Con la energía que las bacterias liberan al comer, mexicanos crean electricidad

Cuando las bacterias son alimentadas con glucosa liberan energía que puede ser aprovechada.

En los últimos años se ha descubierto el potencial de las bacterias para la creación de alternativas más sustentables. En poco tiempo se han hecho algunos encomiable inventos como un bioestimulante para la tierra a base de bacterias, la creación de plástico biodegradable a partir de bacterias, combustibles producidos por bacterias,etc.

La premisa es sencilla: porque las bacterias liberan energía y desechos orgánicos en sus distintos procesos, esta puede ser aprovechada. En esta ocasión investigadores mexicanos de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) han aprovechado la energía producida por la bacteria Escherichia coli (E. coli) al momento de alimentarse de glucosa, para transformarla en una fuente orgánica de bioelectricidad.

El investigador Eduardo Maximiano Sánchez Cervantes explicó que para el proceso se utilizaron celdas de combustible microbianas que son artefactos electroquímicos que convierten la materia orgánica, como el contenido de las fosas sépticas o soluciones de glucosa, en energía bioeléctrica, al provocar un reacción de oxidación en los microoganismos exoelectrogénicos como la bacteria del E coli.

La idea a futuro de este proyecto es que puedan instalarse estos dispositivos en donde existan fosas sépticas o residuales para  generar la energía: a la producción de este tipo de energía con métodos de esta naturaleza se le llama bioenergía. 

En la siguiente etapa se intentará producir una mayor cantidad de electricidad pues en esta fase apenas se logró encender con ella un foco LED. Sin embargo, la viabilidad del proceso es esperanzadora.



La ciudad subacuática de Grecia que no fue construida por humanos (FOTOS)

Pese a que las estructuras tienen una semejanza a las ruinas de pilares antiguos, no hay evidencia que sugiera una civilización humana.

Cuando unos turistas, al ir buceando en las islas griegas de Zakynthos, encontraron unas estructuras que parecían estar hechas por humanos, creyeron que habían encontrado una ciudad antigua. Sin embargo, conforme las investigaciones de Julian Andrews, un científico ambientalista de la Universidad de East Anglia, en Reino Unido, fueron tomando lugar, se descubrió que al sitio le faltaban algunos de los signos más comunes de la presencia humana. 

Pese a que las estructuras tienen una semejanza a las ruinas de pilares antiguos, no hay evidencia que sugiera una civilización humana: “No hay cerámica ni monedas ni cualquier otra cosa que acompaña normalmente a este tipo de objetos.” Fue así que tras el análisis de los compuestos químicos de las rocas, encontraron que las estructuras habían sido construidas por bacterias. Sí, bacterias. 

Andrews descubrió que lo que parecía ser roca, era realmente una formación mineral natural que normalmente se forma alrededor de fuentes naturales de metano, los cuales pueden emitirse como desintegraciones de materia orgánica o fugas de metano del gas natural que proviene del suelo oceánico: “Conforme algunas especies de microbios se alimentan de metano, producen un mineral llamado dolomita que normalmente se forman en sedimentos del mar.”

Zakynthos se encuentra cerca de una zona de hidrocarburos, en el Golfo de Patras, lo que explicaría tanto la formación de metano, como la presencia de las bacterias y las estructuras de dolomitas. En este caso, las fugas de metano han llevado a los microbios generar estructuras con formaciones de columnas y de donas, con una corteza cercana a fuentes pequeñas de comida: “Básicamente, lo que hay ahí son bacterias que están fozilando el sistema de plomería.”

Las estructuras parecen datar de la época del Plioceno, de hace aproximadamente 2.6 millones de años. Esto ha permitido compararlas con otras similares alrededor del mundo, como en Monterrey Bay, en California, EE.UU., el Golfo de Cádiz en el Mediterráneo o en el Mar del Norte: “Este tipo de cosas que en el pasado se han reportado en aguas muy profundas, miles de metros de profundidad. Por lo que es inusual que estas estructuras griegas se encuentren cerca de la superficie del mar. Su presencia sugiere que hay una falla, una ruptura parcial, justo por debajo del suelo marítimo de esta región.”

*Dale click a la imagen para verla en pantalla completa.

[Smithsonian]

 



La increíble relación entre la salud de tu cerebro y la de tu intestino (INFOGRÁFICO)

La ciencia nos prueba, cada vez más, que esa división entre mente y cuerpo es ilusoria.

Foto: vive-on.com

Cuando piensas en tu organismo quizá te remites a células flotantes, agua, arterias, venas, sangre, ADN, y toda la magia que sucede allá adentro. Sin embargo, es difícil creer que tú cargas mayor número de ADN de otros seres vivos que el tuyo propio; sólo tu intestino está formado por más de 100 billones de microorganismos.

Hace apenas unos años, la ciencia comenzó a descubrir que estos microorganismos tienen un papel vital en tu estado de salud. En tus intestinos se desarrollan tanto buenas como malas bacterias, y esta lucha tiene muchas más implicaciones de las que crees.

Está comprobado que la salud allá dentro de tus intestinos está vinculada con enfermedades inesperadas como el Parkinson y, también, con la salud emocional; estos diminutos organismos parecieran ser parte de una mente unida en todo tu sistema; son, por así decirlo, reguladores importantes de todo tu cuerpo.

Hoy retomamos un persuasivo y sintético infográfico de bimuno que explora la relación entre tu salud cerebral y tu salud intestinal, pasando por un recorrido práctico por algunos sistemas de tu organismo que están también relacionados estrechamente con tu sistema digestivo.

Traducimos algunos de los puntos más importantes:

Buenas VS malas bacterias

Las buenas:

Clostridium butrycom: produce importantes ácidos grasos y desinflama el sistema digestivo.

Bifidobaceria: regula las respuestas inmunológicas y produce vitaminas.

Lactobacillus: protegen contra los cancerígenos.

 

Las malas:

Clostridium difficile: son las más dañinas, siguiendo el curso de los antibióticos.

Campylobacter: la infección ocurre casi siempre al consumir comida contaminada que está poco cocida.

Enteroccocus faecalis: aparecen, usualmente, luego de una intervención quirúrgica.

 

Los beneficios de una buena salud del sistema digestivo:

-Estimula los procesos del sistema digestivo

-Ayuda a absorber los nutrientes

-Ayuda a fortalecer el tracto intestinal

-Se cree que mantiene sano al sistema nervioso

 

Cómo afecta al cerebro:

-El cerebro y el intestino están conectados directamente por el nervio vago.

-Los microbios interactúan directamente con el sistema nervioso, el cual se comunica directamente con el cerebro.

-El sistema digestivo produce hormonas y componentes neuroactivos que viajan por la sangre.

Para beneficiar a ambos, cerebro e intestinos, que son uno, puedes hacer yoga, correr o descansar bien.

Healthy_Gut_Healthy_Mind