Además de las numerosas propiedades del nopal, este delicioso alimento ha sido usado por los indígenas desde hace milenios para purificar el agua. Lo anterior es un hecho que fue recientemente confirmado por investigadores de la Universidad del Sur de Florida, en Tampa, pues se probó que al pasar agua contaminada por la baba del nopal los contaminantes se agrupan, dejando purificado el resto del líquido. 

Sin embargo, siguen creciendo los descubrimientos sobre los usos y beneficios del nopal; y es que, casi como cualquier residuo orgánico, este puede producir electricidad por los gases que arroja en sus procesos de descomposición, con la ventaja de que en ciertos lugares, donde es producido en grandes cantidades, puede ser aprovechado directamente. En Milpa Alta, una delegación de la Ciudad de México, se produce casi 80% del nopal que se consume en este país, y recientemente se dio a conocer un convenio de colaboración entre la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación del Gobierno del DF y la empresa Sustentabilidad en Energía y Medio Ambiente para producir electricidad y agua para riego a partir de los desechos del nopal en esta zona. 

El proyecto reducirá en 50% el volumen de los desperdicios orgánicos que genera la planta, es decir entre 4 y 5 toneladas diarias. Además del agua y la electricidad, se producirán también alicientes orgánicos para cultivos. 

Aunque en México son muy conocidos la zona de Milpa Alta y sus altos niveles de cultivo, esta es la primera vez que se ve a la región con una mirada que trasciende el uso tradicional del nopal, ese emblemático y delicioso signo identitario del mexicano.