Crean en Singapur árboles artificiales de 50 m que generan electricidad (VIDEO)

Árboles artificiales de 50 metros que generan electricidad y sirven como pantallas multimedia se alzan dentro de los fabulosos Jardines de la Bahía en Singapur.

Como si quisiera imitar uno de esos reinos que evoca la literatura fantástica, la ciudad de Singapúr se ha propuesto invertir el orden acostumbrado y hacer “una ciudad dentro de un jardín” (y no un jardín dentro de una ciudad). Esta ambiciosa tentativa, promulgada en una ciudad que se encuentra en la vanguardia de la tecnología, tiene hasta ahora a su “joya de la corona” en los Jardines de la Bahía, más de 101 hectáreas en el corazón del nuevo centro de la ciudad. 

Con una sed de totalidad, estos jardines reproducen una gran cantidad de los ecosistemas que se encuentran en el mundo, pero añaden el “tecno-toque” que caracteriza a esta incipiente potencia asiática. Dentro de los Jardines de la Bahía se erige un bosque eléctrico de árboles solares. Estos “súper-árboles”, de hasta 50 metros de altura,  son en realidad jardines verticales compuestos de “piel” de bromelias, helechos y enredaderas florales; en el día proporcionan sombra y en la noche se iluminan y se convierten en pantallas digitales. Once de ellos tienen células solares que generan electricidad y tecnología hidráulica para ayudar a conservar los jardines.

Recientemente inaugurados en un banquete de luz y sonido de 10 días, los “súper-árboles” solares exhiben un feliz matrimonio entre naturaleza y tecnología, y, por supuesto,  enarbolan una nueva y estimulante estética que surge de esta fusión.

 



Conoce porqué el jardín de Frida Kahlo será replicado por el Jardín Botánico de Nueva York

Este espacio colmado de plantas endémicas es atractivo por su diseño y la trascendencia que tuvo en la vida de la artista

Los jardines, un exquisito uso milenario, han estado estrechamente ligados a las artes y los creadores. Estos espacios, donde estos últimos divagaban entre la “ociosidad” y la creatividad, como Claude Monet, entre muchísimos, fueron el encuadre perfecto para que las ideas y las formas se materializaran con un puente verde de por medio. 

Además de los notables beneficios de tener un jardín recordemos que estar en contacto con un área verde nos hace incluso sentirnos más exitosos en la vida, por lo tanto menos frustrados y por ello, más felices; también ofrecen un espacio de soledad: ¿has notado que, cuando estás en la naturaleza, aunque estés presente con más personas, sueles sentirte más introspectivo?, lo cual es significativamente positivo para la creatividad. 

En este sentido, otra de las artistas cuyo trabajo mantuvo una estrecha relación con su jardín fue la pintora mexicana Frida Kahlo. De Kahlo se dice que vivió y murió mirando su jardín. Como Diego Rivera, el también pintor y esposo de Frida, pintaba plantas endémicas mexicanas constantemente, estas eran parte de su jardín; de igual manera, Kahlo era una ferviente estudiante de botánica.

Decorado con una gran variedad de cactáceas (magueyes, nopales, viejitos, biznagas, yucas) y adornado con figuras prehispánicas auténticas de la colección de Rivera, hoy la diversidad en este espacio está impregnada de truenos, fresnos, jacarandas, una palma y un tepezcohuite. Siendo un espacio que marcó fuertemente la creación de ambos artistas, el Jardín Botánico de Nueva York inaugurará una réplica de este sitio la próxima primavera.

Las macetas de terracota, el camino de piedras volcánicas y muchas de las particularidades prehispánicas del jardín serán imitadas como una manera de acercar al público al túnel verde de la casa de estos pintores fascinantes y extrovertidos del siglo pasado, que sedujeron a una generación entera.