Alucinantes imágenes de los árboles más longevos del mundo (FOTOS)

Una fotógrafa recorrió el mundo para fotografiar los árboles más arcaicos del planeta.

Los árboles son testigos elegantes y silenciosos de los hombres. Algunos llegan a vivir miles de años, y en su notable imponencia parecieran guardar una sabiduría cuyo lenguaje, consiente o inconscientemente, percibimos. Los árboles son como refugios brujos, pues hechizan, y además nos permiten darnos respiros de protección y dulzura; como si fueran unas madres llenas de generosidad.

Beth Moon, una fotógrafa radicada en San Francisco, en un franco homenaje a los árboles, ha fotografiado por 14 años los ejemplares más viejos del planeta; recorriendo el mundo para refugiarse cara a cara en estos sublimes vestigios naturales. Hasta 60 fotografías de Moon aparecen en un libro llamado “Ancient Trees: Portraits Of Time”, del cual se desprenden algunas de las siguientes poderosas imágenes.

 



Científicos encuentran cocaína en camarones de río

Los camarones analizados en ríos del Reino Unido contienen trazos de cocaína y pesticidas nocivos para la salud.

La contaminación no solo vicia el aire que respiramos; nuestros residuos también llegan al mar. Cada vez más animales marinos se ven afectados por el plástico, que se encuentra hasta en nuestros propios cuerpos. Pero el daño va más allá. Científicos del Reino Unido han encontrado cocaína en los camarones provenientes de sus ríos. Así es: hay trazos de droga en los mariscos que varios consumimos. 

No se trata de un caso aislado ni un suceso extraño. El estudio publicado en Environment International, que puede consultarse aquí, tomó muestras de 15 sitios en julio 2018, que abarcan 5 zonas del área de Suffolk. A través de un biomonitoreo cauteloso, se determinó que había pesticidas y farmacéuticos en dichos entornos. ¿Qué quiere decir? Que aquellos químicos utilizados por la población terminan en el río e impregnan a sus habitantes acuáticos. 

Este no es un problema reservado al Reino Unido, pues claramente no son los únicos consumidores de farmacéuticos. Los trazos de farmacéuticos que se liberan a través de la orina y que llegan a los ríos por el drenaje son los principales culpables, y un estudio realizado en México quizá arrojaría datos similares. 

Otras drogas descubiertas en los camarones fueron ketamina, un tranquilizante de alta potencia, y tramadol, un opioide utilizado para tratar dolores crónicos. También se hallaron muestras de pesticidas que el Reino Unido ha prohibido por su grado de letalidad, como fenuron. La transparencia de los ríos no oculta ninguna práctica nociva; todo lo que se hace en tierra firme puede encontrarse en ellos. 

¿Significa que comer camarones importados nos afectará? No en primera instancia. De acuerdo al estudio, las concentraciones halladas en los camarones no son suficientes para causar un daño inmediato en quien lo consuma. Pero no por eso debemos respirar tranquilos. Sabemos que el daño acumulativo puede ser real si comemos productos contaminados a largo plazo. 

Este sorprendente hallazgo sirve para recordarnos que nuestros hábitos dejan huella. De alguna forma u otra, lo que desechamos acaba por regresar a nosotros. No estamos separados del lugar que habitamos, hay una conexión que nos une al resto de los seres que viven en el entorno. Por eso el desarrollo de una conciencia sobre lo que compramos, consumimos y tiramos es vital para mantener este delicado equilibrio. 

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La bella paradoja del tiempo: siembran árboles clonados de ejemplares de hasta dos mil años

Su tamaño engaña a la vista, pues sus genes llevan la información de árboles aún vivos y milenarios.

La iniciativa Archangel Ancient Tree Archive ha sembrado miles de árboles en Estados Unidos y en otros países del mundo. Pero no se trata de un proyecto usual sino de uno que ha hecho de los árboles milenarios (de especies con vida de hasta dos mil años) los padres inéditos de miles de árboles que se están sembrando hasta ahora. 

Solo en Estados Unidos la organización ha cultivado más de diez mil árboles que, a pesar de su pequeño tamaño, son cuasi árboles antiguos. A partir de voluntarios hacen estas labores para reforestar el país y lo hacen estratégicamente principalmente para crecer los bosques. 

Hasta hoy han sembrado secuoyas, robles y más de 150 especies en más de seis países como Nueva Zelanda o Francia. 

La clonación se está convirtiendo en una manera en que pueden preservarse especies, que por distintos motivos, todos de índole humana, están en peligro. 

Aunque el que un árbol sea capaz de alcanzar los dos mil años de edad depende bastante del contexto, se espera que con el debido cuidado y la ubicación estratégica de estos más de diez mil ejemplares se preserven especies que cuiden cientos de generaciones futuras en un tributo a los antepasados más vigentes y fieles: los árboles supervivientes a los milenios (y al mismo hombre).