Está probado científicamente cómo los protectores solares son realmente funcionales, sin embargo, ¿Sabías que puedes proteger tu cuerpo desde su interior tomado ciertas vitaminas y otras propiedades? 

Sobre todo, especialmente las personas que son altamente sensibles al sol, deben asegurarse de consumir ciertos aditamentos para reforzar su protección. 

 

¿Cuáles son? 

Vitamina E: puedes encontrarla en semillas de girasol, pimentón, almendras, piñones, cacahuates, albahaca, orégano, aceituna verde,  brócoli, mango, tomates y espárragos. 

Licopeno: tomate, sandía, gazpacho, salmorejo, pipirrana,etc.

Betacaroteno: verdolaga, espinaca, zanahoria, berros, borrajas, calabazas, tomates, espárragos, diente de león, acelgas, papaya, nísperos, etc.

Polifenoles: semillas de uva, manzana, cacao, corteza de pino, frutas (albaricoques, cerezas, arándanos, granadas, etc); y en bebidas como en el vino tinto. También están presentes en los frutos secos, la canela, el té verde, el chocolate y en algunas semillas de leguminosas.

Si tienes alergia al sol: 

El uso de ciertos probióticos que contienen bacterias como Lactobacillus johnsonii (La1) o cepas de e. coli, reducen el riesgo de la aparición de alergias al sol y aumentan la capacidad de regeneración de la piel.