Consejos para ahorrar la mayor energía posible mientras cocinas

Los aparatos de la cocina están entre los que mayor energía gastan en los hogares, algunos trucos al cocinar pueden hacer una notable diferencia.

Uno de los procesos en la cocina que más gasto de energía provoca es la cocción y tostar o freír los alimentos. En este trayecto, en el que generalmente se va de un alimento crudo a uno cocido, y luego a distintos niveles cocción, ¿te has preguntado cuánta energía es gastada? 

Justamente, las máquinas que más energía emplean son las que se utilizan para hornear, freír, o cocer, y por su puesto, el refrigerador. La estufa, ya sea de gas o eléctrica, el microondas, el horno; todos ellos son grandes gastadores de energía de tu cocina. No se trata solo de un asunto individual y de ahorro desde tu hogar, tanto financiero como energético; es un tema de interés colectivo, pues mientras menos energía gastes será mejor para el medio ambiente.

Si tienes en mente algunas estrategias podrás ahorrar la mayor cantidad de energía posible, aquí van algunas ideas:

  • Si estás horneando algo, no abras la puerta hasta que esté terminado. Cada que lo haces, se pierde un 20% del calor que ya se había acumulado. 
  • Si vas a hornear más de una hora, no es necesario precalentar el horno. 
  • Si vas a cocer algún alimento, tapa la cacerola para acelerar el proceso. 
  • Cuando uses una estufa de gas, asegúrate de que la llama sea color azul; si se ve amarilla o naranja, seguro tiene una combustión inadecuada y se está gastando más gas. 
  • Las estufas de encendido eléctrico ahorran más energía. 
  • Cuando descongeles un alimento, hazlo adentro del refri para que el aparato aproveche ese frío que se está desprendiendo. 
  • Lava tu vajilla con agua fría la mayor de las veces que puedas. 


Niña de 15 años crea un dispositivo para generar energía con pocos recursos en las costas (VIDEO)

Herbst llamó a su invención Ocean Energy Probe, el cual ganó el concurso de Discovery Education 3M Young Scientist Challenge.

Podríamos decir que las acciones dedicadas al cuidado del medio ambiente son una extensión –o un reflejo– de los cuidados que realizamos hacia nosotros mismos. Por tanto, en un esfuerzo de brindarnos un buen trato, también somos capaces de brindar un buen trato al medio ambiente. Aún con detalles mínimos como el reciclaje o la separación de la basura.

Un ejemplo de esta circunstancia de buen trato es el de Hannah Herbst, una adolescente de 15 años quien desarrolló con 12 dólares –alrededor de 200 pesos mexicanos– un instrumento económico de energía renovable para las aguas intercostales.

Herbst llamó a su invención Ocean Energy Probe, el cual ganó el concurso de Discovery Education 3M Young Scientist Challenge. Este proyectó se trató de reunir tan sólo un propulsor impreso en 3D, unas pipas de PVC y un generador hidroeléctrico sobre la hidrovía Boca Ratón para producir la suficiente energía para encender unos focos de LED. De acuerdo con su ganadora, quien recibió un cheque de 25 000 dólares por su creación, si se extrapolara este instrumento, se produciría suficiente energía para recargar tres coches de baterías en una hora.

Te compartimos la presentación de su proyecto:

 

 



¿Parques subterráneos? Nueva York estrena su primero, conoce Lowline

Fotones orgánicos permitirán que la luz del sol brinde un espectro y una intensidad propia que sustente el oasis subterráneo.

En los últimos años se ha comenzado a recuperar espacios públicos abandonados de numerosas ciudades. Desde áreas debajo de puentes hasta antiguas estaciones de metro. Esto ha permitido que el diseño urbano sea no sólo estéticamentemente más agradable, también más eficiente y sustentable en su totalidad.

Un ejemplo de este caso es el nuevo parque subterráneo que tiene lugar en la ciudad de Nueva York (EE.UU.), el cual reemplazará una estación del metro abandonada por un área verde funcionando con energía solar.

 

 

Este proyecto, conocido como Lowline project, tenía el objetivo de usar filamentos de fibra óptica para conectar los canales de luz de los conectores de la calle a las galerías de abajo. Sin embargo, tras una larga investigación asociada con Sun Portal, firma de Corea del Sur, se reemplazó la electricidad con fotones 100 por ciento orgánicos que proyectan un respaldo de 100 lux en un misterioso amarillo-verdoso. Esto permitirá que la luz del sol brinde un espectro y una intensidad propia que sustente el oasis subterráneo.

Si bien se trata de un proyecto que inicia en otro país, la realidad es que podría usarse esta tecnología para recuperar otros espacios públicos. De esta manera no sólo se reduciría la huella ecológica de este espacio inutilizado y abandonado, también podría fungir como un “micro pulmón” que brinde balance a nuestro planeta.