Cuida tu corazón con estos hacks saludables

Las enfermedades cardiovasculares se desarrollan a partir de la constante de inactividad física, una dieta malsana, el abuso del consumo tanto del tabaco como del alcohol.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), las enfermedades cardiovasculares representan el 30 por ciento de las causas de mortalidad en el mundo. Estos padecimientos vulnerabilizan principalmente el corazón y los vasos sanguíneos, resultando en cardiopatías coronarias, enfermedades cerebrovasculares, arteriopatías periféricas, cardiopatías reumáticas, cardiopatías congénitas, trombosis venosas y embolias pulmonares.

Este tipo de enfermedades se desarrollan a partir de la constante de inactividad física, una dieta malsana, el abuso del consumo tanto del tabaco como del alcohol. Por lo que, para prevenirse, Ecoosfera te comparte algunos hacks saludables:

– Es indispensable reducir los kilos de más; por lo que, para lograrlo, establece metas y planes. Esto ayudará a reducir la presión sanguínea, así como a incrementar los niveles de endorfinas encargadas del funcionamiento óptimo del cuerpo.

¿Cuándo se debe bajar de peso? La cadera y la cintura son dos parámetros accesibles a considerar. Tu salud está en riesgo si sobrepasas ciertas medidas en función a tu sexo: en hombres, si su cintura mide más de 102 cm; en mujeres, más de 89 cm.

– El tiempo del ejercicio necesita durar entre 30 y 60 minutos al día. Sólo así podrá disminuir la presión sanguínea por 4 a 9 mililitros de mercurio. Sin embargo, es importante tomar en consideración que, si se es propenso a la prehipertensión (presión sistólica) el ejercicio puede provocar una crisis derivada a la hipertensión. Por otro lado, si ya eres hipertenso, la actividad física ayudará a equilibrar los niveles sanguíneos. Para definirlo, se invita a desarrollar un programa de ejercicio físico con un doctor.

– Considera una dieta saludable rica en granos, frutas, verduras, baja en grasas saturadas  y colesterol malo. Basta con mantener una rutina alimenticia monitoreando qué, cuánto, cuándo y por qué comes lo que comes. Para reducir los niveles de sodio en la sangre, se invita a consumir más potasio, que podrás encontrar en la albahaca, canela, cardamomo, ajo, apio, lavanda…

También, monitorea cuánta sal hay en tu dieta. Por lo que, para hacerlo, necesitarás leer las etiquetas de las comidas, reducir el consumo de la comida procesada, no añadir más sal de la que ya está,  entre otros.

– Limita las bebidas alcohólicas que consumes. Hazlo al monitorear los patrones de consumo, y a partir de entonces plantea objetivos que ayuden a reducir poco a poco el consumo.

– Evita el consumo del tabaco (y procura estar lejos de fumadores activos). La nicotina de los productos de tabaco puede incrementar la presión sanguínea hasta 10 mm Hg o más.

– Reduce el estrés a través del ejercicio, la meditación y otras actividades. Varios estudios científicos han señalado que hay un factor psicológico que influye en la presión sanguínea. Así que, al reducir el estrés, probablemente también se reduzca el riesgo de enfermedades cardiovasculares.



4 maneras cotidianas de reducir la hipertensión

La hipertensión, junto con la hipotensión, puede desencadenar en una serie de enfermedades del corazón o cerebrovasculares.

La hipertensión, junto con la hipotensión, puede desencadenar en una serie de enfermedades del corazón o cerebrovasculares. Ésta se encuentra fuertemente relacionada con dolores de cabeza, fatiga, ansiedad, mareos, náuseas o vómitos, confusión, cambios en la visión, sangrado nasal, entre otros. 

Las principales causas o factores que pueden desencadenar la presión arterial son el bajo consumo de agua, el exceso de sal, un mal estado de los riñones, del sistema nervioso o de los vasos sanguíneos, enfermedades hormonales; tener un estilo de vida cargado de estrés y angustia, obesidad, un antecedente familiar de hipertensión arterial, diabetes y un alto consumo de tabaco. 

Para reducir los síntomas de la hipertensión, te compartimos una serie de consejos: 

– Reduce el estrés practicando yoga, meditación, jardinería y técnicas de respiración para relajarte. Estas prácticas regularán al cuerpo de la ansiedad, por lo que bajará la presión arterial y reducirá los síntomas relacionados con él. 

 

–  El ejercicio físico ayuda a regular entre el 20 y 30 por ciento de la hipertensión. Para este tipo de casos se recomienda realizar ejercicio aeróbico; como subir las escaleras, realizar largas caminatas, andar en bicicleta, nadar, correr durante 15 o 30 minutos, entre otros. Se recomienda ejercitarse al menos cinco días a la semana durante 30 minutos. 
 
– Reduce –e incluso evita– el tabaco y el alcohol. 

 

– Consume la dieta DASH, la cual se caracteriza por: 

1. Verduras (de 4 a 5 porciones al día)

2. Frutas (de 4 a 5 porciones al día)

3. Productos lácteos sin grasa o bajos en grasa, tales como leche y yogur (de 2 a 3 porciones al día)

4. Granos enteros (de 7 a 8 porciones al día y 3 deben ser de granos integrales)

5. Pescados, carnes magras y aves de corral (2 porciones o menos al día)

6. Legumbres, semillas y nueces (de 4 a 5 porciones a la semana)

7. Aceites vegetales (de 2 a 3 porciones al día)

8. Dulces o azúcares agregados, tales como gelatina, sorbete, caramelos duros, jarabe de arce y azúcar (menos de 5 porciones a la semana)

Esta dieta es recomendaba pues hay un consumo de entre 45 y 65 de carbohidratos, entre 20 y 35 por ciento de grasas, y entre 10 y 35 por ciento de proteínas. La dieta DASH ayuda a controlar la insulina y los niveles de azúcar en la sangre a un nivel constante. 

 

 


Señales de tu cuerpo que no debes pasar por alto

Aprende a descodificar los signos que tu organismo envía cuando existe un problema mayor.

Una de las máximas en la filosofía y tradiciones místicas es el “conócete a ti mismo”. Y este axioma no solo es en cuanto a personalidad o patrones de conducta, también abarca el que sepas leer a tu propio organismo.

Tu cuerpo está enviándote señales todo el tiempo, las más notorias y comunes son, por ejemplo, los signos de deshidratación, pero debes estar muy atento, sin obsesiones, de algunas de las señales en las que habrás de poner más cuidado pues podrían tener implicaciones para la salud un poco más complicadas que lo común de los malestares.

 

Dolores de cabeza fuertes y repentinos

Pon atención sobre todo a los que son muy severos. Los demás suelen estar asociados a un estilo de vida de estrés muy vinculado al estilo de vida capitalista. Un dolor de cabeza muy fuerte podría estar relacionado, por ejemplo, a un descompensación sanguínea.

 

Pérdida de peso inesperada

Cuando atravesamos problemas emocionales es muy común la pérdida de peso, sin embargo, si esto sucede de pronto, y drásticamente, lo mejor es que veas a un médico pues podría estar asociado a un tumor o algún órgano fallando, por ejemplo.

 

Dolor de pecho

Si este dolor es intenso debes poner mucha atención. Como seguramente sabes, está muy asociado a los problemas cardíacos; no importa tu edad, si comienzas a tener problemas en esta zona, debes hacer algo al respecto.

 

Un potente dolor abdominal

En el abdomen habitan numerosos órganos, por ello, si presentas un dolor intenso lo mejor es que vayas directo con un médico, pues alguno de tus órganos podría no estar funcionando correctamente. 

 

Sensaciones de ardor en las manos y pies

Si esto pasa frecuentemente y con mucha intensidad, es probablemente señal de que estás teniendo mala circulación y lo mejor es que veas a un médico.