¿Cómo hacer tu propia mermelada natural y saludable?

Aprender a hacer mermelada casera es una buena forma de volver a la cocina natural y saludable de las abuelas

El sabor dulce ha sido venerado por casi todas las culturas como un aliciente indispensable, ligado casi siempre al placer; por ello, ha sido transformado en forma de postres de manera sistemática. La mermelada, por ejemplo, un concentrado de fruta cocido en azúcar ha sido consumido desde los griegos, quienes solían cocer membrillos en miel. 

En la cultura estadounidense, sobre todo desde el siglo pasado, las mermeladas de distintas frutas se volvieron un producto esencial en su comida, sobre todo la ligada a los desayunos, acompañadas con pan tostado. Esta deliciosa mezcla de frutas y azúcar es perfecta para saciar un súbito antojo dulzoso. Sin embargo, aunque aparentemente se trata de un producto natural, algunos análisis de este producto prueban que no es así, pues suele contener ingredientes nocivos como fructosa o jarabe, colorantes artificiales y, en el caso de la tipo light, polimaltodextrinas, maltodextrinas y sucralosa, que son dañinas para la salud. 

Por todo lo anterior, volver a las recetas de las abuelas y dar la espalda al mundo de la industrialización es más que sano para la salud colectiva. De seguro encontrarás algún tiempo libre para elaborar una rica mermelada de la fruta que desees.

Te compartimos cómo hacer una deliciosa mermelada casera:

Ingredientes:

Fruta (las más comunes para hacer mermeladas son manzana, durazno, piña, mango, moras, frambuesa, fresa, etc., pero prácticamente se pueden hacer con cualquiera; la fruta debe estar madura pero de buena calidad); azúcar morena o piloncillo (700gr por cada kg de fruta), agua y tarros de vidrio. 

Procedimiento:

  • Trocea la fruta y ponle capas de azúcar.
  • Deja reposar la mezcla al menos 6 horas para que el azúcar se disuelva. 
  • Cuece la mezcla unos 45 minutos. 
  • Coloca el resultado en un bote de conservas. 

Otra alternativa:

  • Trocea la fruta y cuécela a fuego lento de 45 minutos a 1 hora para que se ablande, con poca agua para que no se pegue si es necesario. 
  • Añade el azúcar y disuelve bien.
  • Deja la mezcla de 10 a 20 minutos a fuego vivo. 
  • Guarda en un bote de conserva de vidrio. 

 

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México ha perdido la tercera parte de sus selvas y un cuarto de sus bosques en tan sólo 30 años

¿Este es el precio del progreso?

La pérdida de las zonas vírgenes de nuestro planeta es un asunto real y sus efectos se pueden percibir en México. Según el Inegi, en 1985, la vegetación intacta ocupaba el 60% del territorio mexicano; hoy, el número se ha reducido al 48%.

Este porcentaje se despliega en una disminución considerable en las selvas y bosques del país. En un rango de 30 años, la superficie de la selva ha caído en 30%, mientras que la extensión de los bosques se ha visto reducida en un 27%

¿A qué se debe? En gran medida a los pastizales cultivados en los que se desarrollan las actividades agrícolas. Estos terrenos han sustituido a las selvas y bosques en diversas regiones del país.

Las localidades más afectadas según el Inegi son Tabasco, Veracruz y Sinaloa

Otros datos indican que la entidad de Tlaxcala es la que mayor uso de suelo dedica a la agricultura (con un 73%). Pero no todo es pérdida. Baja California Norte aún conserva el 95% de su vegetación primaria, compuesta principalmente por matorrales. 

Nada en este mundo es blanco y negro; como tal, el crecimiento urbano y la expansión de la agricultura no son en sí prácticas completamente negativas. Sin embargo, la conservación de los ecosistemas mexicanos, considerados de los más diversos del mundo, debe importarnos por varios motivos.

México cuenta con un gran número de especies endémicas de fauna y flora que no se encuentran en ningún otro sitio del planeta. La variedad de ecosistemas en nuestro país lo convierte en un espacio realmente único y, por ende, muy valioso. 

Además, las tierras vírgenes son un factor crucial en la mitigación del cambio climático.

La vegetación es fundamental para la captura de carbono; ese gas cuya acumulación contribuye al calentamiento global

La pérdida de las áreas naturales es dañina por donde se la vea, pero más si se piensa en las selvas tropicales, los bosques templados, las hectáreas de pastizales y matorrales que conforman la belleza de México. Es por ello que proteger los paraísos que todavía nos quedan debe ser una prioridad.

 



¿Seguro que tu mermelada es saludable? Esto es lo mínimo que debes revisar antes de consumirla

Revisa las etiquetas y comienza a detectar esos ingredientes que debes evitar

Es tiempo de que conozcamos los ingredientes básicos que debemos eludir para asegurarnos de que nuestros alimentos serán lo más saludables posible.Recordemos que de súbito la industrialización masiva nos tomó por sorpresa y teníamos frente a nosotros millones de productos aparentemente seguros, pero con el tiempo ha ido descubriéndose la cara negativa; ingredientes que dañan la salud pero que, al aumentar el sabor o duración de los productos, son redituables para las grandes corporaciones.

La organización El Poder del Consumidor ha estado haciendo un análisis de varios productos comunes para detectar los ingredientes nocivos en cada uno de ellos. Asegurarte de que tu producto no los contenga es crucial para que cuides tu salud y la de los que te rodean en tu mesa. 

En el caso de las mermeladas, deberás cerciorarte de que no contengan los siguientes ingredientes: 

  • Cuida que no estén elaboradas a base de fructosa o jarabe.
  • Asegúrate de que el primer ingrediente más prominente sea la fruta y no el azúcar. 
  • Cuida que no sea elaborado a base de azúcares (si en la lista de ingredientes se indica “azúcares” significa que además contiene jarabe de maíz de alta fructosa, fructosa u otro tipo de endulzantes; si se establece “azúcar” significa que contiene azúcar de mesa, que es preferible).
  • No a los colorantes: elige aquellas sin colorantes, como el rojo allura (en estos casos es el más común) o amarillo 5 y/o 6 para los casos de las mermeladas amarillas —colorante artificial derivado del petróleo, que se ha descubierto está asociado a inducir cambios de conducta como hiperactividad y déficit de atención en niños y niñas.
  • Evita las mermeladas light: la mayoría, en lugar de contener azúcar, contiene otros endulzantes como polimaltodextrina, maltodextrinas, sucralosa —edulcorante no recomendado en niños y niñas preescolares y escolares— o gomas para darles mayor espesor.

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