¿Seguro que tu mermelada es saludable? Esto es lo mínimo que debes revisar antes de consumirla

Revisa las etiquetas y comienza a detectar esos ingredientes que debes evitar

Es tiempo de que conozcamos los ingredientes básicos que debemos eludir para asegurarnos de que nuestros alimentos serán lo más saludables posible.Recordemos que de súbito la industrialización masiva nos tomó por sorpresa y teníamos frente a nosotros millones de productos aparentemente seguros, pero con el tiempo ha ido descubriéndose la cara negativa; ingredientes que dañan la salud pero que, al aumentar el sabor o duración de los productos, son redituables para las grandes corporaciones.

La organización El Poder del Consumidor ha estado haciendo un análisis de varios productos comunes para detectar los ingredientes nocivos en cada uno de ellos. Asegurarte de que tu producto no los contenga es crucial para que cuides tu salud y la de los que te rodean en tu mesa. 

En el caso de las mermeladas, deberás cerciorarte de que no contengan los siguientes ingredientes: 

  • Cuida que no estén elaboradas a base de fructosa o jarabe.
  • Asegúrate de que el primer ingrediente más prominente sea la fruta y no el azúcar. 
  • Cuida que no sea elaborado a base de azúcares (si en la lista de ingredientes se indica “azúcares” significa que además contiene jarabe de maíz de alta fructosa, fructosa u otro tipo de endulzantes; si se establece “azúcar” significa que contiene azúcar de mesa, que es preferible).
  • No a los colorantes: elige aquellas sin colorantes, como el rojo allura (en estos casos es el más común) o amarillo 5 y/o 6 para los casos de las mermeladas amarillas —colorante artificial derivado del petróleo, que se ha descubierto está asociado a inducir cambios de conducta como hiperactividad y déficit de atención en niños y niñas.
  • Evita las mermeladas light: la mayoría, en lugar de contener azúcar, contiene otros endulzantes como polimaltodextrina, maltodextrinas, sucralosa —edulcorante no recomendado en niños y niñas preescolares y escolares— o gomas para darles mayor espesor.

* Entérate también en Ecoosfera: 
Revisa que tu mayonesa no contenga estos ingredientes nocivos para la salud

Alerta: La mejor salsa cátsup debe prescindir de estos ingredientes



¿Cómo hacer tu propia mermelada natural y saludable?

Aprender a hacer mermelada casera es una buena forma de volver a la cocina natural y saludable de las abuelas

El sabor dulce ha sido venerado por casi todas las culturas como un aliciente indispensable, ligado casi siempre al placer; por ello, ha sido transformado en forma de postres de manera sistemática. La mermelada, por ejemplo, un concentrado de fruta cocido en azúcar ha sido consumido desde los griegos, quienes solían cocer membrillos en miel. 

En la cultura estadounidense, sobre todo desde el siglo pasado, las mermeladas de distintas frutas se volvieron un producto esencial en su comida, sobre todo la ligada a los desayunos, acompañadas con pan tostado. Esta deliciosa mezcla de frutas y azúcar es perfecta para saciar un súbito antojo dulzoso. Sin embargo, aunque aparentemente se trata de un producto natural, algunos análisis de este producto prueban que no es así, pues suele contener ingredientes nocivos como fructosa o jarabe, colorantes artificiales y, en el caso de la tipo light, polimaltodextrinas, maltodextrinas y sucralosa, que son dañinas para la salud. 

Por todo lo anterior, volver a las recetas de las abuelas y dar la espalda al mundo de la industrialización es más que sano para la salud colectiva. De seguro encontrarás algún tiempo libre para elaborar una rica mermelada de la fruta que desees.

Te compartimos cómo hacer una deliciosa mermelada casera:

Ingredientes:

Fruta (las más comunes para hacer mermeladas son manzana, durazno, piña, mango, moras, frambuesa, fresa, etc., pero prácticamente se pueden hacer con cualquiera; la fruta debe estar madura pero de buena calidad); azúcar morena o piloncillo (700gr por cada kg de fruta), agua y tarros de vidrio. 

Procedimiento:

  • Trocea la fruta y ponle capas de azúcar.
  • Deja reposar la mezcla al menos 6 horas para que el azúcar se disuelva. 
  • Cuece la mezcla unos 45 minutos. 
  • Coloca el resultado en un bote de conservas. 

Otra alternativa:

  • Trocea la fruta y cuécela a fuego lento de 45 minutos a 1 hora para que se ablande, con poca agua para que no se pegue si es necesario. 
  • Añade el azúcar y disuelve bien.
  • Deja la mezcla de 10 a 20 minutos a fuego vivo. 
  • Guarda en un bote de conserva de vidrio. 

 

También en Ecoosfera: 5 salsas de todos los días que saben mejor si las preparamos en casa.



5 salsas de todos los días que saben mejor si las preparamos en casa

Cocinar VS Comprar: cuando preparas tus alimentos obtienes muchos beneficios; en Ecoosfera te compartimos 5 salsas que seguramente consumes con frecuencia y que fácilmente podrías hacer en casa.

Sea por nuestro ritmo de vida o porque la industria de los alimentos procesados ha sabido ganar terreno en esa cotidianidad, es posible que estemos habituados a comprar en vez de preparar, sobre todo en los casos específicos de salsas y aderezos que, creemos, es más sencillo adquirir ya envasados y listos para consumir en vez de tomarnos el tiempo de hacerlos nosotros mismos.

Esta, sin embargo, puede ser una falsa idea. Como bien nos muestra Mark Bittman en The New York Times, existen al menos 7 salsas con las que habitualmente acompañamos nuestros alimentos que además de ser sencillas de preparar, sin duda tienen potencialmente un mejor sabor que aquellas que se producen masivamente con una multitud de ingredientes.

A continuación compartimos las recetas, no sin invitarlos a consultar otras que tenemos aquí en Ecoosfera.

 

cat

Salsa cátsup

En una olla grande a fuego medio saltea durante una cebolla picada y un pimiento rojo también picado; utiliza aceite de sabor neutro (por ejemplo, de maíz o canola) y mantenlos en el fuego de 8 a 10 minutos. Añade 1 cucharadita de ajo picado y cucharada de puré de tomate; cocina hasta que la salsa adquiera un tono oscuro (de 2 a3 minutos). Agrega entre 8 y 10 jitomates escalfados y ligeramente aplastados, 1/3 de taza de azúcar morena, 1/4 de taza de vinagre de manzana, 1/2 cucharadita de mostaza (de preferencia “a la antigua”), una pizca de pimienta (puedes usar pimienta de Jamaica o de cayena), un par de clavos de olor y una hoja de laurel bien molidos, y una pizca de sal. Deja que esta mezcla hierva, baja la flama al mínimo, mueve de vez en cuando y espera a que la salsa espese (aprox. 1 hora). Una vez que esto suceda, retira del fuego y espera a que la salsa se enfríe, después muele todo en la licuadora o el procesador de alimentos hasta formar un puré terso. Si te gusta la salsa muy fina, puedes pasar esta mezcla con un colador fino. Rectifica el sazón, envasa y etiqueta con la fecha del día. En el refrigerador la mezcla dura hasta 3 semanas.

 

chi

Chimichurri

En un procesador de alimentos mezcla 1 1/2 tazas de hojas de perejil fresco, 1/2 taza de hojas de cilantro fresco , 1 cda. de hojas de orégano fresco, 3 dientes de ajo, 1 cdita. de hojuelas de chile rojo, 2 cdas. de vinagre de vino tinto, 3 cdas. de aceite (maíz o canola), sal y pimienta. Procesa todo sin moler por completo, solo a que se forme una mezcla homogénea. Retira del procesador y en un recipiente aparte (puede ser en el que presentarás el chimichurri) agrega 3 cdas. de aceite de oliva. Rectifica el sazón y consúmelo en el momento.

 

bbq

Salsa BBQ

En un procesador de alimentos agrega 100 gramos de chiles frescos rojos o verdes (pueden ser serranos), 1 cebolla en trozos y un diente de ajo. Acciona el procesador para picar finamente. Añade 1 1/2 tazas de pimientos picados (pueden ser rojos, amarillos o naranjas, o una combinación) y de nuevo pulsa hasta cortar en trozos más o menos finos. Aparte, en una cacerola, agrega 1/2 taza de vinagre de vino tinto, 1 taza de agua, 1/4 de taza de azúcar y una buena porción de sal; deja que esto hierva y entonces agrega la mezcla de pimientos y choles; cocina a fuego bajo hasta que los pimientos se suavicen y el líquido este evaporado casi porcompleto (aprox. 20-25 minutos). Rectifica el sazón, envasa y refrigera. La salsa dura hasta 2 semanas.

 

teri

Salsa teriyaki

Mezcla ½ ztaza de salsa de soya y 1/2 taza de mirin (si no consigues mirin puedes sustituirlo con 1/4 de taza de miel mezclada con 1/4 de taza de agua). Lleva esto al fuego y cocina con flama media hasta que la salsa comience a burbujear. Retira del fuego y agrega 1 cdita. de jengibre picado, 1 cdita. de ajo picado y 1/4 de taza de cebolla de rabo también finamente picada. Puedes consumir esta salsa en el momento o refrigerarla hasta por 2 semanas.

 

mayo

Mayonesa

En un procesador de alimentos o en la licuadora coloca 1 yema de huevo y 2 cdas. de mostaza de Dijón. Mezcla y mientras el aparato esté funcionando añade poco a poco (en forma de hilo) 1 taza de aceite (puede ser de maíz o canola). Al principio tendrás que hacerlo lentamente y quizá incluso con algunas pausas. Cuando veas que el aceite emulsiona (es decir, que se ha mezclado uniformemente con el resto de los ingredientes) puedes agregarlo con mayor velocidad. Verifica que la mezcla es homogénea, añade sal y pimienta y 1 cda. de jugo de limón o vinagre de jerez. En el refrigerador esta mayonesa casera dura hasta 1 semana.