¿Sabías que el verdadero peligro de los osos polares está en tu producto de belleza?

Estos microplásticos, en el proceso de desintegrarse, están compuestos de tejidos sintéticos derivados de productos de belleza o limpieza.

Desde hace algunos años se sabe que los osos polares están en peligro desde que la contaminación humana afectó inevitablemente su hábitat. Por ello, científicos han procurado analizar a profundidad su situación: ¿cuál es el factor central que afecta a esta población?, ¿cuáles son las alternativas para solucionar su extinción?, entre otras incógnitas.

Varios estudios señalan que la contaminación del plástico, el cambio climático y los químicos en los pesticidas son tres de los principales problemas que enfrenta la supervivencia de varias especies. Esto se debe a que estos tres elementos afectan, directa e indirectamente, su sistema endocrino y reproductivo. Por tanto, los osos polares se clasificaron como uno de los mamíferos más vulnerables (a un paso de decir “en peligro de extinción”) del planeta.

La Unión para la Conservación de la Naturaleza (IUCN, por sus siglas en inglés) explica que aunque el cambio climático sea uno de los principales focos rojos, existen otros factores que contribuyen a la disminución significativa de los osos polares.

María Jesús Obregón, autora de la investigación, afirma que la salud del oso polar está siendo atacada por todos lados, entre los cuales se encuentra la exposición a contaminantes ambientales que flotan en el agua en forma de micropedazos de plástico. Estos microplásticos, en el proceso de desintegrarse, están compuestos de tejidos sintéticos derivados de productos de belleza o limpieza. Se tratan de tóxicos con altos niveles de tóxicos que alteran el estilo de vida de los osos polares. Las consecuencias son evidentes: inanición, estrés, exposición a tóxicos, enfermedades y problemas derivados al cambio climático.

La investigación está en sus inicios, sin embargo los investigadores esperan obtener herramientas que ayuden a proveer más información para conservar a esta especie indispensable en la cadena alimenticia.



Osos polares están invadiendo las islas de Rusia (y es una emergencia)

Cada vez más osos se ven obligados a abandonar su hábitat.

El remoto archipiélago de Novaya Zemlya es testigo de una peculiar invasión. Un montón de osos polares cruzó el océano Ártico para adentrarse en esta región al norte de Rusia, según reporta BBC News. Sus habitantes los han visto rondar por edificios y lugares públicos, por lo que temen un ataque.

La cantidad de osos polares en la localidad ha llevado a sus autoridades a declararse en estado de emergencia. El poblado de Belushya Guba registra la presencia de más de 50 osos en constante rotación. Ellos recorren las calles sin temor alguno, impulsados por un poderoso instinto: el hambre.

Los osos “invaden” la zona en busca de alimento. ¿La causa? El calentamiento global, que derrite cada vez más capas de hielo. Sin ellas, los osos no tienen las condiciones adecuadas para cazar en su hábitat. Su única alternativa es encontrar alimento en otras tierras o morir de hambre.

Aunque Novaya Zemlya colinda con las regiones nativas de estos osos, sus pobladores afirman que nunca habían visto una invasión así. Por fortuna, las autoridades locales están optando por una solución pacífica. Han prohibido el uso de cualquier arma para ahuyentar a estos animales, clasificados como una especie en peligro de extinción.

Es innegable que las consecuencias de esta invasión son tristes. Los habitantes del poblado temen salir a la calle, y los osos que las recorren seguro son víctimas de una enorme desorientación. El evento es una prueba contundente de que el alza desmedida en la temperatura global está generando conflictos para los que no estamos preparados.

A pesar de que esta emergencia suceda en un sitio remoto para muchos, es una señal de alarma que concierne a todo el planeta. Los animales ya están reaccionando al cambio climático con comportamientos que pueden resultar invasivos. Pero hay que preguntarnos: si nuestras incontrolables emisiones de dióxido de carbono expulsan a estos osos de sus hogares, ¿quién está invadiendo a quién?