¿Qué son los productos agroforestales certificados y por qué es bueno saberlo?

Conocer su relevancia es asegurar una cultura más responsable y una conservación del medio ambiente de largo plazo

La demanda de productos pareciera infinitamente ascendente (entre otros motivos) porque cada vez somos más habitantes en la Tierra. Necesitamos de la agricultura pues es imprescindible comer; simultáneamente, esta suele darse en los sitios más fértiles, que a su vez son los que están poblados de recursos madereros como bosques y selvas, y que también proveen de el oxígeno. 

Es difícil priorizar. Debemos cuidar la Tierra y por lo tanto mantener sus temperaturas, y en ello los ecosistemas forestales son cruciales. Al mismo tiempo, debemos generar cada vez mayores alimentos. Sin embargo, no cualquier producción es dañina si se hace bajo un filtro inteligente y responsable. Imagina un bosque donde se pueden hacer actividades simultáneas como agricultura, ganadería y maderería, sin que ello implique la degradación del equilibrio en ese ecosistema. Para lograrlo se requiere del minucioso estudio del sitio y, sobre todo, un respeto por la manera correcta de llevar las actividades agroforestales: a este equilibrio posible se le llama agroforestería.

En países en desarrollo la agroforestería podría ser una opción muy importante, pero es prácticamente desaprovechada por la laxitud de las leyes y las trabas impuestas para que los habitantes de los bosques y selvas los manejen de manera sustentable. De esta forma (y como una desesperada manera de supervivencia), los mismos habitantes suelen abandonar o vandalizar sus propios recursos. 

En muchos países se han comenzado a emitir certificados agroforestales, e incluso hay algunos válidos a nivel global: una especie de garantía de que el manejo de los ecosistemas forestales se está haciendo sustentablemente. La gran ventaja es que, de alguna manera, esta es una medida no radical: recordemos que entre los enemigos que damos por sentado en el manejo de bosques y selvas sustentable está la agricultura, aunque no necesariamente es nociva si se lleva a cabo responsablemente.

Aunque los recursos naturales son teóricamente de todos, muchas de estas tierras tienen un propietario y ello, así como podría ser una gran desventaja, también es una enorme virtud si ellos cuentan con incentivos para cuidar sus recursos. Es decir vivir de ellos y, de paso, cuidar el patrimonio natural de todos.

Cuando compres algún producto que venga de un bosque o selva, asegúrate de que tenga su certificado de sustentabilidad; estarás, generalmente, ayudando a personas que están cuidando los recursos naturales y también apoyarás al comercio justo. En este tipo de iniciativas, las ganancias suelen ser justas para los trabajadores y propietarios de las tierras.

Algunos certificados a nivel internacional de productos agroforestales sustentables son:

Forest Stewardship Council

Rainforest Alliance Certified 

Green Seal



Compra ecológico esta navidad: marcas que usan productos agroforestales certificados en México

Algunas opciones que emplean productos de los bosques, respaldados por un manejo sustentable de estos

Hace unas décadas, cuando llegaba Navidad y con ella una época llena de marketing y consumismo, la preocupación más especial era la economía del hogar y el atinar a los regalos para complacer el gusto de aquellos a los que se regalaban los obsequios. Hoy, cuando se hace una compra, también pareciera llamar la conciencia ambiental: preguntas como ¿de dónde viene este producto?, ¿se ha dañado al medio ambiente haciéndolo? o ¿se habrá pagado justo a los trabajadores? son cuestiones que asaltan la mente cada vez más.

Hoy comprar productos que mantengan la salud ambiental no es sólo una expresión de nobleza; es, de hecho, la acción más congruente si se busca que la descendencia humana tenga la oportunidad de vivir con calidad, incluyendo a la familia propia. En este sentido, en el mundo los bosques son esenciales para mantener la temperatura en el planeta y la calidad del aire; por ello es crucial cuidarlos. En el caso de México estos pertenecen en un 70% a indígenas y campesinos, que en décadas recientes han estado organizándose para formar cooperativas y vender sus productos, haciendo un manejo del bosque de manera sustentable. Sin embargo, para que estos proyectos sobrevivan, también requieren del crecimiento de un mercado que los consuma.

La siguiente lista menciona algunas marcas que emplean productos agroforestales certificados por la prestigiada firma internacional FSC, a partir de un programa de acreditación voluntario para miles de organizaciones en el mundo. En los nombres de cada marca viene insertado el link a su sitio web. Es importante recordar que  la información es la materia prima de la cultura.

 

Faber-Castell

Esta prestigiada compañía es una de las más antiguas del mundo; fue fundada en 1876. La empresa elabora productos escolares y materiales de dibujo y escritura de alta calidad, y fue la primera compañía en hacer lápices bajo una marca. Su línea ECO está hecha de productos de madera certificada por FSC.

 

Santa Fe (muebles rústicos) 

Esta mueblería se ha creado fama internacional y lleva 20 años haciendo muebles rústicos de lujo. Todos sus productos son certificados. 

 

Tip Muebles

Esta empresa agrupa a tres grandes comunidades forestales con 2 mil 234 comuneros de las sierras Juárez y Sur en el estado de Oaxaca, dedicadas a la transformación de materia prima forestal que han logrado posicionar y comercializar en todo el país con su propia marca: Tip Muebles. 

 

Santa Genoveva

Venden semillas de teca, plántulas de teca, cedro, caoba y miel. Pronto comercializarán también el veneno de abeja, propóleo, jalea real y cera. Se trata de una iniciativa que promueve el desarrollo agroforestal en Campeche.

 

Ámac Impresos 

Todo tipo de impresiones: diseños, catálogos, libros, etc., todo con papel de madera certificada. 

 

Copamex (papel) 

Todo tipo de papeles y empaques hechos con productos certificados.

 

Silvícola Chapultepec

Junto con la compañía Forestal Alfa, venden madera y muebles de madera hechos con procesos sustentables.

 

Aquí el listado completo de las organizaciones certificadas en México por FSC.



70% de los bosques de México pertenece a indígenas y campesinos

El ejido podría ser la clave para salvar la naturaleza forestal del país

Desde hace unos años organizaciones campesinas e indígenas han denunciado cómo los incentivos para el cuidado sustentable de los bosques en México son casi nulos. Los trámites son engorrosos y, según afirman, las políticas públicas son incongruentes porque por un lado se promueve el manejo sustentable de los bosques y, por otro, se fomenta la agricultura que acaba con los bosques y selvas.

Para estas organizaciones de campesinos en realidad se está desaprovechando una gran oportunidad, pues México tiene un sistema de propiedad de la tierra único en el mundo que podría, de hecho, ser la clave para salvar los bosques y selvas: el ejido. El ejido es un modelo que da derechos agrarios a las comunidades con respecto a una parcela; de este modo no hay un dueño específico, sino que un grupo de personas puede explotar estas tierras. Es precisamente esta organización la que puede generar cohesión para el cuidado forestal. 

Las cifras confirman lo anterior: en este país más de 5 millones de personas son dueños de los bosques y selvas, un 70% de estos ecosistemas pertenecen a campesinos e indígenas, y son ellos mismos los que se enfrentan a la tala clandestina del crimen organizado, el cambio climático o incluso la premura de la supervivencia, que prácticamente los obliga a usar sus propios recursos de manera ilegal por la falta de estímulos del gobierno.

Aunque supuestamente la CONAFOR (Comisión Nacional Forestal) ya ha emprendido algunos incentivos para que las comunidades cuiden los bosques, como el pago por árbol reforestado (que ha sido calificado como muy precario), las críticas a estos han sido fuertes pues, finalmente, la complejidad de los trámites hace que muchas personas desaprovechen estos programas. 

Hace pocos días la Red de Organizaciones para el Manejo Forestal Comunitario propuso una “Alianza para la Legalidad” para que las autoridades verdaderamente faciliten el cuidado de los bosques. Los ejidos pueden ser, por más que hayan sido criticados por su falta de productividad, el centro de cohesión faltante para cuidar los bosques y selvas. Finalmente, los campesinos e indígenas que poseen el 70% de estos ecosistemas serán los más preocupados en preservarlos si es que pueden vivir de ellos dignamente.