planificar un camino. Quizá sea el olor de este personal, entre los otros aromas del ambiente, que se mantenga en el aire que le permite trazar una ruta de regreso. Por otro lado, los gatos usan campos magnéticos como los pájaros para situar el norte y el sur de un lugar con el objetivo de llegar a su hogar.

De acuerdo con los especialistas, un factor determinante en su recurso de navegación es el temperamento del animal. Los perros regresan a su dueño tras kilómetros de haberse perdido, pues la conexión entre ambos miembros es realmente poderoso; mientras los gatos viajan a la misma distancia tratando de regresar al territorio que le es familiar.

Si bien hay todavía una larga lista de mascotas perdidas, cada vez más personas procuran rescatarlas del salvajismo de las calles. Dirán que, las mascotas, cuando logran por fin ser parte de una familia, sólo tenía que ser de ese modo.