Un exuberante árbol soporta la fachada de un edificio en Rusia ¿la naturaleza está de regreso en la arquitectura moderna?

Se trata realmente de una expresión de la cogniscividad del ser humano, el cual intrínsicamente busca su bienestar

La perfecta combinación entre los estándares de lo clásico y lo moderno es sólo una transición que permite espejear una rigurosa reflexión acerca del compromiso con el pasado, el presente y el futuro. Se trata realmente de una expresión de la cogniscividad del ser humano, el cual intrínsicamente busca su bienestar (e inclusive, su supervivencia).

Con esta idea, la empresa Antica, originaria de Rusia, tuvo como objetivo comprometer al Ministerio de Agricultura en Tatarstan (de la federación rusa) a construir un imperio a favor del medio ambiente.
¿La manera? Darle vida a un hermoso y exuberante árbol de hierro como parte del edificio del ministerio, el cual tiene como objetivo inspirar a través de imágenes pastorales para el mejor provecho de la agricultura del país. Les compartimos las imágenes:



Hallazgo científico exhuma un nuevo tipo de criatura

Este micoorganismo previamente inclasificable añade una rama más al árbol de la vida.

A veces pareciera que ya no hay nada que conocer sobre la Tierra; que la mágica época de los grandes hallazgos ha quedado atrás. Pero una intuición puede cambiarlo todo.

Eso es justo lo que le sucedió a una estudiante de doctorado en Nueva Escocia. Al analizar un puñado de tierra recolectada por casualidad durante un paseo, se encontró con algo impresionante: un microorganismo tan particular que ha inaugurado una rama completamente nueva del árbol de la vida.

Estos microorganismos han representado un misterio inclasificable para la ciencia desde el siglo XIX. Hoy en día, los avances tecnológicos nos permiten resolver el acertijo: el hemimastigoto es un ser completamente aparte de los cinco reinos de organismos conocidos.

Nada de lo que conocemos se le parece.

Tras un análisis genético, se encontró que los hemimastigotos son más distintos a los humanos que los hongos, reporta la revista Nature. No conocemos ningún otro ser vivo que pueda compararse o emparentarse con ellos. 

Entonces, ¿surgieron de la nada? Por supuesto que no; más bien, son seres tan antiguos que tendríamos que volver en el tiempo 500 millones de años antes de encontrar un pariente común, aclara un científico de la Universidad de Dalhousie.

nueva rama arbol vida microorganismo
Crédito: Universidad de Dalhousie

Este curioso microorganismo fue bautizado Hemimastix kukwesjijk en honor a un ogro de la mitología Mi’kmaq, grupo nativo de Canadá. 

Sus largos flagelos y sus extraños movimientos son lo suficientemente particulares como para que integren su propio superreino en el árbol de la vida. Los superreinos son clasificaciones tan grandes que los humanos y los hongos pertenecen al mismo. 

No hay un límite para los descubrimientos que aún quedan por hacer: hay tantos organismos desconocidos en la Tierra como estrellas en la galaxia. Cualquier día común, un pequeño hallazgo puede cambiar la manera en que concebimos la vida en este planeta.