8 actividades que debes evitar antes de dormir para descansar realmente

Quizá tu falta de sueño no tenga qué ver con un estado de tu mente o metabolismo, sino con tus hábitos.

Ya lo sabemos, debemos dormir de 8 a 9 horas diariamente; aunque más que dormir, se trata de descansar. Muchas veces te sientes cansado y desconoces porqué es, pero si indagas un poco más, tal vez encuentres que no estás descansando realmente por las noches. 

Además del estrés cotidiano y el ajetreo de la vida contemporánea, quizá estés agregando algunos ingredientes que están pasando desapercibidos para ti y que te están impidiendo descansar lo que debieras. Te decimos algunas de las actividades más comunes que debes evadir antes de dormir para descansar mejor:

1.Tomar una ducha solo ocasionalmente durante la noche:

Sabemos que los hábitos son muy poderosos; de alguna manera tu cuerpo se acostumbra a ellos y se convierten en símbolos para tu organismo. Si sueles levantarte temprano y bañarte, y luego esporádicamente lo haces en la noche, entonces tu cuerpo recibirá la señal errónea y seguramente se avivará. Por ello, evita bañarte por la noches si tu organismo ya se ha acostumbrado a la ducha matutina.

2. Dormir con alguna mascota:

Sus cliclos de sueño son distintos a los tuyos y su movimiento probablemente te despierte justo en un momento en que tú ya te habías adentrado en una etapa de sueño más profundo.

3.Usar algún dispositivo justo antes de dormir:

Está comprobado cómo justo los fotones de los dispositivos desbalancean el nivel de melatonina que tu organismo emitiría normalmente; esta hormona es conocida como la del sueño.

4. Te acuestas acelerado:

Si ya has terminado tu día, has desempeñado muchas actividades, y de pronto solo te recuestas sin antes haberte dado un fade out no es recomendable. Es importante que antes de dormir hagas alguna actividad con más calma que pueda relajarte al menos 30 minutos antes de acostarte. Si te vas a a la cama con la mente acelerada es muy probable que tardes más en conciliar el sueño.

5. Tomar mucha agua antes de dormir:

Si lo haces seguramente estarás levantándote durante la noche irrumpiendo con ello tus ciclos de sueño. Siempre, además, asegúrate de ir al baño antes de dormir.

6. Checar tu mail de trabajo antes de dormir:

Probablemente estés esperando un correo importante y creas que si por fin llega te dormirás más tranquilo. Lo cierto es que si lo último que haces antes de acostarte es leer el correo de trabajo tu mente seguirá en esa línea de pensamiento por un tiempo, lo que suele ser inquietante.

7. Comer alimentos picosos o engorrosos:

Bien se conoce que uno debe de cenar ligero. Si decides comerte tu hamburguesa antes de dormir, además de que estarás lleno, tu metabolismo cambiará por la digestión que habrá de hacer tu cuerpo, lo que te llevará a descansar poco. También, si comes alimentos picosos o muy condimentados, tu cuerpo tenderá a tener reflujos gástricos o acidez, lo que evidentemente no ayudará a tu descanso. 

8. Tomar alcohol o fumar:

Aún si tomas poco alcohol, como una copa o dos antes de dormir, cuando tu metabolismo está digiriéndolo se reduce tu descanso en una etapa esencial para el sueño; en el caso de la orina, seguro en algún momento te hará levantarte. Por su parte, la nicotina es un estimulante, por lo que, si fumas antes de dormir es probable que contribuya a tu insomnio.



6 hacks que la ciencia recomienda para dormir más y mejor

Existen hacks para asegurar un buen sueño y reducir las consecuencias de un mal descanso.

Dormir es una de las principales actividades que el cuerpo y la mente requieren a diario. En caso de no tener suficientes horas de descanso de calidad, probablemente surjan enfermedades físicas y emocionales que, incluso, pueden derivar en la muerte. 

De acuerdo con Patrick Fuller, experto del sueño y profesor asociado en neurología en la Harvard Medical School, existen hacks para asegurar un buen sueño y reducir las consecuencias de un mal descanso. Te los compartimos: 

 

– Despertar siempre a la misma hora

Muchas personas no suelen tener un “calendario” de sueño, es decir, que puedan acostumbrarse a dormir a cierta hora y a despertar a cierta otra sin importar el día –aun si es fin de semana–. Cuando las personas se despiertan cada vez más tarde, explica Fuller, tienen menos sueño, desregularizando sus horarios. 

 

– Evitar estimulantes después de mediodía

Si bien es tentador beber un latte o un refresco después de la comida para poder trabajar en la tarde, la cafeína es capaz de mantenerse en el cuerpo durante 8 horas después de su consumo. Una alternativa para mantenerse activo a lo largo del día es el té verde. 

 

– Realizar ejercicio durante 20 o 30 minutos al día

Además de ser un tónico que previene enfermedades (como el estrés, las enfermedades del corazón, la diabetes, la demencia y ciertos tipos de cáncer), el ejercicio es un estimulante para el sueño. 

 

– Reducir el consumo de alcohol en las noches

Si bien puede considerarse a veces como un elixir nocturno para calmar los músculos, los nervios y disminuir el estrés, las personas que consumen alcohol en la noche no gozan de un buen descanso restaurativo. 

 

– Establecer una rutina para dormir

Se trata de un ritual del sueño, y como tal se requiere poner atención a cada actividad previa a ello. El objetivo es inducirnos neurológicamente al sueño, mediante actividades relajantes y rutinarias.

 

– Disminuir la incidencia de pantallas de la televisión, computadoras o teléfonos celulares antes de ir a dormir

La iluminación de estas pantallas produce melatonina, impidiendo la posibilidad de fomentar el sueño. Además, explica Fuller, con el tiempo la luz de las pantallas puede dañar la memoria e incrementa el riesgo de depresión, obesidad y ciertos tipos de cáncer. Es recomendable dejar de ver las pantallas 2 horas antes de dormir. 



¿Podemos aprender mientras dormimos?

Se cree que las ondas lentas que se registran en el cerebro mientras dormimos, actúan como un eco en la data de la memoria que se retoma a la hora de despertar.

Dormir no sólo brinda un placer excesivo, sino también una diversa lista de beneficios para el cuerpo y la mente: renueva las células corporales, refuerza los procesos cognitivos como la memoria y el aprendizaje, regula las emociones y el estado de ánimo, e inclusive reduce el riesgo de contraer enfermedades graves.

De acuerdo con las últimas investigaciones del neurocientífico Jordan Lewis, dormir ayuda tanto a recuperar energía invertida en las actividades diurnas como a potencializar el aprendizaje y la memoria mientras se está en los brazos de Morfeo. Se cree que las ondas lentas que se registran en el cerebro mientras dormimos, actúan como un eco en la data de la memoria que se retoma a la hora de despertar.

En palabras de Lewis, las ondas lentas durante el sueño profundo forman una especie de consolidación de la memoria de corto y largo plazo:

Durante el sueño profundo, el cual suele suceder durante la primera mitad de la noche, las células del cerebro están altamente sincronizadas. Cuando se mide el sueño con electrodos pegados al cuero cabelludo, el sueño profundo aparece con oscilaciones de amplitudes largas y lentas.

Esto es un fenómeno ideal para el proceso del aprendizaje.

Por decirlo de algún modo, el cerebro desarrolló un mecanismo increíble que facilita numerosos procesos cognitivos, principalmente el del aprendizaje y la memoria. Así que si estás en época de exámenes académicos o entregas importantes en el trabajo, lo indispensable será dormir las horas con las que tu cuerpo pueda estar cómodo y sentirse vital.

 

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