Victoria de México contra Dragon Mart (aunque aún no definitiva)

La cancelación del proyecto ha despertado el contento de los ambientalistas, aunque esta determinación puede ser aún impugnada por los empresarios

Dragon Mart es un proyecto chino que pretendía construirse a a 3km de la costa, a 18km del sur de Cancún. Simbólica y operativamente este plan en la región era imprescindible para China, algo así como una conquista geopolítica, pues se trataría del centro de distribución de productos chinos más importante de Latinoamérica. 

Desde su inicio el proyecto despertó el rechazo, sobre todo de grupos ambientalistas, pues el sitio estaría asentado en en la zona más importante de humedales de Puerto Morelos, lo que prácticamente implicaría una futura devastación del mangle y el arrecife, por la previsible ampliación del muelle para recibir cargueros multimodales.

Durante más de 2 años de vaivenes jurídicos -pues primero el ayuntamiento de Cancún negó la licencia de construcción, pero luego un juez obligó a otorgar los permisos, la sociedad civil y, por ejemplo, el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) estuvieron advirtiendo sobre que el proyecto también requería del permiso de la instancia federal, la SEMARNAT. 

Tras estos sucesos, finalmente el día de ayer el gobierno anunció que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente  (Profepa) clausuró las obras de Dragon Mart por el daño ambiental a la zona. Sin embargo, el titular de Profepa, Haro Bélchez, y el vocero de la Presidencia, Eduardo Sánchez, reconocieron que la clausura puede ser impugnada. Por su parte, el economista Juan Carlos López Rodríguez, director y socio comercial de Dragon Mart, dijo que “el fondo del asunto sigue en litigio y se llevará por lo menos unos 10 meses”.

Aunque los ambientalistas y distintos sectores sociales han celebrado la resolución de la Profepa aún queda un halo de desconfianza, pues el gobierno federal ha dado una conferencia de prensa para dar a conocer la clausura del proyecto mientras discretamente advirtieron que los empresarios aún podrán impugnar. No obstante, el trayecto que ha tomado este proyecto pinta para que su fracaso sea factible, un logro impregnado de una gran influencia ciudadana. 



Vuelve la ameneza sobre Holbox: lugareños son despojados de sus terrenos para construir un complejo turístico

La aprobación de la división de la isla provocará el despojo de 2 000 habitantes de la isla. Aunque aún falta que se ciertos acuerdos se apliquen, Holbox está siendo el escenario entre la injusticia y la desesperación.

La isla de Holbox, ubicada al norte de Quintana Roo (México), es un sitio impregnado de historia y cultura. Cuenta la leyenda que las tierras fueron habitadas por los mayas y sus descendientes, formando parte del cacicazgo de Ekab. Con el paso del tiempo, la tierra se mantuvo custodiada por piratas, europeos, sobrevivientes de la Guerra de Castas, empresarios yucatecos, entre otros. 

Actualmente, Holbox es uno de los destinos turísticos más importantes de la zona. Cuenta con alrededor de 2000 habitantes, quienes viven mayoritariamente de sus productos agrícolas y pesqueros. 

Sin embargo la isla está viviendo un momento de crisis. Desde el domingo empezó el despojo de los dueños de terrenos dentro de Yum Balám, en Holbox. Esta decisión se llevó a cabo a partir de una asamblea (considerada como ilegal), protegida por antimotines del gobierno de Quintana Roo, donde se aprobaba por unanimidad la división de la isla en cuatro ejidos: Holbox, Isla Holbox, Península Holbox y Punta Holbox. 

holbox01

El objetivo de exiliar a los dueños originales es facilitar el desarrollo de un proyecto turístico impulsado por Fernando Ponce, empresario yucateco dueño de Bepensa y  de la embotelladora de Coca Cola. De ese modo, bajo el nombre de Península Maya Developments, se construirían 875 villas y condominios, hoteles, áreas comerciales, canales y un puerto. 

En la asamblea antes mencionada estuvieron presentes funcionarios del gobierno de Quintana Roo, ejidatarios yucatecos proactivos al diseño turístico, Fernando Ponce y Hermilo Castilla Rocha. De acuerdo con una entrevista en el semanario Proceso acerca del frente “Yo Defiendo a Holbox” (YDH), los dueños que asistieron a la reunión no son nativos ni vecinos de la isla, sino empresarios o prestanombres yucatecos que obtuvieron ilegalmente los certificados ejidales. Mientras que, afuera de la reunión, se manifestaban decenas de pobladores y ejidatarios en contra del despojo de sus hogares. 

Fue entonces que cerca de 200 ejidatarios tomaron el domingo la alcaldía en protesta por la asamblea ilegal. Advirtiendo que no abandonarán las instalaciones hasta que el presidente municipal, Luciano Sima, los defienda del fraude por parte de Península Maya Developments. 

Como consecuencia de la manifestación hubo un operativo policiaco, encabezado por el secretario estatal de Seguridad Pública, General Carlos Bibiano Villa Castillo, donde la policía aventó rocas y gases lacrimógenos. Personas de la tercera edad, niños y mujeres embarazadas salieron lastimadas. 

La aprobación de la división de la isla provocará el despojo de 2000 habitantes de la isla. Aunque aún falta que se ciertos acuerdos se apliquen, Holbox está siendo el escenario entre la injusticia y la desesperación. Con el fin de evitar que el desalojo se lleve a cabo, varios medios empezaron a movilizarse para que la isla se convierta en Patrimonio de la Humanidad. Firma tu petición aquí, para salvaguardar a la isla de la manos de las mafias coorporativas. Te toma un minuto.



Dragon Mart Cancún obtiene permisos necesarios para seguir con su construcción

La Sala Constitucional y Administrativa del Tribunal Superior de Justicia de Quintana Roo falló en contra del Ayuntamiento de Benito Juárez, obligándolo a otorgar la licencia de construcción.

Tal parece que Dragon Mart Cancún, el monstruo chino, sí llevará a cabo la construcción del mega-centro comercial dedicado a la venta de productos exclusivamente chinos. Después de meses de deliberar, la Sala Constitucional y Administrativa del Tribunal Superior de Justicia de Quintana Roo falló en contra del Ayuntamiento de Benito Juárez, obligándolo a otorgar la licencia de construcción del centro comercial. Este proyecto se ubicará a menos de 3.5 kms de la costa y del  Parque Nacional Arrecife de Puerto Morelos, una reserva natural de aves que además pertenece a la Red Mundial de Reservas de Biosfera de la UNESCO.

Según Greenpeace, esto significa que a pesar de que el proyecto ya recibió el permiso del Ayuntamiento de Benito Juárez, existen aún varias trabas que podrían impedir que se termine de construir. Dragon Mart aún debe obtener permisos de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), a causa del posible impacto natural de la construcción de 1 millón de metros cuadrados de este proyecto. En teoría, esto debería frenar por completo los trabajos en la zona ya que el Parque Nacional Arrecife de Puerto Morelos declaró que existe la posibilidad de que  “ocurra contaminación proveniente de tierra, principalmente filtración de aguas negras, ya que la zona costera aledaña al Parque Nacional carece de drenaje y muchas de las fosas sépticas están mal construidas.”

dragon-mart-cancun_2

Tulio Arroyo, presidente de una organización de Cancún que lucha por preservar las últimas zonas verdes de la región  explica que sería “aberrante” crear una nueva población segregada dentro de una población ya existente (refiriéndose a los  2 mil 500 comerciantes chinos que vivirán dentro del complejo Dragon Mart).

Julián Ricalde, el gobernador del municipio Benito Juárez que incluye a Cancún, explica que las preocupaciones de la población no tienen nada que ver con xenofobia, sino con el hecho de que “temen no poder competir con ese esquema comercial”.

Aunque el proyecto se puede percibir como una absoluta violación del suelo, una amenaza para las reservas naturales de la zona y el medio ambiente en general, así como para la población local que indudablemente no podrá competir con el bajo costo de los productos chinos,  el proyecto es apoyado por el PRI, el partido que gobierna el estado. Posiblemente ligado al gobierno de Peña Nieto, que busca mantener estrechas relaciones comerciales con China (aunque Peña Nieto no ha hecho ninguna declaración al respecto de Dragon Mart).

[Green Peace]

[LA Times]

[Dragon Mart Cancún]