Confirman que el planeta está más caliente que nunca desde los últimos mil años

La tendencia de los últimos 40 años indica que, con el calentamiento global, las fluctuaciones han variado 0.4ºF (-17.5ºC) por década.

El planeta es víctima de una enfermedad autoinmune llamada calentamiento global, la cual se derivó por un exceso de negligencia en el cuidado de los recursos naturales por parte del humano.  A pesar de la consistencia de los medicamentos preescritos, el planeta está viviendo una época donde el calentamiento global está listo para acelerar a niveles sin precedentes (al menos en 1 000 años).

De acuerdo con un artículo publicado en Nature Climate Change, se realizó un estudio acerca de los rangos de cambios de temperatura en los últimos 40 años. En este mismo se mostró que el Ártico, Norteamérica y Europa serían las primeras regiones en experimentar esta transición de un nuevo clima, creando una necesidad para crear un plan de adaptabilidad.

Steven Smith, el investigador de Pacific Northwest National Laboratory, explica que el mundo está entrando en un nuevo régimen donde la normalidad está cambiando, y es el mismo cambio se está haciendo a niveles antinaturales imposibles de controlar. Existen data histórica que muestra un rango de temperatura fluctuante de 0.2ºF (-17.7º C) por década en los últimos 1 000 años. Sin embargo, la tendencia de los últimos 40 años indica que, con el calentamiento global, las fluctuaciones han variado 0.4ºF (-17.5ºC) por década. Por lo que se considera que para el 2020, los niveles del calentamiento deberían eclipsar los límites históricos en los últimos 1 000 años, e inclusive seguir creciendo. Es decir que, si los gases del efecto invernadero continúan ocurriendo como hasta la fecha, los niveles del calentamiento alcanzarían 0.7ºF (-17.31ºC) por década, y mantenerse en niveles altos hasta 2100.

Michael Mann, director de Penn State’s Earth System Science Center, comenta que:

Con esos cambios de temperatura tan altos, no hay nada que nos acerque realmente al equilibrio. […] Los autores han demostrado que actualmente estamos llegando a zonas desconocidas asociadas con el cambio climático. Los estudios pasados se enfocaban en la naturaleza sin precedentes del calentamiento actual en un contexto del milenio pasado, se prestaba menos atención en el problema crítico de los niveles del calentamiento.

El incremento en las investigaciones ha creado una hipótesis relacionada con la manera en que el océano ha almacenado el calor extra en sus profundidades, llevando al mundo a una desaceleración en el aumento de las temperaturas superficiales a lo largo del mundo. Pero ha aparecido paulatinamente en los vientos del Pacífico, el cual podría remover la tapa que controla el calor (y por lo tanto aumentar el calentamiento). “Lo normal es que continuará habiendo cambios, y es algo que necesitamos tener la expectativa y adaptarnos a ello.”



Miles de estudiantes en Europa salen a las calles para protestar contra el cambio climático

Un movimiento liderado por estudiantes de preparatoria surge en Europa y los jóvenes exigen acciones contra el cambio climático.

Hay veces en las que una sola acción basta para desencadenar todo un movimiento. Ese fue el caso de Greta Thunberg, cuyas huelgas solitarias afuera del Parlamento de Estocolmo inspiraron a una ola de jóvenes a tomar las calles de Alemania, Bélgica y Suecia. ¿Su propósito? Exigir acciones en contra del cambio climático.

Miles de estudiantes de preparatoria están alzando la voz ahora mismo y sus exigencias están sacudiendo a toda Europa. La discusión sobre el cambio climático es el foco de sus demandas, pero su urgencia resalta otro asunto de gran importancia: la participación de los más jóvenes en el escenario político. Alrededor del mundo, existen pocos espacios en los que sus voces sean tomadas en serio, pero ellos no planean callarse. El destino del planeta requiere de una participación activa, constante y total.

Los resultados discutidos en la COP24 y los reportes de la ONU apuntan a una verdad inevitable: hay que detener el cambio climático lo más pronto posible. De lo contrario, la temperatura global podría aumentar 3 grados para el año 2030, poniendo en riesgo a los ecosistemas más esenciales del planeta. La urgencia de estos chicos por frenar la crisis inminente está surtiendo frutos. Sus voces han viajado sin obstáculos hacia otros continentes: según reporta Buzzfeed News, ya hay estudiantes organizándose también en Estados Unidos y Australia.

Cada grito dado y cada pancarta alzada por estos adolescentes es un paso más contra la indiferencia colectiva. Los gobiernos mundiales deben dejar un rato sus pretensiones económicas para situarse en el presente. Como expresa una de sus consignas: “Si el planeta fuera un banco, ya estaría a salvo”. La insistencia de estos chicos no debería sorprender a nadie. El mundo que a ellos les tocará habitar por el resto de sus vidas es lo que está en juego, y salvaguardarlo debe ser una prioridad.

 

* Imagen destacada: Washington Post



El oasis convertido en desierto: imágenes de un mundo post calentamiento global (📸)

En “Forgotten Dried Land”, el fotógrafo Mohammad Baghal Asghari documenta la sequía que ha devastado los campos de Irán durante los últimos 30 años.

Los últimos 30 años han sido terribles para los pobladores de la provincia de Kermán, en Irán. Una región que alguna vez fue rica gracias al cultivo de palma y donde el agua no había escaseado, se convirtió poco a poco en un desierto debido a la escasez de agua y malas prácticas de cultivo.

 

El fotógrafo Mohammad Baghal Asghari realizó esta serie titulada Forgotten Dried Land (La tierra seca olvidada) para documentar la vida de los pobladores de Kermán, la cual puede leerse como una escalofriante profecía de un mundo cada vez más caliente.

Varias son las razones de la ruina de Kermán: la sequía fue provocada por una falta de lluvia extrema, lo que secó los pozos y acabó con los cultivos de palma y pistache; los granjeros utilizaron químicos en los cultivos, lo cual agravó la erosión de la tierra y no se logró recuperar la producción ni las exportaciones del pasado, además de que la ganadería se hizo insostenible. Desde entonces, más de 20,000 hectáreas de cultivo se han convertido en desierto.

El calentamiento global solamente aceleró las duras condiciones de sus pobladores, muchos de los cuales han intentado hacer tomas de agua ilegales, lo que está penado por el gobierno iraní. Ante esto, la ONU ha declarado a Irán como una zona de “escasez de agua”.