Las corporaciones secuestraron la estrategia VS la obesidad en México por estos puntos

Unas 28 organizaciones te dicen porqué la industria ha ganado, al menos por ahora, la estrategia contra la obesidad.

Más de 28 organizaciones de la sociedad civil en México, integradas por la Alianza por la Salud Alimentaria, recién lanzaron el estudio “Contra la obesidad y la diabetes: una estrategia secuestrada”. En el documento exponen cómo es que las corporaciones han corrompido la estrategia contra la obesidad en el país, influyendo, por ejemplo, en un etiquetado tramposo. 

Las organizaciones han estado promoviendo los puntos por los cuáles la estrategia contra la obesidad está secuestrada haciendo más sencillo para la población identificar este fenómeno (estos son los puntos): 

  • Los “laxos” criterios nutricionales elaborados por la Cofepris han permitido que los alimentos con altos contenidos de azúcar, incluso, consigan el sello nutrimental que los catalogaría como productos saludables.
  • Se supone que al interior de las escuelas no debe venderse comida chatarra, sin embargo hasta el 60% de los directores desconocían que no puede venderse refrescos o bebidas azucaradas, botanas y pastelitos en los planteles.
  • Una buena manera de disminuir el consumo de refresco en las escuelas es con la instalación de bebederos, pero aunque la recaudación en 2014 por el impuesto a las bebidas azucaradas fue de más de 18 mil millones de pesos, sólo mil millones fueron autorizados para bebederos en escuelas públicas.
  • El gobierno federal también limitó la publicidad de comida chatarra en televisión y cines en horarios infantiles, pero, según la Alianza, “se trata de una regulación de excepciones”, puesto que se excluyen a otros medios como internet, teléfonos, teléfonos y juegos, área de entretenimiento para los niños y niñas.
  • Se recomendó ampliamente que el impuesto a las bebidas azucaradas debía ser al menos de 20% pero finalmente este quedó en 10%, lo que no mermó importantemente el consumo; sobre todo gracias a las campañas publicitarias como CocaCola. 
  • En México  se puede publicitar cualquier cereal que tenga 30 gramos o menor cantidad de azúcar por cada 100 gramos de producto. Este valor es seis veces más alto que lo recomendado. En tanto que en Dinamarca un cereal debe contener 15 gramos o menor cantidad de azúcar para ser publicitado.
  • Una de las trampas es que la industria optó por utilizar el término “azúcares totales”, lo que “oculta” la cantidad de azúcares añadidos



¿Dónde está el dinero asignado para los bebederos en las escuelas? Cuestionan organizaciones mexicanas al gobierno

Aún no hay información sobre cuántos bebederos han sido instalados aún cuando el dinero ha sido asignado.

Foto:www.chilango.com

Cuando se trata de encontrar los motivos por los cuáles la población mexicana, sobre todo en las últimas décadas, ha aumentado exponencialmente sus niveles de obesidad, las respuestas suelen apuntar a que se trata de un asunto cultural. Sin embargo, es muy curioso, pues el aumento alarmante de los niveles de obesidad justo coincide con el tiempo en que las fronteras han sido abiertas a la entrada masiva de comida chatarra.

Estudios apuntan cómo en México no solo es más barato comer chatarra que comida sana, también cómo la distribución de los productos hace que sea mucho más accesible conseguir una producto chatarra que uno sano…

Lo anterior es un indicador de que la cultura mucho se define por lo que hay disponible. Es decir, si las personas, quienes generalmente tienen poco tiempo libre, en sus tiempos de compra disponen mucho más fácilmente comida chatarra, esto perneará su cultura.

Lo anterior es altamente importante, y apunta a que es necesario volver accesibles los productos sanos para los habitantes. En parte por ello en la estrategia nacional contra la obesidad es importante para decenas de organizaciones civiles la incorporación de miles de bebederos a las escuelas públicas.

Los niños han ido en las últimas décadas acostumbrándose a beber bebidas azucaradas cuando tienen sed; lo que resulta fatal para su salud. Por ello es crucial que aumente la cultura del consumo gratuito de agua natural en las escuelas con los bebederos.

Este es el Cuestionamiento

En 2015 fueron asignados $1 mil 360 millones 87 mil 240 pesos para la instalación de bebederos en las escuelas. Sin embargo, la organización El Poder del Consumidor ha encontrado que es inexistente la información sobre el tema. Según el director general del Instituto Nacional de Infraestructura Física Educativa (Inifed), para 2015 se tenía programada la instalación únicamente de 1 mil 500 bebederos. De estos, aún no se cuenta con información sobre cuántos han sido instalados y cuánto han costado.

Según un censo de 2013 del Cembe, en 2013, de 145 mil 427 escuelas públicas de nivel básico, solo el 18% tenía bebedores instalados. Es decir, aún faltaban 118 mil planteles por cubrir.

Ante la nula información organizaciones de la Alianza por la Salud Alimentaria cuestionan al gobierno. ¿Dónde está el dinero y los bebederos en las escuelas?

Si te suena, pregúntaselo tu también a Aurelio Nuño y a la SEP.



Estos son los estragos de las bebidas azucaradas en México (y los diputados les bajan impuestos)

El 70% de los azúcares añadidas consumidas vienen de las bebidas azucaradas.

En México 7 de cada 10 adultos tiene sobrepeso y 3 de cada 10 niños. Los niveles de diabetes e hipertensión son alarmantes, y aunque muchas persona apuntan a que se trata de un problema cultural, y algo hay de ello, también es curioso que la epidemia de obesidad en el país coincide con las tres décadas de apertura comercial (neoliberalismo) en que la disponibilidad de comida chatarra se hizo más factible que la de de alimentación saludable.

Como parte de una estrategia para paliar la epidemia de obesidad, hace año y medio fueron grabados más impuestos a las bebidas azucaradas, de tal manera, que las refresqueras fueron las principales a afectadas por este: 1 peso más por cada litro de refresco. Luego de un año de la aplicación del impuesto, resultó en la disminución del 6% en el consumo; por cierto la primera vez en años en que este disminuye en décadas.

Aún así, al parecer el poder de cabildeo de las refresqueras ha funcionado y el día de ayer los diputados del PAN y el PRI decidieron disminuir un 50% este impuesto… El hecho, además, resulta más sospechoso considerando que justo ahora los ingresos al Estado provenientes del petróleo han disminuidos drásticamente hasta un 50% por el declive de los precios.

Finalmente los legisladores cedieron a la industria, señala Alejandro Calvillo, de la organización El Poder del Consumidor.

Con esta disminución, que debe ser ratificada por el Senado, las empresas dejarían de pagar hasta 552 millones de pesos.

Acá los estragos causados por las bebidas azucaradas en México, según un infográfico de El Poder del Consumidor.

 

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