Alucinantes imágenes de los árboles más longevos del mundo (FOTOS)

Una fotógrafa recorrió el mundo para fotografiar los árboles más arcaicos del planeta.

Los árboles son testigos elegantes y silenciosos de los hombres. Algunos llegan a vivir miles de años, y en su notable imponencia parecieran guardar una sabiduría cuyo lenguaje, consiente o inconscientemente, percibimos. Los árboles son como refugios brujos, pues hechizan, y además nos permiten darnos respiros de protección y dulzura; como si fueran unas madres llenas de generosidad.

Beth Moon, una fotógrafa radicada en San Francisco, en un franco homenaje a los árboles, ha fotografiado por 14 años los ejemplares más viejos del planeta; recorriendo el mundo para refugiarse cara a cara en estos sublimes vestigios naturales. Hasta 60 fotografías de Moon aparecen en un libro llamado “Ancient Trees: Portraits Of Time”, del cual se desprenden algunas de las siguientes poderosas imágenes.

 



Johnson & Johnson sabía desde hace décadas que su talco para bebé era cancerígeno

Difícil imaginar algo más siniestro que un grupo de ejecutivos persiguiendo ventas a costa de vidas humanas.

Sicarios, terroristas, genocidas, asesinos seriales y psicópatas activos. Uno pensaría que este breve listado de “roles” englobaría a lo más nocivo de la fauna humana, pero ¿dónde quedan esos ejecutivos que a costa de millones de vidas humanas, del futuro del planeta y de la salud colectiva, persiguen obscenamente mayores ganancias?

El pasado 14 de diciembre se confirmó, vía un reporte publicado por Reuters (que puedes consultar aquí), que la monumental Johnson & Johnson sabía por décadas que su masivamente popular talco para bebé contenía asbesto, una sustancia potencialmente cancerígena, y que en lugar de enmendar su fórmula –suponemos que en detrimento de sus ganancias–, hizo todo lo posible por ocultarlo.

El reporte de Reuters se basa en cientos de documentos internos de esta compañía, además de otros obtenidos a lo largo de juicios contra esta corporación y otros recopilados por periodistas y organizaciones. Todos estos documentos también fueron hechos públicos y puedes consultarlos aquí.

La pulverización de la ética y la moral

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¿Qué nos ha ocurrido como sociedad, incluso como especie, para llegar a escenarios como el que dibuja el caso Johnson & Johnson? ¿En qué momento permitimos el cultivo de grupos que privilegian el margen de rentabilidad de sus respectivas compañías por encima de la vida humana? ¿Cómo vamos a frenar a estos grupos e intereses para erradicarlos a la mayor brevedad posible? ¿Cómo pueden vivir, dormir y reproducirse personas que practican o solapan este tipo de políticas corporativas ? 

Un cambio de paradigma

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Más allá de clamar por un castigo proporcional al daño cometido –si es que existe una pena de esas dimensiones–, y de condenar categóricamente el anti-espíritu que reina detrás de acciones como las de Johnson & Johnson, valdría la pena hacer de este funesto precedente un parteaguas en el papel que juegan las marcas y las compañías en el destino de nuestra especie y en la forma de relacionarnos con el planeta. 

Si los consumidores, es decir todos nosotros, castigamos a las marcas y compañías que atentan contra nuestra salud y la de nuestro entorno, que explotan a sus empleados y recurren a procesos productivos absolutamente irresponsables, que ponen su patológica búsqueda de ganancias por encima de cualquier otro factor y repercusión, entonces estarán irremediablemente condenadas a la extinción. Además, si en cambio premiamos a aquellas marcas y productos que abiertamente están esforzándose por cambiar el paradigma de ganancia a toda costa –aún cuando tengan una historia poco loable pero, hasta cierto punto, “entendible” por la falta de conciencia de momentos anteriores en la historia–, y sobretodo a aquellas iniciativas que desde su misma esencia están orientadas a ser sustentables, entonces este proceso podría acelerarse.   

No se trata necesariamente de inaugurar una cacería de brujas, aunque si de exigir legislaciones que impidan que estas prácticas sigan ocurriendo y castiguen, con toda severidad, a los infractores. En realidad se trata de hacerles entender a las grandes trasnacionales, y a las marcas en general, que si quieren aspirar al privilegio de nuestro consumo, entonces tienen que asegurarnos que el bienestar de todos los involucrados –empleados, consumidores, medioambiente– es prioritario en su operación. 

Esperamos pues que Johnson & Johnson, y muchos otros, paguen por el daño, por cierto irreversible, que le han ocasionado a la sociedad en su persecución de más jugosas ganancias; pero sobretodo deseamos que casos como este alimenten sustancialmente los nuevos y urgentes paradigmas de consumo responsable, ética corporativa y humanización del mercado.   

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La bella paradoja del tiempo: siembran árboles clonados de ejemplares de hasta dos mil años

Su tamaño engaña a la vista, pues sus genes llevan la información de árboles aún vivos y milenarios.

La iniciativa Archangel Ancient Tree Archive ha sembrado miles de árboles en Estados Unidos y en otros países del mundo. Pero no se trata de un proyecto usual sino de uno que ha hecho de los árboles milenarios (de especies con vida de hasta dos mil años) los padres inéditos de miles de árboles que se están sembrando hasta ahora. 

Solo en Estados Unidos la organización ha cultivado más de diez mil árboles que, a pesar de su pequeño tamaño, son cuasi árboles antiguos. A partir de voluntarios hacen estas labores para reforestar el país y lo hacen estratégicamente principalmente para crecer los bosques. 

Hasta hoy han sembrado secuoyas, robles y más de 150 especies en más de seis países como Nueva Zelanda o Francia. 

La clonación se está convirtiendo en una manera en que pueden preservarse especies, que por distintos motivos, todos de índole humana, están en peligro. 

Aunque el que un árbol sea capaz de alcanzar los dos mil años de edad depende bastante del contexto, se espera que con el debido cuidado y la ubicación estratégica de estos más de diez mil ejemplares se preserven especies que cuiden cientos de generaciones futuras en un tributo a los antepasados más vigentes y fieles: los árboles supervivientes a los milenios (y al mismo hombre).