Otra vez el nuevo etiquetado de los alimentos será incomprensible y peligroso en México: Alianza por la Salud Alimentaria

Las nuevas etiquetas, además de ser ambiguas, no te dicen lo más básico: si tu producto contiene altas cantidades de sodio, azúcar o grasa saturada.

Hace un año publicamos una nota con un video que muestra cómo el etiquetado de los alimentos en México resulta confuso para los consumidores. Curiosamente, la Cofepris, el organismo que supuestamente protege a los consumidores en México, replicó vía Twitter a este medio arguyendo que el nuevo etiquetado anunciado en ese tiempo aún no entraba en vigor. 

Hoy, luego de un año, un nuevo estudio hecho por la Alianza por la Salud Alimentaria concluye que el nuevo etiquetado, aún cuando la sociedad civil ya había advertido de las exigencias mínimas para un etiquetado claro, es incomprensible. 

El etiquetado claro y contundente de los alimentos es esencial para que el consumidor haga una compra verdaderamente responsable. Hoy que enfrentamos una realidad industrial abapullante, y por lo tanto nos hemos alejado de lo natural para entrar en el mundo de los conservadores, los químicos y los transgénicos, las etiquetas parecieran ser nuestra única arma para defender nuestra salud y el medio ambiente. 

Así, el gobierno de México está mostrando que, una vez más, los intereses de las grandes corporaciones han ganado. Hace unos meses, incluso, las mismas instituciones como la Secretaría de Salud derogaron medidas esenciales en algunas propuestas para los diputados, como los semáforos nutricionales.

¿Por qué no es entendible el etiquetado según este análisis?

  • El etiquetado no señala lo más importante, si el  producto contiene altos, medios y bajos contenidos de azúcar añadida, grasas saturadas y sodio.
  • Mientras la OMS señala como un máximo recomendado de 25 gramos de azúcar al día por adulto. Sospechosamente, el nuevo etiquetado sugiere como sano el consumo de 90 gramos diarios. Pregunta ¿Quién se beneficia con estas mentiras?
  • El etiquetado frontal centra su información en las calorías contenidas en el producto. La Cofrepis conoce que  en México la Encuesta Nacional de Obesidad demuestra que la población desconoce las proporciones de calorías que deben ingerirse. 
  • El etiquetado no es simple ni entendible ni de rápida lectura y no sirve para inducir al consumo de alimentos más saludables.

 

Twitter del autor: @anapauladelatd

Autor: Ana Paula de la Torre
Politóloga de carrera, colabora para diversas publicaciones digitales como Pijama Surf. Creadora del proyecto ciudadano yanostoca.com. Y pintora ocasional


El error puede ser un arte (y estas fotografías lo celebran)

Los errores son fundamentales en nuestra existencia y evolución; por eso hay que celebrarlos.

Pocas propiedades más humanas que errar. No importa tu edad o personalidad, seguramente te has equivocado, y sin duda te volverás a equivocar. Y aunque culturalmente nos han enseñado a percibir este acto como algo lamentable, lo cierto es que pocas herramientas más educativas a nuestra disposición, que equivocarse. 

Para celebrar el arte del error, que mejor que recurrir a la fotografía, una técnica que supuestamente capta la realidad “tal como es”. Por eso, atestiguar como el error, a través de la foto, distorsiona la realidad, es absolutamente aleccionador. La realidad, si es que podemos hablar de ella así, en singular, es naturalmente falible.

Una nueva exposición, Don’t! Photography and the Art of Mistakesreúne una serie de imágenes capturadas por artistas que explícitamente decidieron ignorar las reglas ópticas para asegurar así capturas “erróneas”. Y, hay que admitirlo, el error se revela como algo seductor o, al menos, sugerente. 

Pero esta muestra, que se exhibirá en el San Francisco Museum of Modern Art, no solo despierta reflexiones como las que incluimos en las primeras líneas de esta nota; también representa una suerte de arrojo contracultura en la era de la masificación de la fotografías (cortesía de smartphones y redes como Instagram), fenómeno que rinde culto a la “perfección” de las imágenes, y sus protagonistas, vía filtros Photoshop y, en resumen, el afán de cumplir cabalmente con los cánones de belleza y estatus.

Celebremos pues el error y la imperfección.

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*  Imágenes:  1) Sarah Cwynar, 2) Ralph Eugene Meattyard,

3) Lee Friedlander y Jaques-Henri Lartigue .  



Serán tramposas las nuevas etiquetas de los alimentos en México (conoce por qué)

La medida calcula los porcentajes de azúcar partiendo de que requieres 18 cucharadas diarias, cuando las máximas recomendadas por la Organización Mundial de la Salud son apenas 10

En poco tiempo cambiarán los etiquetados de los alimentos en México por nuevas disposiciones de ley y de la COFEPRIS (Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios), pero algunas organizaciones sociales como la Alianza por la Salud Alimentaria están en contra de cómo quedarán las etiquetas.

Como consumidores, uno de nuestros más profundos derechos es la información: no podemos decidir cabalmente si ignoramos de dónde vienen nuestros alimentos, bajo qué condiciones se producen y sobre todo, qué contienen.

Recientemente Ecuador adoptó algunas medidas para transparentar el mercado de los alimentos con un sencillo semáforo que indica si el producto es alto o bajo en distintas índoles como grasas, sal o azúcar. Así, las personas pueden hacerse una idea mucho más clara de lo que tomarán y sus implicaciones generales: podría decirse que cualquier contenido alto en los tres anteriores ingredientes será nocivo.

En México un nuevo etiquetado desarrollado por la COFEPRIS circulará muy pronto, pero este es fraudulento, según la Alianza por la Salud Alimentaria, primordialmente porque hay una trampa muy notable en el tema del azúcar, que no es menor (este país es el primero en obesidad infantil en el mundo y el segundo en obesidad en adultos). El etiquetado te dirá los gramos de azúcar que consumirás pero siguiendo el referente de que necesitas 90gr de azúcar diarios, equivalente a 18 cucharadas cafeteras, cuando la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es un máximo tolerable de 10 cucharadas cafeteras.

La Alianza por la Salud Alimentaria hizo además un experimento en el que de entre 122 entrevistados sólo tres estudiantes de nutrición pudieron entender cabalmente el nuevo etiquetado, lo que augura una mayor dificultad para el consumidor promedio. Los etiquetados que saldrán próximamente fueron elaborados por los funcionarios de la COFEPRIS Juan Leonardo Menes Solís, Patricio Caso Prado y Mariana Ramírez Aguilar, dos abogados y una epidemióloga y ambientalista (lejanos al tema de la nutrición).

La Alianza por la Salud Alimentaria busca revertir el etiquetado que saldrá próximamente y que pareciera favorecer a los consorcios que emplean más azúcar en sus productos: la industria de la chatarra.

Si te suena, presiona a la COFEPRIS aquí, para que apliquen el semáforo nutricional para conocer el contenido de los productos en México.