Este sencillo test te revelará qué tan propenso eres a sufrir un infarto cerebral

Nuestra salud cerebral está asociada con algunas capacidades motrices. ¿Tú puedes pararte sobre una pierna?

Cuando existe una falta de irrigación sanguínea al cerebro puede producirse un infarto cerebral, también conocido como derrame cerebral. En este fenómeno suele morir una parte del cerebro, por lo que sus efectos son irreversibles. 

Según la Organización Mundial de la Salud el infarto cerebral podría convertirse en la primer causa de muerte para el 2020 en el mundo. 

Las personas que más son propensas a sufrir un derrame cerebral son las que sufren de presión arterial elevada, diabetes, obesidad o sobrepeso y problemas cardiacos. Y según un nuevo estudio de investigadores de la Universidad de Tokio existe una fuerte correlación entre las personas que no pueden permanecer mucho tiempo parados únicamente sobre una pierna. 

En el estudio se analizaron a 1, 300 personas. Aquellas que no pudieron sostenerse al menos 20 segundos sobre una pierna (1/3 del grupo) registraron más problemas cognitivos. Pero además, este fenómeno está asimismo relacionado a una mayor propensión a un infarto cerebral, según los investigadores.



Este sencillo test te dará pistas de cuántos años vivirás

El equilibrio de las personas es determinante para conocer otros aspectos, como su salud cardiovascular.

Los indicios más palpables del estado de tu salud, paradójicamente, a veces son también los más discretos. La revista Discover Magazine presentó un estudio del doctor Claudio Gil Araujo. Tras examinar a 2,000 pacientes, este investigador brasileño diseñó un sencillo test que puede predecir cuántos años de vida podrías tener por delante (sobre todo si tienes más de 50 años). En el caso de las personas más jóvenes este examen podría, más bien, hablarte de tu condición física.

Este test usa un puntaje de 10; Araujo encontró que aquellos que sumaron menos de 8 puntos tienen el doble de propensión a morir en los próximos 6 años. Las personas que sumaron 3 o menos puntos, son cinco veces más susceptibles a morir en los próximos 6 años que aquellos con un puntaje arriba de 8.

 

El test

Es un ejercicio muy sencillo relacionado con el balance, la fuerza y la flexibilidad; en pocas palabras, con la condición física. La persona se para en medio de una habitación y luego, sin usar los brazos, se sienta en el suelo con las piernas entrecruzadas; después de unos segundos, el individuo debe pararse cuidadosamente, una vez más, sin hacer uso de las manos.

El estudio tiene relevancia pues el equilibrio, la fuerza y la flexibilidad determinan en buena medida los accidentes en la vida cotidiana; asimismo, este combo está ligado a la salud cardiovascular, uno de los principales problemas luego de los 50 años.

En la imagen final puedes recorrer gráficamente el ejercicio. Ponte ropa cómoda. Los primeros 5 puntos se otorgan según el equilibrio para sentarte, los otros 5 cuando vas a pararte. Cada vez que uses un soporte, como un brazo o una rodilla, por ejemplo, se resta un punto de 10.  Resta también medio punto cada vez que haya un tambaleo.

 

 



¿Sabes qué tienes que hacer para tener un cerebro sano?

De acuerdo con David Rock, fundador del Neuroleadership Institute, y del psiquiatra Daniel J. Siegel, para mantener en un estado saludable al cerebro, es necesario practicar una dieta mental.

El cerebro, parte central del sistema nervioso, es uno de los miembros más importantes y misteriosos del cuerpo. Gracias a sus diminutos impulsos eléctricos, un ser humano puede vivir, recordar, pensar, actuar y sentir de la manera que lo hace.

Durante décadas, cuantiosos científicos han tratado de descifrar el funcionamiento de este órgano. Al destapar mitos, como que sólo usamos un 10 por ciento del cerebro o que escuchar a Mozart nos hace más listos, se ha descubierto la manera en que un humano promedio utiliza su cerebro.

Frente a un estímulo físico, el cuerpo manda mensajes al cerebro, el cual cuenta en promedio con 100 000 millones de neuronas encargadas de establecer hasta 50 000 conexiones neuronales. Dependiendo de la respuesta requerida, diferentes partes del cerebro empezarán a activarse: por ejemplo, el lóbulo frontal se estimulará en caso de relacionarse con una actividad referente al habla, movimientos de cabeza, conducta o emociones; el lóbulo temporal, con el sentido del oído; el lóbulo parietal, con el procesamiento de movimientos básicos y las sensaciones; el lóbulo occipital, con la visión y la capacidad de reconocimiento.

Sin embargo, tanto nuestra genética como nuestro estilo de vida pueden llegar a afectar el funcionamiento próspero de nuestro cerebro; en consecuencia, podemos ser víctimas de enfermedades degenerativas como el Parkinson o el Alzheimer. De acuerdo con David Rock, fundador del Neuroleadership Institute, y del psiquiatra Daniel J. Siegel, para mantener en un estado saludable al cerebro, es necesario practicar una dieta mental.

HealthyMindPlatter
Dormir bien / Ejercitarse / Enfocarse / Instrospección / Desconectarse / Jugar / Relacionarse

Bautizando su teoría como Healthy Mind Platter (La bandeja de la mente saludable), ellos explican que el estrés provoca que el cerebro se desconecte constantemente de la tarea que se está haciendo, generando una sensación de ensimismamiento o de ensueño. Para evitar la degeneración cerebral, es necesario poner en práctica una dieta mental saludable a través de ejercicios físicos y mentales. De ese modo podremos establecer y mantener relaciones interpersonales, desarrollar nuestros talentos y la creatividad. Les compartimos siete actividades para una potencializar nuestro cerebro:

  1. Duerme. Esta necesidad básica ayuda a consolidad habilidades cognoscitivas, como la memoria, el procesamiento de la información y el aprendizaje. Dormir refresca la mente. De acuerdo con Rock y Siegel, las horas necesarias de sueño dependen de cada persona y de su rendimiento tanto cerebral como corporal.
  2. Juega. Esto ayuda a experimentar y sentir; de ese modo aprendemos a ser más flexibles con las emociones y la creatividad. Por ello, “[D]ime y yo olvido. Enséñame y yo puedo recordar. Involúcrame y yo aprendo” Benjamin Franklin
  3. No hagas nada. Quizá uno de los hábitos más complicados para nuestra cultura occidental. Necesitamos aprender a enfocarnos en nada, dejando que la mente fluya sin un objetivo en específico. Sin prestar atención a preocupaciones ni a obligaciones, estos momentos nos liberan del estrés (reduciendo los niveles de cortisol en la sangre) y permiten disfrutar física y emocionalmente del instante. No se trata de “perder el tiempo”, sino de aprovecharlo en un descanso mental.
  4. Establece una constante introspección (o vivir en el momento presente). Al disfrutar de un paseo, de escuchar música, meditar o relajarse, incrementamos los niveles de endorfina y serotonina en la sangre; de ese modo, se reduce la presión arterial y la tensión muscular.
  5. Conectate con los otros. Más allá de relacionarse con las personas, es generar un vínculo saludable con ellos. Es disfrutar de la compañía gracias a las pláticas y el contacto físico.  Las relaciones interpersonales, saludables y estables, aumentan la esperanza de vida; ya que influyen, de cierto modo,  en el funcionamiento óptimo del sistema endocrino, cardiovascular e inmune.
  6. Ejercítate. Actualmente se conocen los múltiples beneficios físicos y emocionales del ejercicio, sin embargo se ha demostrado también que ejercitarse potencializa los procesos cognitivos, como el aprendizaje, la memoria y la creatividad. Además, ayuda a prevenir los efectos del envejecimiento físicos y mentales.
  7. Enfocate en objetivos. Al momento de realizar tareas de manera eficiente, es importante que nos centremos en un objetivo a lograr; de ese modo, evitaremos caer en un desgaste temporal, energético, emocional, físico y mental.

Estas actividades, de acuerdo con los autores de la teoría, nos ayudarán tonificar la musculatura cerebral. En consecuencia, no sólo seremos más eficaces y creativos, sino también nos sentiremos autorealizados y alcanzaremos nuestra propia felicidad.