Los inesperados beneficios de tener flores en tu hogar

Al colocar un bouquet en la cocina, el comedor o la sala, las personas reportaron felicidad, empatía y calidez durante el resto del día

Las flores son el regalo perfecto para demostrarle a alguien lo importante que es en la vida de uno, incluyendo las que se encuentran dentro del hogar. Y es que basta con sonreír con tan sólo ver los pétalos resplandecer a la luz del Sol.

De acuerdo con varios estudios científicos, se concluyó que las flores decorativas brindan múltiples beneficios a la salud. Por ejemplo la investigadora Nancy Etcoff del Massachusetts General Hospital y la Harvard Medical School (Boston) explica que las personas, al entrar en contacto constante con las flores, son más comprensivas y empáticas, sintiendo menos estrés, ansiedad y depresión.

Otra investigación comprobó que las flores tienen el poder de hacer feliz a la gente cuando las recibe. Lo que no sabíamos era que pasar algunos días con flores puede afectar los sentimientos (promoviendo, principalmente, la compasión y la amabilidad).

Además, según el mismo estudio, las flores tienen el poder de reducir las sensaciones negativas que abruman. Al colocar un bouquet en la cocina, el comedor o la sala, las personas reportaron felicidad, empatía y calidez durante el resto del día e inclusive, hasta entusiasmo y energía para trabajar.

En consecuencia, en caso de que desees iniciar tu día “con el pie derecho”, basta con colocar un bouquet de tus flores favoritas en la cocina y ser testigo del cambio en tu estado de ánimo.

Fotografía principal: Wayne Marshall



Así se cree que fue la primera flor del planeta

Entre los investigadores surgió el término de “planta hermafrodita”.

Pese a la extinción de los dinosaurios hace más de 65 millones de años, los científicos han intentado rastrear cómo era la biodiversidad de aquella época. Hasta ahora lograron representar cómo sería la primera flor en el planeta Tierra, la Iguanodon. Se trata de una flor ancestral que data de hace 140 millones de años o más, y que los científicos no tenían la más remota idea de su aspecto sino hasta ahora. 

Gracias al trabajo en equipo de un grupo internacional de botánicos, se logró realizar una reconstrucción de la Iguanodon. Ésta se publicó en la revista Nature Communications, explicando que aunque no se basaron en el descubrimiento de fósiles, realizaron un análisis riguroso de las características de 800 especies descendientes que aún habitan en el planeta. Es decir que al comparar los últimos ancestros de cada una de las especies, se pudo extrapolar hacia el pasado y realizar una base de un árbol genealógico de las plantas florísticas. 

En algunos aspectos, la flor original tiene rasgos de la magnolia moderna: tiene múltiples pétalos –técnicamente se llamarían tépalos– y anillos concéntricos. En el centro, surgen múltiples órganos sexuales, incluyendo polen y ovarios. Por ello, los botánicos consideraron que la vida sexual de esta flor era realmente controversial, pues poseía ambos órganos sexuales, macho y hembra, en una misma planta. Entre los investigadores surgió el término de “planta hermafrodita”. 

 

 

 

 

 

 

 



Artista recicla hojas de otoño y las convierte en sorprendentes lienzos

El arte que realiza Joanna Wirażka, quien encuentra inspiración en las calles de Nueva York y Londres para crear coloridas piezas en lienzos poco comunes.

Otoño es una época especial. Durante este periodo inicia el ocaso de un periodo de madurez mientras que la naturaleza pasa sus días regenerándose. Se trata realmente de un lapso en el que la caída de las hojas permiten realizar un periodo de introspección… Y qué mejor manera de hacerlo que a través de la expresión del arte.

Esta estación del año es ideal para coincidir con la técnica empoderada de una danza, la pasión desbordante de un actor en una obra de teatro, la contundencia lírica de un libro y la explosión pigmentada de una pintura. En especial si se realizan con elementos de la naturaleza –o quizá específicamente, sobre ellos.

Como, por ejemplo, el arte que realiza Joanna Wirażka, quien encuentra inspiración en las calles de Nueva York y Londres para crear coloridas piezas en lienzos poco comunes. En cada hoja otoñal, Wirażka dibuja paisajes que acentúan la belleza del mundo.