¿Ya sabes cuáles son los alimentos que curan el insomnio?

Durante el sueño el cuerpo puede optimizar el funcionamiento del sistema inmunológico, cardiovascular, endócrino, digestivo, sexual, etcétera

Dormir es un proceso vital para todo ser vivo, ya que permite al cuerpo descansar, recuperando energía y regenerando células necesarias para las actividades de la vigilia. De ese modo, el cuerpo puede optimizar el funcionamiento del sistema inmunológico, cardiovascular, endócrino, digestivo, sexual, etc. E inclusive, es uno de los mejores métodos para quemar calorías. 

Con el fin de procurar una buena salud integral es importante desarrollar ciertos hábitos de sueño, como establecer un horario adecuado, realizar algunos estiramientos o practicar meditación antes de acostarse y alejar todo estresante o estimulante 10 minutos antes de dormir, entre otros, incluyendo la alimentación, para descansar mejor. Por ello, te compartimos estos alimentos que fomentan el sueño: 

– Jugo de cereza. De acuerdo con un estudio de la Louisiana State University, al consumir este jugo dos veces al día durante 2 semanas, es posible descansar en la noche durante 84 minutos más.  

– Kiwi. Consumir esta fruta 1 hora antes de dormir puede generar resultados sorprendentes en relación a las horas de sueño (42.4% de mejoría, de acuerdo con Psychology Today). 

– Algas. La Universidad de Oxford encontró una incidencia en el consumo de algas y el aumento de omega-3 DHA en la sangre, lo cual facilita el sueño. 

– Almendras. El Journal of Orthomolecular Medicine encontró que si un cuerpo sufre de bajos niveles de magnesio, normalmente presenta también problemas de sueño, por lo que se recomienda incluir almendras en la dieta. 

– Nueces, las cuales son una fuente increíble de melatonina (hormona del sueño), fomentando la regulación del ciclo cicardiano. 



Dormir más el fin de semana puede ahorrarte una muerte prematura (Estudio)

Recupera tus horas perdidas de sueño y estabilízate: garantizarás la continuidad de tu vida en más de un 50%.

Amamos dormir, pero no todos podemos hacerlo con la frecuencia que desearíamos. La rutina diaria de millones de personas alrededor del mundo no les permite tener más de 6 horas de sueño al día. Y no poder ingresar al íntimo espacio de nuestros sueños es sumamente nocivo, pues afecta en su totalidad la manera en la que nos desenvolvemos cotidianamente, y además trae consecuencias también a largo plazo.

Dormir es un ciclo de reparación que debe cumplirse preferentemente en un mismo período, y no de manera intermitente. Pero a sabiendas de que muchos trabajos y actividades no nos permiten dormir a plenitud, tenemos que inventar nuevas maneras de conseguir el descanso necesario.

Una de ellas es el inemuri, o “soñar estando presente”: una práctica japonesa para descansar cuerpo y mente sin caer por completo en las redes del sueño. Pero ya que no todos conocemos los secretos de Japón, podemos hacer algo más simple y que, según un estudio reciente, podría evitar que muramos prematuramente: dormir bien el fin de semana.

El estudio publicado por el Journal of Sleep Research evaluó a 38 mil adultos, utilizando modelos estadísticos para medir otros factores externos como el consumo de alcohol, la actividad física y el género.

El riesgo de muerte prematura se elevaba en un 65% entre quienes dormían 5 horas sin recuperación.

Pero lo sorprendente consistió en cómo la diferencia se estabilizaba entre aquellos que dormían 7-8 horas y los que, pese a dormir sólo 5 horas durante la semana, recuperaban sus horas de sueño el fin de semana.

Otro resultado que arrojó el estudio es que quienes dormían más de 9 horas se enfrentaban también a un nivel de mortalidad más elevado que el grupo de referencia, pues dormir es un ciclo sedentario que en exceso puede resultar dañino, e incluso ser señal de depresión u otros problemas psíquicos.

Así que ya lo sabes: parte de un estilo de vida que cultive la longevidad debe incluir largos y reparadores sueños, o por lo menos la recuperación de las horas perdidas. Además, las indagaciones científicas han llevado a descubrir otros hábitos que, en conjunto, te ayudarán a que el sueño sea lo más reparador posible, lo que incluye tener rutinas un poco más estrictas y evitar los estimulantes después del mediodía.



6 hacks que la ciencia recomienda para dormir más y mejor

Existen hacks para asegurar un buen sueño y reducir las consecuencias de un mal descanso.

Dormir es una de las principales actividades que el cuerpo y la mente requieren a diario. En caso de no tener suficientes horas de descanso de calidad, probablemente surjan enfermedades físicas y emocionales que, incluso, pueden derivar en la muerte. 

De acuerdo con Patrick Fuller, experto del sueño y profesor asociado en neurología en la Harvard Medical School, existen hacks para asegurar un buen sueño y reducir las consecuencias de un mal descanso. Te los compartimos: 

 

– Despertar siempre a la misma hora

Muchas personas no suelen tener un “calendario” de sueño, es decir, que puedan acostumbrarse a dormir a cierta hora y a despertar a cierta otra sin importar el día –aun si es fin de semana–. Cuando las personas se despiertan cada vez más tarde, explica Fuller, tienen menos sueño, desregularizando sus horarios. 

 

– Evitar estimulantes después de mediodía

Si bien es tentador beber un latte o un refresco después de la comida para poder trabajar en la tarde, la cafeína es capaz de mantenerse en el cuerpo durante 8 horas después de su consumo. Una alternativa para mantenerse activo a lo largo del día es el té verde. 

 

– Realizar ejercicio durante 20 o 30 minutos al día

Además de ser un tónico que previene enfermedades (como el estrés, las enfermedades del corazón, la diabetes, la demencia y ciertos tipos de cáncer), el ejercicio es un estimulante para el sueño. 

 

– Reducir el consumo de alcohol en las noches

Si bien puede considerarse a veces como un elixir nocturno para calmar los músculos, los nervios y disminuir el estrés, las personas que consumen alcohol en la noche no gozan de un buen descanso restaurativo. 

 

– Establecer una rutina para dormir

Se trata de un ritual del sueño, y como tal se requiere poner atención a cada actividad previa a ello. El objetivo es inducirnos neurológicamente al sueño, mediante actividades relajantes y rutinarias.

 

– Disminuir la incidencia de pantallas de la televisión, computadoras o teléfonos celulares antes de ir a dormir

La iluminación de estas pantallas produce melatonina, impidiendo la posibilidad de fomentar el sueño. Además, explica Fuller, con el tiempo la luz de las pantallas puede dañar la memoria e incrementa el riesgo de depresión, obesidad y ciertos tipos de cáncer. Es recomendable dejar de ver las pantallas 2 horas antes de dormir.